La República Dominicana acelera su preparación de cara a los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebrarán en Santo Domingo entre el 24 de julio y el 8 de agosto de 2026. En este contexto, el Comité Organizador y la Federación Dominicana de Tenis (Fedotenis) iniciaron la capacitación de alrededor de setenta técnicos, quienes, durante tres días, reciben formación especializada en el arbitraje de tenis con el objetivo de garantizar un nivel técnico adecuado para el evento regional.
Las jornadas, que se desarrollan en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, están a cargo del juez de silla salvadoreño Diego Navidad. El taller aborda las reglas principales del tenis, así como los procedimientos y deberes del arbitraje que exige la Federación Internacional de Tenis (ITF). De acuerdo con una publicación del medio Al momento, Navidad enfatizó en la importancia del proceso formativo, señalando que para los Juegos Centroamericanos y del Caribe se requieren al menos 65 jueces de línea altamente calificados. “Con este taller estamos garantizando la calidad técnica para los técnicos dominicanos”, expresó el facilitador.
El curso, que inició el pasado 19 de marzo, tiene como finalidad fortalecer las competencias de los jueces de silla y de línea, quienes desempeñarán un papel clave durante la justa deportiva. En la apertura participaron Nelson Ramírez, encargado de desarrollo y capacitación del Comité Organizador, y Persio Maldonado, presidente de Fedotenis. Asistieron también Sergio Tobal, vicepresidente de la federación; Alexis Alcántara, tesorero y responsable de los cursos de arbitraje; Tony Mesa, director de gerencia deportiva de los Juegos, y Francisco De los Santos, presidente de la Asociación Nacional de árbitros de Tenis (ASONATE).
La capacitación de técnicos y jueces de tenis es parte de un plan más amplio que abarca distintas disciplinas deportivas. Alrededor de 200 técnicos de cuatro deportes distintos participan en cursos similares durante este periodo, como parte del programa de adiestramiento que busca fortalecer el talento humano y la organización general del evento.
El proceso de preparación se enmarca en el ambicioso proyecto que lidera el Comité Organizador de Santo Domingo 2026, el cual ha priorizado la formación de jueces, voluntarios y responsables técnicos en todas las áreas. La villa de los atletas, recientemente supervisada por delegados internacionales, ha sido catalogada como una de las mejores para este tipo de competencias. Las obras principales, como la remodelación del Estadio Olímpico Félix Sánchez, el complejo acuático, los recintos de voleibol, tenis de mesa y otras instalaciones, avanzan conforme al cronograma original, bajo la vigilancia de las autoridades deportivas y gubernamentales del país.
El presidente del Comité Organizador, José P. Monegro, ha remarcado que la organización de los Juegos se basa en los principios de austeridad, modernidad e integración, con el objetivo de optimizar los recursos y aprovechar la infraestructura existente. La edición de 2026 coincidirá con el centenario de Centro Caribe Sports, lo que añade un valor simbólico especial a la cita.
De acuerdo con datos oficiales de la República Dominicana, se espera la participación de 6,220 atletas de 37 países en más de 40 deportes y unas 57 disciplinas. El impacto de los Juegos no se limita al ámbito deportivo: las autoridades estiman la llegada de cerca de 100,000 visitantes a Santo Domingo, lo que impulsará el turismo y la economía local. En paralelo, el programa de voluntariado ya ha capacitado a más de 500 personas, y la mascota oficial, Colí, representa el compromiso con la identidad y biodiversidad dominicanas.
El gobierno dominicano, a través del presidente Luis Abinader, ha reiterado su respaldo a la organización y ha subrayado la importancia de mantener los avances en la planificación y ejecución de las obras. El Comité Organizador, en colaboración con el Ministerio de Deportes, el Comité Olímpico Dominicano y otras entidades, busca asegurar que la justa se desarrolle bajo los más altos estándares internacionales y que represente un legado duradero para el país.
El esfuerzo por profesionalizar y certificar a los técnicos y jueces de tenis constituye un paso fundamental para que la República Dominicana consolide su prestigio como anfitrión de eventos deportivos regionales.