La Nena de la Fórmula 1 es una joven platense que logró impulsar una amplia comunidad de seguidores de la Máxima a través del contenido especializado que genera en redes sociales como Tik Tok e Instagram. Allí sus videos sobre la F1 lograron gran repercusión. Su crecimiento llamó la atención de las marcas, la llevó a desempeñarse en varios medios y a viajar a los grandes premios de la categoría.
La Nena de la F1 llegó a este presente exitoso tras una situación fortuita, ya que anteriormente era docente en una universidad, donde estaba a cargo de la carrera Licenciatura en Turismo. Un accidente en el brazo limitó su vida cotidiana y durante ese trance surgió la idea que le cambiaría la vida: generar contenido sobre la F1. Quién se lo sugirió, como continuó y cómo llegó hasta este momento. En la entrevista explica en detalle todo ese proceso. Y analiza puntillosamente el fenómeno de Franco Colapinto.
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-Bienvenida La Nena de la Fórmula 1... ¿cómo surgió ese nombre?
-Ese nombre surgió de la manera más espontánea. No hubo nada premeditado. El día que me decidí a hacer contenido en Fórmula 1, que viene atado a una historia muy particular, dije “che, necesito un nombre para que básicamente nadie me conozca cuando haga este contenido”, porque yo vengo del mundo académico, diez años de dirigir una carrera en la universidad, de la carrera de Licenciatura en Turismo.
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-Entonces vos decías “soy licenciada, no me voy a poner con mi cara, con mi nombre, a hablar de Fórmula 1”... era como que no pegaba...
-Entonces dije, “bueno, vamos a buscar un nombre donde nadie me conozca y yo pueda sacar todo esto mío”. Y así surgió La Nena, porque un poco es como mi perfil, es un poco mi personalidad, de manera exagerada, cómo yo veo las carreras, cómo me comporto, mis emociones...
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-Yo veo el contenido, como los niños, totalmente. Pero recién lo mencionaste un poco vos, esto de un momento particular de tu vida, mucha gente estará con el comentario de “¿cómo una mujer en la Fórmula 1?″... ¿qué fue ese momento de tu vida y cómo surgió que te metas y hables de Fórmula 1?
-Lo de ser mujer en la Fórmula 1 yo siempre lo veo como una oportunidad. A veces me dicen “¿no te pesa?”. Todo lo contrario, para mí es algo muy natural siempre estar inmersa en ámbitos muy masculinos, donde siempre reina el hombre. Y yo siempre supe imponerme, dar mi voz y dar mi opinión, así que eso nunca me resultó incómodo. Y al contrario, creo que es una oportunidad que las mujeres hablemos de Fórmula 1, porque cuando una mujer habla de Fórmula 1 siempre te están mirando y están evaluando a ver qué decís, si sabés, si no sabés, si es interesante lo que decís.... Mientras opinen o critiquen mis pensamientos por lo que yo digo, no por si soy mujer o no, ahí sí, ahí podemos sentarnos a charlar. De hecho hay muchas mujeres hoy que hablan de Fórmula 1, cada vez somos más. Hay muchas mujeres que yo admiro que hablan de Fórmula 1, tanto de Argentina como de afuera, que las sigo.
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-¿Quiénes te gustan como comentan?
-Ale Martínez, Flor Andersen me encanta. Hay muchas periodistas y muchas creadoras de contenido, porque cada una desde su lugar da su opinión, digamos. Yo tampoco soy periodista y yo doy mi opinión, digo lo que yo siento. Al contrario, creo que por ahí al no ser periodista no tengo este peso de ser “objetiva” con lo que digo. Yo lo que digo es lo que pienso y totalmente subjetivo, porque es mi opinión al respecto.
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-¿Por qué hablabas de un momento particular de tu vida?
-Fue en un momento particular porque tuve un accidente en un brazo, cuando mi vida era un quilombo, una vorágine. ¿Viste cuando no te ponés a pensar lo que estás haciendo? Bueno, tuve un accidente, me rompí un brazo y tuve que ir a una cirugía. Eso me dejó cien por ciento en mi casa, sin poder trabajar, sin poder ser independiente, sin poder manejar. Necesitaba que me ayuden hasta para lavarme el pelo y atarme los cordones, a ese nivel. Creo que fue más la limitación emocional que otra cosa, el dolor, el no poder hacer lo que estaba haciendo y muy deprimida, muy bajoneada y dolorida. En ese momento se me acerca mi pareja y me dice “che, ¿por qué no te ponés a hacer videítos de Fórmula 1, que te encanta, que sabés un montón, tipo para hacer algo?“, porque no me podía ver más con esa cara que yo tenía. En ese momento dije ”sí“, me abrí un TikTok, yo no tenía ni siquiera TikTok personal. Me puse el nombre de La Nena, me abrí un Instagram y subí mi primer video. Fue así. Y eso se transformó en motivación de despertarme todos los días y tener un propósito. Te diría hasta como un modo de catarsis, a modo de terapia personal. Y me pasó algo reloco, que no me había pasado con nada en la vida, que tuve un shock de inspiración. Es como que algo se abrió en mí... mis ideas creativas sobre qué quería hacer en mis videos me venían a la noche, cuando dormía. Entonces, yo dormía con una anotador al lado de la cama. Entonces yo me levantaba y era ratatata (hace el gesto de escribir), porque decía “che, si no lo anoto mientras estoy medio dormida, al otro día no me lo voy a acordar”. Entonces me levantaba y mi plan era “bueno, voy a grabar esto, esto, esto”. Y es lo más difícil de un creador de contenido, tener las ideas creativas.
