El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, arribó la tarde de este martes al Aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago de Chile, donde participará en la investidura presidencial de José Antonio Kast el 11 de marzo, según informó la Presidencia de la República Dominicana.
Junto a Abinader viajan la primera dama Raquel Arbaje, el ministro de Relaciones Exteriores Roberto Álvarez y Adriana Abinader Arbaje.
La agenda oficial contempla la ceremonia de transmisión de mando y la juramentación del nuevo gabinete en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso, donde Kast recibirá la banda presidencial y asumirá formalmente como jefe de Estado. Además, se celebrará un almuerzo en honor a los mandatarios extranjeros, ofrecido por el nuevo presidente José Antonio Kast y la primera dama chilena, María Pía Adriasola de Kast.
El programa protocolar prevé el saludo de Abinader y otros jefes de Estado con el presidente Gabriel Boric en el Palacio de La Moneda, seguido de una recepción para las delegaciones internacionales.
Participantes internacionales y delegaciones
Entre los asistentes confirmados destacan el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina (Javier Milei), Ecuador (Daniel Noboa), Bolivia (Rodrigo Paz), Costa Rica (Rodrigo Chaves), Honduras (Nasry Asfura), Hungría (Tamás Sulyok), Panamá (José Raúl Mulino), Paraguay (Santiago Peña) y Uruguay (Yamandú Orsi). También asistirán los primeros ministros de Curazao (Gilmar Pisas) y Haití (Alix Fils-Aimé), y los vicepresidentes de El Salvador (Félix Ulloa) y Guinea Ecuatorial (Teodoro Nguema Obiang Mangue).
La delegación dominicana tiene previsto retornar a su país el miércoles tras concluir las actividades oficiales.
El próximo 11 de marzo, la investidura del presidente chileno José Antonio Kast congregará a menos líderes internacionales de lo previsto, en un contexto donde su alineamiento con la ultraderecha global redefine el papel de Chile en el escenario regional. El propio Kast enfrenta la tarea de equilibrar su afinidad ideológica con Estados Unidos y sus vínculos con referentes de la derecha radical, además de la presión geopolítica generada por la rivalidad con China, principal socio comercial del país, según informó la agencia EFE.
Varios líderes internacionales, como Nayib Bukele, presidente de El Salvador, Georgia Meloni, primera ministra de Italia, y Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, decidieron no asistir a la ceremonia, según indica la nota de EFE. La delegación estadounidense estará encabezada por funcionarios de bajo perfil, relegando el evento frente al conflicto actual entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La aparente escasez de apoyos internacionales directos evidencia el desafío de José Antonio Kast para posicionarse dentro de la red de la derecha radical. Aunque ha cultivado relaciones con partidos y dirigentes como Vox de España y en su momento con Jair Bolsonaro de Brasil, la dinámica global actual prioriza otros focos geopolíticos.
Kast adapta su discurso y busca espacio propio en la derecha internacional
La trayectoria política de Kast se ha desarrollado en conexiones activas con la derecha radical europea y latinoamericana, lo que influye tanto en su imagen local como internacional. Según el académico Gilberto Aranda de la Universidad de Chile, el mandatario electo ha modificado su retórica: “Kast cambió su retórica del decadentismo, una que denunciaba que la derecha ha tranzado (pactado) con la izquierda y por tanto habría que ir a una restauración, y la sustituyó por un discurso de emergencia”.
Aranda subraya que el discurso migratorio de Kast mantuvo invariable su tono, pero se encuadró en una lógica de “estado de emergencia” ante situaciones que, a su entender, deterioran la calidad de vida. El entorno de Kast se orienta hacia redes políticas internacionales donde comparten referencias ideológicas como Vox y Bolsonaro, pero evitando el grado de radicalidad del Frente Nacional francés.