“Estoy hace 16 años en pareja y no estoy casada. Hemos construido un hogar con dos hijas increíbles y cosas mucho más fuertes que un casamiento. Existe la fantasía de que algún día suceda, pero hoy priorizamos nuestro vínculo y la familia que formamos”, contó Mery del Cerro en una charla íntima en Casino Deluxe, el ciclo de entrevistas de Infobae.
Su nombre es María Eugenia del Cerro y es una actriz, modelo, conductora y diseñadora de moda. Saltó a la fama tras su participación en el reality Super M 2002 y alcanzó gran popularidad por su papel de Melody en la exitosa tira juvenil Casi Ángeles, producida por Cris Morena. A lo largo de su carrera trabajó en televisión, teatro y conducción, además de desarrollar su propia línea de moda. En el ámbito personal, está en pareja con el DJ Meme Bouquet, con quien tiene dos hijas, Mila y Cala.

Un millón de dólares y dos sueños
—¿Qué quisieras hacer con un millón de dólares?
—Se me vienen dos cosas a la cabeza. Con Meme somos padrinos de un hogar que se llama María del Rosario, que es de niños que por algún motivo fueron separados de sus familias y lo que tiene de particularidad este hogar es que alberga a hermanos. Entonces se terminan criando juntos en este hogar, que siempre necesita mucha ayuda. Hemos hecho conducción varios años de las galas que hacen, donde recaudan dinero para seguir funcionando. La verdad es que es un lugar que queremos mucho, así que creo que destinaría gran parte a eso.
—¿Y qué más te gustaría?
—Hace mucho que tenemos el sueño con Meme de armar una casa rodante para ir con las chicas por todo el país. Tener un motorhome, pero hacerlo nosotros. Tenemos ese sueño que en algún momento lo vamos a hacer y sentimos que es una aventura espectacular para Mila, para Cala, para toda la familia. Recorrer nuestro país y cruzar a otros lugares, quién sabe. Pero armar algo bien pro.
Proyectos actuales y próximos estrenos
Mery está enfocada en el estreno de Charlie y la fábrica de chocolate en el teatro Gran Rex, una experiencia que marca su debut en la comedia musical. “Las funciones empiezan el 4 de junio y ya se han vendido más de siete mil entradas“, afirmó.
“Estoy enloquecida porque es mi primera experiencia en musical y de la mano de los número uno del musical. Imaginate, son los mismos que hicieron La sirenita, School of Rock y Matilda. Así que estar en esta gran apuesta es algo que todavía para mí es un sueño”, confesó.
La obra representa un desafío personal y profesional, ya que es la primera vez que se enfrenta a un musical. “Estoy entre emocionada y súper nerviosa, porque estoy con todos grosos, con un ensamble musical impresionante, con un elenco de niños que cuando lo vayas a ver te morís. Es un musical para toda la familia”, expresó.
El regreso al Gran Rex después de los años de Casi Ángeles tiene un valor especial para ella, ya que esta vez podrá compartir la experiencia con sus hijas como espectadoras. “Después de 20 años, volver ahora y tener en las butacas sentadas a Mila y a Cala es impresionante”, admitió.
Además, relató la intensidad de los ensayos. “Cuando hice la audición, lloré. Cuando tuve el primer encuentro con Sebastian Mazzoni, que está en toda la parte musical, lloré también. Y cuando me pusieron a los niños, porque hay cuatro elencos de niños, o sea, hay cuatro Charlies... Estoy como muy interpelada, emocionada. Creo que es una junta de cosas y sobre todo el desafío de hacer un musical que es algo que yo nunca experimenté”, señaló.
A lo largo de su carrera, Mery del Cerro reconoció que los desafíos siempre la impulsaron a crecer y reinventarse. “Me mantienen viva los desafíos”, explicó. Comenzó como modelo, luego se formó como actriz, más tarde incursionó en la conducción y hasta participó en programas como MasterChef y Bailando por un sueño.
“Es un desafío nuevo la comedia musical y es algo que lo tenía como un sueño que quería cumplir. No pretendo ser una cantante, pero sí quiero ser una actriz que pueda cantar. Me gusta tener esa adrenalina y esos nervios ahí de no saber cómo va a ser”, analizó.

Amistades, vínculos y valores
—En este juego tenés que apostar entre tus amigas: Cande Vetrano, Paula Chaves, Zaira Nara, Lali y yo.
—¡Uh! ¡Qué dificil! (risas). Con todas me pasan cosas distintas. En realidad con Zaira tengo un vínculo más laboral, quizás. No es amistad. En algún momento, por ahí teníamos un poco más de vínculo, por Pau y Zai y vivíamos cerca... Pero no es que tuve una relación profunda. Entonces quizás con Zaira no tengo mucho para apostar así.
—¿Quién es la más sincera de tu grupo?
—Nivel de sinceridad yo creo Cande. Cande es la que más sincera cuando te habla, te dice las cosas como son...
—¿Y la más divertida?
—Lali es la más divertida. Es una persona que me hace reír mucho. Es muy graciosa.
—¿Cómo surgió tu amistad con Paula?
—A Paula la conocí en SuperM. En realidad, yo estuve en el SuperM 2002 y ella en el siguiente. Y ahí como que no teníamos tanto vínculo. Sí, buena onda. Pero nos reencontramos muchos años después. Yo ya embarazada de Mila. No había pasado nada en el medio, simplemente la vida. Ella empezó a hacer un camino y yo otro. Y la verdad es que es súper incondicional. Sobre todo en mi embarazo, que a ella le encanta acompañar y demás ese mundo. Y eso nos unió y hoy somos grandes amigas. También es muy divertida.
—¿Y con las que compartimos Casi Ángeles?
—Crecimos juntas en Casi Ángeles. Compartimos mucho, giras... Es un vínculo que no nos vemos por un tiempo, pero cuando nos vemos fluye.
—Siempre sucede algo muy fresco, espontáneo, muy hermanado...
—Vos ya te autopusiste el 100 así que lo voy a dejar (risas).
—¿Quién es la que presta ropa?
—Cande y vos también.
—¿La mejor cocinera?
—Paula. No sé si cocina tanto ella, pero vas a su casa y todo es rico, es sano, te hace la masa integral, el coso…
—¿La más loca? Esa que te llega con propuestas de: “Vamos mañana a tal lado”
—Vos (risas). Sos totalmente inesperada.
—¿A quién le dejarías a tus hijas si te vas de viaje?
—A Paula, obvio. Es indiscutible. Cierro los ojos con Paula, ya está. Se los dejo un mes (risas).