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-¿En qué año fue el accidente? ¿En qué año fue esto que te ocurrió? Digamos, ¿fue antes de Colapinto? ¿Fue en el momento que sale Franco? ¿Fue después?
-Fue en el momento. El accidente lo tuve antes, fue en el año 2024, cuando Franco estaba llegando a la Fórmula Uno. Fue medio en simultáneo, pero nunca asocié esto de hablar de Fórmula porque estaba Franco. Yo consumo Fórmula Uno desde hace muchísimos años más. Creo que este accidente que yo tuve -es increíble-, pero yo lo agradezco haberlo pasado, porque fue lo que a mí me dio lugar a permitirme hacer esto, que lo tenía adentro, claramente. Porque si me preguntás “¿te dedicarías a otra cosa?”, te digo que no. No hay nada en la vida que quisiera hacer más que esto, que es hablar de Fórmula Uno. En todos sus aspectos, haciendo los videos para mi comunidad, yendo a las carreras a cubrir los grandes premios, trabajando en medios, que todo eso fue una consecuencia, eso vino todo después. El objetivo principal era poder sacar este amor que yo tenía y esa pasión y esa creatividad, ¿no?
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-¿Te ayudó el conocimiento que tenías en tu carrera anterior, Turismo, para lo que estás haciendo ahora?
-Mi carrera me ayudó muchísimo, porque es una carrera muy amplia y hoy la uno mucho al trabajo que yo hago, por cómo me vinculo con las marcas, por cómo puedo yo aportarles algo diferente, sobre todo a las marcas vinculadas a los viajes, a las agencias, los hoteles y un montón de marcas que están metidas en este mundo de la Fórmula Uno.
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-Hablemos un poco de Colapinto. ¿Qué es Colapinto para el deporte argentino?, ¿qué pasa con el amor que genera Colapinto en la mayoría? Pero también está ese hateo insólito que yo veo y lo sigo percibiendo de gente que no sabe un carajo, ¿no? ¿Por qué ese hateo, con lo que cuesta que un piloto argentino llegue a la Fórmula Uno?
-Todo lo que vos estás diciendo es tal cual así. Hoy a Colapinto lo pongo en el mismo escalón que Fangio, que Reutemann. Y me dicen “¿cómo lo vas a poner a Colapinto en ese escalón de los grandes de la Fórmula Uno?” Sí, Franco hoy tiene lo que tienen esos pilotos que son de renombre y de historia, porque logró llegar a un deporte súper complejo de llegar, donde solamente este año hay veintidós butacas para ocupar. No solamente logró llegar, con lo difícil que es llegar a la Fórmula Uno, sino que se logró mantener, porque Franco no pasó una carrera y se fue. Franco es el tercer año que empieza en Fórmula Uno. Entonces, son muy pocos los pilotos en el mundo que logran lo que logró Franco y encima es uno de los poquísimos argentinos que lo logró. Ahora, ¿si Franco va a lograr ser lo que fue Fangio? Probablemente no. Fangio hay uno solo en el mundo, es el tipo que es mi máximo ídolo. Logró lo que ningún deportista en el automovilismo logró. O sea, cinco campeonatos del mundo en esa época donde te subías a un auto y no sabías si volvías vivo. Una carrera era de vida o muerte. De hecho, siempre los pilotos cuentan que en esa época no les alcanzaban los dedos de la mano para contar la cantidad de compañeros que perdían en una temporada. Fangio fue el más grande. Fangio ganó cinco campeonatos del mundo en solamente ocho temporadas. Hay solamente dos pilotos que lo superaron, que son Schumacher y Hamilton. Pero Schumacher corrió diecinueve temporadas y Hamilton ya va por su temporada número veinte. Pero no podemos poner esa vara de Fangio para comparar a Franco, porque es como decir en el fútbol si un jugador es muy bueno o no comparándolo con Messi o con Maradona.
-¿Qué nos podés decir en relación a su auto? Se dice que el auto es malo y Franco es crack, pero también que cometió errores, ¿cómo es eso?
