“Estaba más inclinada a que no con el tema de la maternidad y hoy es mi gran proyecto, a corto plazo, por así decirlo, o para algún momento, porque estoy en pareja, estoy bien y siento que es algo que se despertó en mí. ¿Cuándo va a pasar? No lo sé. Pero hoy lo tengo en mi cabeza, y antes no lo tenía. Tengo 35 años y creo que es una edad en la que empezás a replantearte un montón de cosas, entre ellas la maternidad”, reconoció Candelaria Molfese en una nueva edición de Casino Deluxe.
Cande es actriz, cantante, influencer y conductora. Alcanzó popularidad internacional gracias a su papel de Camila Torres en la exitosa serie juvenil Violetta, de Disney Channel. Desde entonces desarrolló una amplia carrera en televisión, teatro y plataformas digitales, participando en producciones como Soy Luna y Barrabrava. Además de su faceta artística, se consolidó como creadora de contenido y figura de las redes sociales, donde comparte aspectos de su vida personal, bienestar y humor. En los últimos años también ganó notoriedad como conductora y participante de realities, consagrándose como ganadora de Bake Off Famosos Argentina en 2024.
PUBLICIDAD
En el plano personal, volvió a apostar al amor y actualmente está en pareja con Joaquín, un productor teatral a quien conoció mientras trabajaban juntos en una obra de teatro. La relación se hizo pública luego de una escapada romántica a Brasil y, desde entonces, ambos compartieron viajes y distintos momentos juntos en redes sociales, incluyendo vacaciones en Punta Cana. Según contó la actriz, atraviesa una etapa muy feliz a nivel sentimental, más conectada con sus emociones y abierta a proyectar su futuro.

Si recibiera un millón de dólares, Candelaria explicó que organizaría un viaje con sus amigas de toda la vida. “Lo destinaría a muchas cosas, pero lo primero que se me viene a la cabeza, y no lo voy a discriminar, es un viaje a todo culo”, señaló. La lista de invitadas es extensa, pero se trata de afectos que conserva desde muy chica. “Somos nueve en total”, contó entre risas.
PUBLICIDAD
La idea sería armar un recorrido variado, pensado para disfrutar tanto de la playa como de alguna ciudad, sin dejar de lado la diversión ni la historia de los diferentes lugares que recorran. “Que sea joda, descanso y un poquito también de cultura”, sentenció la actriz. Además, remarcó la importancia de que todas puedan sumarse. “Sobre todo las que son madres, que puedan tener unos días para ellas”, sostuvo.
Maternidad y proyectos personales
—¿Cambió tu mirada sobre la maternidad en los últimos años?
PUBLICIDAD
—Sí. Hoy tengo 35 años, entonces hay muchas amigas que ya son madres y me vuelve loca de pensarlo, porque crecí con ellas, tengo el mismo grupo desde que tengo 8 años más o menos. De toda la vida. Es muy lindo verlas en ese rol. Me encanta, lo disfruto y disfruto de sus hijos. Y por eso digo que no resisto archivo porque, en otro momento, si ves otros clip míos, estaba como más inclinada a que no con el tema de la maternidad y hoy es mi gran proyecto, a corto plazo, por así decir, o en algún momento...
—¿Qué factores influyeron en ese cambio de perspectiva?
PUBLICIDAD
—Estoy en pareja, estoy bien y siento que es algo que tengo despierto. ¿Cuándo va a pasar? No lo sé. Obviamente, no es que... Pero lo tengo en mi cabeza por lo menos y antes no lo tenía.
—Es algo que sentís que se maduró, que evolucionó con el tiempo, por quién sos hoy, por tu experiencia y o lo que te fue pasando en la vida o por la pareja que tenés hoy, que te inspira una cierta seguridad respecto a ser mamá o ganas. ¿Por dónde va?
PUBLICIDAD
—Creo que es un mix de todo. Tengo 35, como dije antes, y creo que es una edad donde te empezás a plantear un montón de cosas, entre ellas, la maternidad. Es algo que a mi alrededor, está todo el mundo en esa, ¿viste? Entonces empezás a verlo, a sentirlo más de cerca, que por ahí yo antes lo tenía en otro lado. Obviamente, mi pareja también me despertó mucho ese deseo, el vínculo que tenemos, lo que estamos armando, nuestro proyecto. Y también siento que es correr un poco el foco de mí. Es mi sensación y es un deseo. Y sí, me está como picando esa sensación que en otro momento no la tenía para nada.
