La Fiscalía de la Audiencia Nacional de España dispuso el archivo de la denuncia por presunto abuso sexual presentada a inicios de enero por dos exempleadas contra Julio Iglesias, tras determinar que los hechos denunciados ocurrieron fuera del territorio español y no existe jurisdicción para investigarlos en ese país.
Expertos juristas consideran que la denuncia podría ser admitida en los tribunales de República Dominicana, país donde, según las declaraciones de las denunciantes, tuvieron lugar los supuestos hechos y donde el cantante posee nacionalidad, lo que abre la posibilidad de que el caso siga su curso en esa jurisdicción, aunque con pocas probabilidades de éxito por dificultades probatorias.
Uno de los elementos determinantes en la decisión de la Fiscalía fue que las exempleadas señalaron que los presuntos abusos habrían sucedido en República Dominicana y Bahamas, y no en España.
Además, además de que el artista es ciudadano dominicano, las denunciantes no cuentan con nacionalidad ni residencia española, lo que, sumado a la inexistencia de un procedimiento abierto en dichos países o en instancias internacionales, eliminó la “conexión material con España” que exige la Ley Orgánica del Poder Judicial para proseguir la investigación, tal como subrayó el jurista Cándido Simón a la Agencia EFE.
El caso adquirió visibilidad pública tras un reportaje divulgado por Univisión y el medio español elDiario.es, que recogió los testimonios de las trabajadoras sobre lo que presuntamente vivieron con Julio Iglesias.
Luego, el alto tribunal español ordenó el cierre del expediente y el Ministerio Público ratificó que no correspondía admitir la denuncia, tras una breve indagación destinada solo a aclarar su competencia territorial.
Desde el ámbito jurídico, Cándido Simón consideró ante la Agencia EFE que la posición adoptada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional fue “correcta” de acuerdo a la legislación vigente.
Destacó que la normativa española contempla criterios muy estrictos para admitir investigaciones sobre hechos producidos más allá de sus fronteras y en los que no intervienen personas con nexos legales claros con España.
Por su parte, el abogado penalista René del Rosario indicó a EFE que las denunciantes tienen la posibilidad de presentar una querella ante la Fiscalía de Higüey, cabecera del municipio de La Altagracia en República Dominicana. Allí podrían solicitar la apertura de una investigación o que el Ministerio Público actúe de oficio por tratarse de una acción pública.
No obstante, René del Rosario advirtió que el caso tendría “pocas posibilidades” de avanzar en República Dominicana, al subrayar la dificultad de recaudar pruebas científicas, dada la distancia temporal desde 2021 en que habrían ocurrido los sucesos.
Sostuvo: “En Derecho y Medicina es peligroso hacer pronósticos”, pero precisó que este tipo de causas, incluso sin la exposición mediática de un artista de la trayectoria de Julio Iglesias, suelen enfrentar serios obstáculos para prosperar porque resulta complejo sustentar las acusaciones cuando el señalado las rechaza.
Hasta el momento, las autoridades dominicanas no han intervenido en este proceso, a pesar de que tanto Julio Iglesias como al menos una de las denunciantes cuentan con nacionalidad dominicana.
Reacción de Julio Iglesias ante acusaciones
El pronunciamiento de Julio Iglesias ha irrumpido en el centro del debate público luego de que el cantante español negara categóricamente las acusaciones de agresión sexual realizadas por dos exempleadas de sus residencias en Bahamas y República Dominicana.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el intérprete de fama internacional manifestó: “Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza”. La reacción, publicada la madrugada del 16 de enero, llegó tras la divulgación de los testimonios que lo señalan en una investigación periodística.
En su mensaje, Iglesias insistió en la falsedad de los hechos atribuidos: “Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”. El cantante subrayó que afronta este momento como uno de los más difíciles de su vida personal y profesional.
El artista, que supera los 600 mil seguidores en Instagram, agradeció el respaldo recibido: mencionó haber encontrado consuelo en los mensajes de “cariño y lealtad” de quienes se han mantenido a su lado. Aseguró además que luchará para que “la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”.
Con este comunicado, Julio Iglesias marca distancia de las denuncias y deja claro que prepara su defensa. Por ahora, el músico centra su estrategia en el desmentido público y el apoyo de su entorno.