La presencia de República Dominicana en las gestiones internacionales sobre Haití vuelve a ocupar un lugar central, a medida que se despliega una estrategia regional para restaurar la seguridad y la viabilidad institucional del vecino país.
El Gobierno dominicano reiteró su respaldo al fortalecimiento de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) y a la extensión del mandato de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), comprometiendo recursos médicos y logísticos para contribuir a una transición política ordenada y sobre todo, a frenar el avance del crimen organizado en el territorio haitiano.
Durante una sesión reciente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador Wellington Bencosme enfatizó la necesidad de renovar con contundencia el mandato de la BINUH, el cual expira el 31 de enero.
En la misma instancia, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reconoció los esfuerzos de vigilancia fronteriza implementados por República Dominicana, destacándolos como “modelo de respuesta regional” ante el tráfico de armas y los flujos financieros ilícitos.
Jack Christofides, nuevo representante especial para la GSF, informó a las autoridades dominicanas que los primeros contingentes de la fuerza llegarán a Haití en abril, con un despliegue total previsto para octubre.
El financiamiento de la misión ya ha sido aprobado por un año, según indicó Christofides.
También anunció su intención de viajar pronto a Santo Domingo, agradeciendo a República Dominicana por su cooperación y apoyo en cuestiones logísticas y médicas.
El canciller Roberto Álvarez, acompañado por el embajador Bencosme y otros altos funcionarios, sostuvo encuentros formales tanto con Christofides como con Carlos Ruiz Massieu, jefe de la BINUH.
En estos intercambios, Álvarez reafirmó el compromiso de República Dominicana con la evacuación médica del personal de la GSF y otros respaldos logísticos. Durante la conversación con Ruiz Massieu, ambas partes subrayaron la urgencia de prolongar el mandato de la BINUH como pieza esencial para un manejo más efectivo “en este momento crítico de la transición haitiana”.
Mandato de BINUH vence el 31 de enero
La BINUH, establecida por la Resolución 2476 del Consejo de Seguridad el 16 de octubre de 2019, reemplazó a la anterior MINUJUSTH, marcando el cierre de 15 años de operaciones de paz en Haití.
Su misión se centra en asesorar al Gobierno haitiano en materia de estabilidad, buen gobierno y protección de derechos humanos, y mantiene un enfoque especial en el diálogo nacional, las reformas judiciales, la seguridad y la preparación de elecciones libres.
Su mandato, que garantizará el acompañamiento político y la supervisión de derechos hasta enero de 2026, apunta además a fortalecer la cooperación con la Policía Nacional de Haití en la lucha contra la violencia de pandillas.
La apuesta dominicana se articuló en torno al principio de que la seguridad en Haití debe ir asociada al desarrollo económico y a la creación de alternativas reales para la juventud, que puedan contraponerse al atractivo de las redes delictivas.
República Dominicana comprometió recursos médicos, apoyo logístico y facilitó la operación de una oficina de la UNSOH en su propio territorio. Como subrayó la delegación dominicana ante la ONU: “Reiteramos nuestro compromiso con la paz y estabilidad regional, aportando recursos concretos y abogando por soluciones integrales.”
El despliegue de la GSF y el acompañamiento sostenido de la BINUH representan los principales ejes de acción internacional para intentar estabilizar el escenario haitiano, mientras la comunidad internacional refuerza la cooperación con los actores regionales clave como República Dominicana.