—¿Qué pensás respecto a congelar óvulos? ¿Es algo que harías?
PUBLICIDAD
—Sí, re. De hecho, tengo amigas que están en eso también y en un momento lo pensé, lo evalué. No lo descarto para nada, así que es algo que también tengo presente. Está bueno también como para estirar...
Relaciones de pareja y aprendizajes
—¿Sentiste que aprendiste mucho de tus relaciones de pareja?
PUBLICIDAD
—Sí. Tuve parejas largas. Y sí, aprendí. Como que después de cada pareja, en mis separaciones, me sentí como que renací, por así decirlo. También uno se autoconoce en las relaciones. No solamente te conocés por las situaciones que te van pasando, sino también las distintas personas con las que estamos nos sumergen en mundos personales distintos.
—¿Cómo es tu relación actual?
PUBLICIDAD
—Estoy de novia hace un año y medio. Nos conocimos trabajando. Él es productor teatral, lo cual es lindo porque hay algo de un entendimiento de lo que es el medio, pero a la vez es un pibe que no tiene ni redes sociales ni le gusta tanto este mundo. Sino que es más por fuera. Y a mí es la primera vez que me pasa. Yo he estado en general con gente que hacía lo mismo que yo y sí noto lo bueno y lo malo de eso. Lo bueno es que volvemos a casa y no se habla de esta profesión o del trabajo. Se habla de mi laburo y él me habla de su laburo y hay un entendimiento muy lindo. También es más grande que yo, tiene 39, y hay una sensación más de estar en la misma línea, en las mismas búsquedas, en los mismos deseos personales y formar una familia. Es un tipazo. Justo hoy alguien me preguntó cómo es y yo lo defino con eso: es un tipazo. Es una persona que para mí lo más lindo que tiene o lo que más me enamoró, aparte de su generosidad, es que es compañero. A mí me gusta mucho salir, ir manija, ir a un cumple, irme última. Y él me eleva en eso, le gusta disfrutar también de eso. Y que me acompañe para mí es un valor que no negocio.
—¿Cómo sos en pareja?
—Para mí que te acompañe y saber que habla con cualquiera, charla y pregunta y repregunta, es muy lindo. Porque yo soy re así también. Creo que soy compañera, que también eso es importante. Yo soy familiera, vengo de una familia de muchas hermanas donde siempre fue importante ese valor, las juntadas, los asados, aunque sea vegetariana. En cada momento el cumpleaños de mis sobrinos, como que eso es algo que no puedo dejar, porque vengo de una familia italiana con mucho ruido y creo que eso es lo que proyecto para el día de mañana para crear mi familia. Inculco un poco eso: desde poner linda la mesa, ambientar la casa... Las navidades, en general, se pasan en mi casa. Me gusta recibir gente, ser anfitriona. Lo mamo desde chiquita por mi mamá que es igual. Entonces creo que soy eso en pareja.

Vida familiar, testamento y trabajo con su hermana
—¿Es verdad que tenés tu testamento escrito?
—Sí, (risas). Está acá en las notas de mi celular. Se llama Herencia si me muero.
—¿En qué circunstancia de tu vida surgió la idea de escribirlo?
—Lo tengo hace varios años, te digo cinco o seis años. Y te voy a decir cómo surge. Yo adopté a Almendra en el 2020, ser que cambió mi vida, perdidamente enamorada. Y creo que surge, como pensando desde el miedo a que me pase algo y ella se quede sola. ¿A quién se la puedo dejar? Y a dónde lo dejo escrito por si me pasa algo el día de mañana.
—¿Todo tu entorno sabe que existe ese testamento?
—Sí.
—¿Todos saben la clave de tu celular?
—No.
—¿Y cómo hacés?
—Una de mis hermanas la sabe.
—¿Y si te pasa algo con tu hermana?
—¡Ay! Emi. Le dejo varias cosas a ella. Estoy jodida (risas).
—¿Vas modificando el testamento?
—Sí, se va modificando. Por ejemplo, Almendra ahora se la quedaría Joaco.
—¿Y antes?
—Antes se la quedaba mi hermana.
—¿Tenés detalles específicos en el testamento?
—Sí. Por ejemplo, una de mis amigas me pidió una cartera y la tengo anotada. Yo colecciono cafeteras, tengo una colección con más de veinte cafeteras.