-Vos estás hablando del año pasado. Franco, hoy con el Mercedes, que es el auto que pica en punta, no sé si sale campeón, pero que pelea el campeonato, te lo puedo asegurar que sí. Porque en la Fórmula 1 está lo que yo llamo “la teoría del fernet”, que 70 por ciento es el auto y 30 por ciento el piloto. Puede variar según las condiciones. Ahora, con el cambio de reglamento, puede ser un poco más el piloto, porque pone mucho de sí, pero es muy importante la máquina, muy importante. Lo vimos el año pasado con Franco. Decíamos que tenía “una batata” y hacía lo que podía. Este año tiene un auto mucho mejor y lo vemos en Gasly, su compañero de equipo, que tiene el mismo auto y está sacando muy buenos resultados. Ahora me preguntás, ¿por qué Franco no? Hay muchas cosas, Gasly tiene diez años de temporada en Fórmula Uno, va por la once. Franco ya está iniciando su tercer año, pero va a ser su primer año completo de Fórmula 1, porque en el 2024 y en 2025 él empezó ya habiendo arrancado el campeonato. Inclusive ahora los primeros circuitos Franco no los conoce. Franco tiene cosas muy buenas y tiene falencias como cualquier piloto de Fórmula 1 en este deporte. La gran falencia de Franco es la clasificación. Lo sigue siendo hasta el día de hoy, es lo que más le cuesta. Es su punto flojo. Franco normalmente en la carrera sale atrás de su compañero de equipo. Gasly es muy bueno en clasificación, entonces logra tener mejores posiciones. Ahora, en carrera, Franco es muy bueno. Lo demostró en la primera carrera con esa muñeca, la famosa muñeca, que para mí es la maniobra del año. También está el azar, que depende de las estrategias de los equipos. En el caso de Franco, las tres carreras que se corrieron, que hubo safety car, los tres lo complicaron y lo dejaron atrás.
-Tuviste oportunidad de conocerlo, de entrevistarlo. A nivel comercial, ¿cómo podés explicar lo que genera?
-El fenómeno Colapinto para mí es un caso de estudio. Lo que generó a nivel marcas, de la gente que lo apoyó para que él pueda llegar a la Fórmula Uno. Y lo que generó en la gente, es un fervor. Vos vas a cualquier bar, en la mesa de al lado están hablando de Colapinto. Vas a un asado con tus amigos, están todos hablando de Franco. Mis reuniones familiares, donde nadie veía Fórmula 1, de repente todos están hablando de Colapinto. Eso es un fenómeno social. Eso las marcas lo ven, los fans lo llevan a los circuitos, los argentinos somos pasionales, somos carnales. Dónde esté Colapinto hay gente que lo están bancando.
-¿Hay una esperanza de que la multitudinaria exhibición de Franco en Buenos Aires sirva como puntapié para la llegada de la Fórmula Uno a la Argentina?
-No estoy dentro de esas conversaciones, pero creo que juega mucho. Es una carta muy importante, porque que el resultado de este evento sea bueno, a nivel organización, a nivel show, porque vienen medios de todas partes del mundo y después del evento hay una delegación de Argentina que viajará a Miami para conversar con la Fórmula 1 para vengan de nuevo a la Argentina. Imaginate una Fórmula Uno acá, con un piloto local y con los argentinos volviéndonos los locos.

-Ahora viajás a la próxima carrera, en Miami, ¿quién te ayuda en los viajes?
-Tengo un equipo ya, grande. Fue todo muy abrupto, el crecimiento de La Nena. Somos muchos en equipo, tengo a mi productor, que es mi gran bastión en todo. También es creador de contenidos, pero en fútbol -tiene Un Metro Adelantado-, entonces tengo una escuela, como un camino muy allanado y aprendí mucho desde antes de hacer contenido de La Nena. Todo ese proceso me ayudó muchísimo. Cuento con todo el equipo de ellos, de esa agencia grande. Entonces, desde la parte de administración, comercial, editores, en el caso de que necesite, pero la que pone la mayor parte de las cosas soy yo. Desde mi cara, mi cuerpo, mi energía, los guiones, las ediciones... yo estoy en todo.
-¿Qué te imaginás a futuro? ¿Buscás ser una referente en la Fórmula Uno, que sea un deporte más popular, que no sea solo algo del momento?
-Sí, sin dudas que sueño con eso y sin dudas que va a pasar, sobre todo si tenemos la continuidad de Franco por varios años. Creo que la Fórmula 1 se va a instalar como deporte, no digo deporte nacional porque lo vayan a practicar, sino que lo vayan a consumir y lo vayan a seguir. Y sueño con seguir creciendo y que la vida me vaya sorprendiendo, porque ahora es una constante sorpresa. Todos los días pasan cosas nuevas. Empiezo de repente a estar en un medio o en otro, o en una carrera y me quiero seguir sorprendiendo. A ver, no tengo una meta, es decir, llego hasta acá y ya está. Que siga creciendo, que me siga sorprendiendo y que siga creciendo la comunidad de fans de la Fórmula Uno, conmigo o “sin migo”, digamos (risas).
-Para terminar, ¿entonces puedo ir y decirles a mis amigos que Colapinto está a la altura de Fangio? ¿Lo repito?
-Sí, repetilo. Te la van a retrucar, y ahí se la decís, toda la explicación.





