El presidente Luis Abinader anunció este 22 de marzo una serie de medidas orientadas a preservar la estabilidad macroeconómica de la República Dominicana frente al alza internacional del petróleo, que ya alcanza casi cien dólares por barril. Con un presupuesto formulado sobre cálculos previos de sesenta y cinco dólares, este incremento genera un costo fiscal creciente que, según el mandatario, obliga al Gobierno a realizar ajustes y reasignaciones por al menos diez mil millones de pesos, sin aumentar el gasto total.
Durante su discurso transmitido a la nación y recogido por Infobae, Abinader detalló que en lo que va de 2026 el subsidio a los combustibles suma cerca de cuatro mil millones de pesos. A lo largo de 2025, la administración destinó 11,500 millones de pesos en subsidios al combustible y otros 105,000 millones a la electricidad, lo que refleja el esfuerzo fiscal para contener el impacto externo en la economía doméstica.
El presidente dominicano señaló como objetivos centrales la protección de las familias vulnerables mediante el fortalecimiento de programas sociales, la reiteración de un subsidio a los fertilizantes por mil millones de pesos y el sostenimiento de la inversión pública como motor del crecimiento económico. Estas decisiones buscan atenuar las consecuencias de un entorno internacional especialmente desafiante y evitar que los aumentos internacionales de insumos agrícolas y energía se trasladen completamente a los hogares.
Abinader dispuso la introducción de ajustes graduales en los precios de las gasolinas y el gasoil, entre un cinco punto dos por ciento y seis punto siete por ciento, medida destinada a permitir la reducción del subsidio estatal en al menos doce mil millones de pesos durante el resto del año. El precio del Gas Licuado del Petróleo (GLP) se mantiene sin variación, dada su incidencia directa sobre los segmentos más vulnerables. El mandatario advirtió sobre los sacrificios inevitables que estos esfuerzos exigirán: “Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran magnitud”, aseguró Abinader.
El ajuste de subsidios y el esfuerzo compartido para enfrentar la crisis del petróleo
El mandatario puntualizó la magnitud de los subsidios asumidos en 2025 y 2026 —11,500 millones de pesos al combustible, 105,000 millones a la electricidad y 4,000 millones ya erogados este año— y cómo el salto del petróleo a casi cien dólares por barril obliga a ajustes graduales para preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Explicó: “Los ajustes graduales que hemos implementado en los precios de los combustibles son una respuesta responsable ante una realidad externa exigente”, dijo Abinader en cadena nacional.
El jefe de Estado aclaró que los subsidios al combustible continuarán, llegando en algunos casos a superar los cien pesos por galón, pero insistió en que la gravedad de la crisis internacional exige un esfuerzo conjunto de la sociedad: “Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos”. Solicitó a las empresas incentivar el teletrabajo y exhortó a la población a optimizar el consumo de combustibles, informando que la administración pública liderará el proceso.
El paquete fiscal y de subsidios fue diseñado en un escenario de petróleo a sesenta y cinco dólares el barril. El costo de sostener los precios actuales y no ajustar subsidios puede comprometer la sostenibilidad financiera estatal, por lo que el Gobierno determinó que era “necesario asumir ciertos sacrificios, no desproporcionados, no indiscriminados, pero sí inevitables”.
Solidez macroeconómica, reservas y transición energética
La comunicación oficial señala que la República Dominicana mantiene una de las economías con mayor dinamismo en la región, crecimiento sostenido, liquidez robusta, acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los dieciséis mil millones de dólares. Abinader subrayó que existen ingresos adicionales por minería y una mayor recaudación tributaria, factores que refuerzan la posición fiscal para enfrentar turbulencias externas.
En el sector eléctrico, tradicionalmente sensible a choques internacionales, la diversificación energética y diversas decisiones estratégicas —como la fijación del precio del carbón en Punta Catalina y la contratación de gas natural asegurado por un año— ayudaron a amortiguar el impacto. Según el presidente: “La diversificación de la matriz energética, el mayor peso de las renovables y decisiones estratégicas como la fijación del precio del carbón en Punta Catalina y contratos de gas natural ya asegurados por un año permitirán amortiguar significativamente el impacto”, recogió Infobae.
La coyuntura, subrayó Abinader, evidencia la necesidad nacional de acelerar la transición hacia energías renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles para construir una economía más resistente. “Nos recuerda la necesidad de reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, de continuar acelerando la transición hacia energías renovables y de seguir construyendo una economía más resiliente, diversificada y fuerte”, enfatizó el mandatario.