La inflación interanual en la República Dominicana se ubicó en 4.67% al cierre de febrero de 2026, manteniéndose durante 34 meses consecutivos dentro del rango objetivo oficialmente establecido, lo que consolida una tendencia de control en los precios al consumidor. Este resultado, informado por el Banco Central de la República Dominicana (principal autoridad monetaria del país), refleja tanto el desempeño reciente de sectores clave como los efectos persistentes de eventos climáticos y ajustes en los costos de bienes y servicios esenciales.
De acuerdo con el banco central, el índice de precios al consumidor (IPC) presentó una variación mensual mínima de 0.03% en febrero de 2026, atribuida principalmente a la recuperación de la oferta de productos alimenticios afectados por lluvias intensas y la tormenta Melissa a finales de 2025. La normalización de productos como el pollo fresco y los plátanos aportó a este bajo crecimiento del IPC.
Los alimentos lideraron la baja de precios y el rango meta se sostiene desde mayo de 2023
El grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas registró una reducción de precios de -0.56% durante febrero, influyendo en la contención de la inflación mensual. Entre los productos con descensos sobresalen los plátanos verdes y maduros, el pollo fresco, ajíes, tomates, batatas, zanahorias y papas. Por otro lado, algunos incrementos, como en guandules verdes, bacalao, carne de res corriente, refrescos y café, limitaron el descenso en este grupo.
La inflación interanual, calculada desde febrero de 2025 hasta febrero de 2026, fue 31 puntos básicos menor que la tasa de enero, cuando se ubicó en 4.98%. Desde mayo de 2023, el indicador se ha mantenido de forma ininterrumpida dentro del rango meta del programa monetario (4.0% ± 1.0%).
Inflación subyacente y desempeño sectorial en febrero de 2026
La inflación subyacente mensual alcanzó 0.33%, situando la tasa interanual en 4.76%. Este indicador, que excluye alimentos de alta volatilidad, combustibles, bienes y servicios con precios regulados como la tarifa eléctrica y el transporte, además de bebidas alcohólicas y tabaco, se utiliza como referente para analizar la tendencia más estable de los precios y la efectividad de la política monetaria.
En el análisis sectorial, el grupo Transporte presentó una variación de -0.20% influida, principalmente, por las bajas en los precios de automóviles, aunque las tarifas de pasajes aéreos y servicios de reparación de vehículos se incrementaron. Los sectores Restaurantes y Hoteles mostraron un aumento de 0.75%, producto del alza en los precios de comidas preparadas fuera del hogar, como el plato del día, los víveres con acompañamiento y los servicios a base de pollo.
Otros incrementos sectoriales incluyeron el grupo Bienes y Servicios Diversos con una variación de 0.40%, motivada por el alza en artículos y servicios de cuidado personal; el rubro Salud, con un crecimiento de 0.79% por el aumento en productos farmacéuticos; y Vivienda, con una subida de 0.29% por el alza en el costo de alquiler.
El índice de precios para bienes transables registró una tasa negativa de -0.11% influida por la caída de precios tanto en ciertos alimentos como en automóviles. En contraste, el índice de bienes y servicios no transables presentó una inflación de 0.16%.
La inflación regional y por estratos sociales mostró leves diferencias
En la distribución geográfica, la región Ozama —que incluye el Distrito Nacional y Santo Domingo— reportó una inflación de 0.07% en febrero frente a enero de 2026. El Norte o Cibao tuvo -0.03%, el Este subió 0.16% y el Sur mostró -0.12%. Las regiones Ozama y Este estuvieron más marcadas por incrementos en alquileres, mientras que la baja en el precio de alimentos impactó en mayor medida en el Norte y el Sur.
Según el análisis por estratos socioeconómicos, el quintil 1 tuvo una inflación de 0.02%, el quintil 2 de 0.03% y el quintil 3 de 0.05%. Los quintiles 4 y 5 presentaron variaciones de 0.01% y 0.12%, respectivamente. En el caso del quintil 5, la mayor tasa se explicó por una menor incidencia de la caída en los precios de alimentos y una mayor contribución del aumento en tarifas aéreas y comidas preparadas fuera del hogar, mientras que para el quintil 4 también influyó la reducción en los precios de automóviles.