Vida personal, relaciones y pareja
—¿Alguna vez te enamoraste de alguien de un elenco?
—No. Nunca me enamoré de alguien del elenco.
—¿Hace cuánto tiempo estás en pareja con Meme?
—Estoy hace 16 años. Desde mis 24. Antes estuve de novia con Benja (Rojas) casi cuatro años y antes tuve un novio desde los 15 a los 19. Soy una persona muy noviera. Estuve toda mi vida de novia, estuve muy poco sola.
—¿Te arrepentís de no haber estado más tiempo sola?
—Quizás en los momentos que estuve soltera, no la pasé tan bien. Si me preguntás y volvería el tiempo atrás, quizás trataría de haber disfrutado un poco más de los momentos que estuve sola. Es como que no lo supe hacer. Con la evolución que tuve con los años, siento que si volvería el tiempo atrás, hubiese disfrutado más de los momentos. Soy feliz en pareja, pero si le tuviera que dar un consejo a una hija mía, quizás le diría: “Che, también está bien estar sola”.
—¿Te hubiera gustado viajar más o vivir otras experiencias?
—Creo que de autoconocerme, de entender la vida también desde un formato de estar sola. Quizás también de haber viajado más. Yo siempre prioricé mucho el trabajo. Trabajo desde los 16 años y para mí siempre el trabajo fue algo muy importante en mi vida. He tenido momentos en donde amigas mías han viajado y yo, al priorizar el trabajo, no lo hice. Hoy tengo un montón de lugares para conocer que me encantaría hacerlo y con la rutina de las chicas se hace más difícil. No lo podés hacer de la misma manera que antes.
—¿Se casaron con Meme?
—No, no estamos casados. Yo creo que existe la fantasía de que en algún momento suceda, ya con nuestras hijas grandes. Realmente existe esa fantasía. Como que siempre está el chiste y queda ahí. No sé. Quizás no sé si nos parece como lo más importante. En 16 años, hemos construido un hogar con dos hijas increíbles, cosas mucho más fuertes que un casamiento. Y nuestro vínculo, de 16 años, que uno va pasando por diferentes etapas, creo que sería una gran coronación en algún momento si sucede. Más que nada porque Mila y Cala. En algunas oportunidades nos han expresado sus ganas.
—¿Cómo te imaginás ese casamiento?
—Hoy siento que sería algo mucho más íntimo y de verdad íntimo. Ya tenés realmente quiénes querés cerca de tu vida. En estos últimos dos años se empezaron a limpiar muchas cosas de lo importante que son los vínculos, los vínculos sanos, que tengan tus mismos valores sobre todo. Ese espacio se va haciendo cada vez más chico. Sería un casamiento realmente íntimo y para celebrar nuestro amor, nuestro vínculo de 16 años, nuestra familia.
—¿Qué valorás más en tu relación?
—El amor, fundamental, el respeto, las ganas de seguir proyectando. Para nosotros es muy importante no caer en la rutina. Siempre nos planteamos eso. A veces uno termina cayendo en la rutina, inevitablemente, sobre todo cuando tenés hijas que tienen colegio, actividades y un montón de cosas. Y uno está cansado porque también trabajás. A los dos nos gusta mucho tener desafíos por delante. Los desafíos a veces te llevan a horarios o situaciones que no son las clásicas de una familia tradicional. Pero hoy estamos como parados desde otro lugar y creo que lo más importante es respetar lo que al otro le hace feliz.
—¿Cómo manejan los tiempos personales y familiares?
—Nosotros estamos muy conectados desde ese lugar. Respetar lo que al otro le hace feliz, ya sea desde viajar con amigos y bancar la parada en la casa con nuestras hijas. Que ellas también entiendan eso. Hace poco nos pasó que Meme tenía un viaje con amigos programado y yo también. Y les explicamos: “Nosotros estamos todo el verano juntos en sus vacaciones disfrutándolas un montón y ahora necesitamos un momento cada uno por separado y después juntos”. Gracias a Dios tenemos la posibilidad de hacer viajes. Es mucho agradecimiento que siempre tenemos, como familia y como personas por separado, de valorar la casa que pudimos construir, tener hijas sanas, poder mandarlas a un colegio en donde ellas se sientan cómodas. Son un montón de privilegios que para mí es re importante no olvidarse. Y que esos valores ellas también los tengan muy claros. Laburamos mucho, somos padres muy presentes.





