El impuesto sobre la renta (ISR) pagado por los asalariados se consolidó como la tercera mayor fuente de recaudación para la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) en República Dominicana durante enero y febrero de 2026, superando las expectativas fijadas por el propio Gobierno para ese período. Esta recaudación es parte fundamental de los ingresos del Estado por concepto de tributos directos sobre salarios, según informó la DGII.
En los dos primeros meses de 2026, el ISR aplicado a sueldos generó $22,699.5 millones, cifra que representa el 81.7 % del total recaudado por impuesto sobre la renta de personas físicas, el cual ascendió a RD$ 27,795.3 millones de pesos dominicanos, de acuerdo con datos de la DGII. Este aporte de los asalariados fue superado únicamente por el impuesto sobre transferencias de bienes industrializados y servicios (ITBIS), que recaudó $ 44,364.5 millones de pesos, y por el ISR proveniente de empresas, que aportó $ 30,947.4 millones en el mismo lapso.
La magnitud del incremento en la recaudación se refleja en la diferencia interanual: los trabajadores tributaron $ 3,053.2 millones más que entre enero y febrero del año anterior, lo que se traduce en un aumento del 15.5 % en solo un año, informó la DGII. Además, el monto recaudado superó en $ 1,019.7 millones de pesos la cifra estimada por el Gobierno en el Presupuesto General del Estado para el mismo período.
El artículo 296 del Código Tributario y la ausencia de indexación salarial desde 2017
El Código Tributario dominicano, mediante el artículo 296, establece que el monto del salario exento del ISR debe actualizarse cada año de acuerdo con la inflación; sin embargo, tal ajuste no se ha realizado desde 2017, por lo que la escala gravada inicia en $ 34,700 mensuales pesos dominicanos y permanece congelada, afectando la carga fiscal sobre los asalariados, según el análisis presentado.
Esta falta de actualización ha sido objeto de controversia. De acuerdo con la información de la DGII, recientemente varios legisladores opositores presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional solicitando que se declare inconstitucional el artículo de la Ley del Presupuesto General del Estado que suspende la indexación del salario exento del ISR. El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, al fundamentar la solicitud, afirmó: “El resultado de no aplicar la indexación es que cada año se recorta de manera silenciosa el ingreso real de los dominicanos. Hoy ya son cerca de 730,000 trabajadores a quienes se les está cobrando más de lo que legalmente corresponde.” Fernández añadió que esta situación obliga a miles de asalariados a tributar sin un correspondiente aumento en su poder adquisitivo.
El peso del ISR de los asalariados en la estructura tributaria nacional
El aporte de los asalariados a la recaudación fiscal fue determinante: el ISR sobre salarios representó el 13.6% del total de las recaudaciones de la DGII en los primeros dos meses de 2026, superando las proyecciones oficiales y consolidándose como una herramienta central en la obtención de recursos gubernamentales, según cifras de la DGII. Este desempeño se contextualiza en el hecho de que las obligaciones fiscales sobre los trabajadores solo fueron superadas por grandes rubros como el ITBIS y el impuesto sobre la renta corporativo, lo que subraya la importancia de este segmento para la financiación estatal.
En concreto, entre enero y febrero de 2026, el Estado dominicano consiguió elevar la recaudación del ISR asalariado en más de tres mil millones de pesos respecto al año previo, y superar el objetivo presupuestario en más de mil millones. Este salto en la recaudación se explica a partir de la ausencia de indexación de los umbrales salariales desde 2017, la ampliación de la base tributaria y el efecto acumulado de la inflación sobre los ingresos.
De acuerdo con la información entregada por la Dirección General de Impuestos Internos, esta dinámica ha originado un incremento significativo en el gravamen que afecta a los trabajadores, cuya contribución resulta esencial dentro del andamiaje fiscal de República Dominicana.