—¿Las usás todas?
—No, están ahí como de exposición. Tengo algunas en mi casa, algunas en Borja, mi café de especialidad. Una de mis amigas del colegio me pidió una. Otra de mis amigas me pidió todos mis maquillajes, que yo le dije: “Bueno, pará. No sé si van a llegar”. Después hay algo más contundente. El auto me lo pidió Facu, mi amigo.
—¿Y tu café? ¿Quién lo va a seguir manejando?
—Constanza, mi hermana, que es mi mánager, también está anotada.
—¿Cómo es trabajar con tu hermana?
—Fue algo que se dio naturalmente, la verdad. Empezamos a trabajar juntas a mis 24 o 25 años. Cuando estaba en pleno auge más de Violeta, empecé a hacer videos de YouTube. Ella no tenía laburo en ese momento y estaba viendo qué hacer. Es actriz también. Un día me dijo: “Cande, vamos a hacer algo. Yo vi que están haciendo en México, en Estados Unidos, YouTube, algunas chicas”. Esto era cuando YouTube no había explotado tanto acá en Argentina, 2015 por ahí. Me dice: “Los domingos voy a venir a casa y te voy a filmar y vamos a hacer unos videos”. “¿Qué te gusta hacer?” “Cocinar, estar con mis amigas, contar historias, maquillarme”, le dije. Y ahí empezamos a armar mi mundo de videos de YouTube. En ese momento nos fue muy bien. De hecho, hicimos un libro, viajamos a Polonia, nos pasaron cosas medias locas con YouTube. Sucedió por YouTube y fue una construcción que hicimos con mi hermana sin Disney, sin nada. Éramos nosotras dos, con su exmarido, que es mi cuñado, el papá de mi sobrino y también es mi socio en Borja. Porque yo trabajo todo en familia.
—¿Y después?
—Después ella empezó a tomar mucho conocimiento y hoy es mi mánager. Y en 2022 escribí con otra de mis hermanas, que es ilustradora, un libro más personal. No de una biografía ni nada. En su momento leí El camino del artista y me volví fan de toda la propuesta: hice páginas de la mañana, meditación, cambié mi alimentación... Empecé una secuencia más personal. Y a raíz de ahí, con mi hermana escribimos Un año diferente, que es un libro que hoy siento más cercano a la Cande del presente.

Espiritualidad, experiencias esotéricas y creencias
—Contaste una vez que se te apareció Jesús. ¿Es verdad?
—Yo fui a un colegio católico toda mi vida. Hoy en día soy lo anti. O sea tengo fe, creo en el universo, en la energía. Obviamente, en este caso puntual, hablaba de Jesús. Creo en su historia, es un ser que me representa o que puedo sentir una cercanía, por así decir. Pero como que cambié un poco mi manera de vivir la fe, ¿no? La vivo desde un lugar libre. Siento que antes la vivía más desde un lado estructural. Más difícil, por lo menos para mí.
—¿Pero viviste una experiencia que te marcara en ese sentido?
—Sí. Yo era chica, estaba durmiendo y tuve esa sensación de que una energía se me había aparecido. Si fue un sueño, fue verdad, si lo sentí o si no pasó, no sé. Pero, yo tenía unos 13 o 14 años, abrí los ojos, me desperté un poco y sentí una presencia. No una silueta sino una sensación. Pero te repito, hoy lo reviso para atrás y siempre fui muy sensible a eso y cero miedosa. De hecho, cuando era chica, todos por ahí decían: “¡Ay! Por favor, que no se me aparezca nadie". Y yo al contrario: “Por favor, que venga alguien” (risas). Me parecía interesante.
—¿Tuviste otras experiencias similares?
—Sí, eso lo conté una vez. A mí me pasa que mucha gente se me ríe y me dice: “Andá a hacerte los controles, los chequeos médicos”. Y yo religiosamente los hago porque soy nerd y medio hipocondríaca, voy todos los años. Pero es verdad que muchas veces me pasa estar en situaciones y ver ciertos destellos en el aire.
—¿Cómo describís esos destellos?
—Yo los bauticé hadas. Soy una chica Disney, en definitiva. Llámenme como quieran, pero yo lo puse así y me encanta creer en eso y cuando aparecen digo: “¡Ay! Qué lindas".
—¿Nunca te sentiste mal cuando veías esas lucecitas?
—Te juro que no (risas).





