Es actor, productor, influencer, y el marido de Paula Chavez. Tienen tres hijos: Olivia, Baltazar y Felipa. Desde hace 10 años Pedro Alfonso escribe, presenta y actúa una obra de teatro en la ciudad de Carlos Paz cada verano. Ahora está de gira por todo el país.
— No sé cuál de todas las palabras te define más.
— Como el marido de Paula me parece (risas). Empresario seguramente no, influencer tampoco. Hay momentos que agarro envión y empiezo a subir cosas, pero no lo tomo como un trabajo. Hoy no subí nada, hay momentos en que estoy más activo que otros.
— ¿Está monetizada esa tarea?
— A veces sí. Si hago una publicidad trato de empezar a activarme como para después meter la publicidad.
— Es medio… de vago lo que está contando, digámoslo.
— Sí, sí, sí. No me gusta como una obligación.
— Tampoco estás todo el año actuando. Actúas en verano.
— Sí, en verano. Ahora estamos de gira por todo el país con Una noche en el hotel, eso me tiene entretenido mientras voy armando la obra del año que viene. Este año cumplí 10 años en Carlos Paz, siempre con comedias diferentes, elencos diferentes. Apunto a la gente que nos viene a ver todos los años, trato de sorprenderlos, de que se sigan divirtiendo y que nos sigan acompañando. Me gusta mucho disfrutar de la gente, es algo que disfruto, no es que lo padezco. Me ha pasado quedarme hasta que el último espectador se vaya. Y es algo que disfruto.
— Sos como Mirtha Legrand, te gustan las fotos, te gusta ir a Carlos Paz, ir siempre al mismo lugar. Mirtha va a Mar del Plata ¿No?
— Mirá. “Chiquito” (Risas). Sí, lo disfruto mucho. Y al escenario suben los chicos, todos los días quieren ir, aman estar ahí, sienten pasión por el teatro, por los camarines, por la gente. Oli tiene esa cosa de productor también, a todos mis compañeros les decía “mirá, acá fijate si podés decir…”
— Para los chicos ¿existen mamá, papá, la escuela, la familia y Carlos Paz como destino inexorable?
— Es como la tradición. En la pandemia fue muy difícil el primer año, ellos no habían pasado Año Nuevo y Navidad en otro lugar que no fuera Carlos Paz.
— ¿Muy aburridos?
— (Risas). Fue tremendo. Somos muy felices en Carlos Paz. Hay un montón de lugares y vamos descubriendo, porque es enorme Córdoba.
— Casi una propaganda de Córdoba acabamos de hacer.
— Visite Carlos Paz. (Risas)
— Pedro, Peter o Pepe?
— Peter nació con Paula, antes jamás en la vida alguien me había dicho Peter. Todo el mundo me dice Peter. Nunca me gustó. No me gustó, pero no reniego. Pepe es “el barrio”. Todos los que me conocen de chiquito me dicen Pepe y mis compañeros de laburo. Si voy caminando por la calle y alguien me grita Pepe es que me conoce. Siento “ay que lindo”. Es más lejano el Peter. Pepe me puse yo porque de chiquito me preguntaban cómo me llamaba y yo decía “Pedo”. Todos se reían y me auto puse Pepe, me apodé Pepe yo mismo para que no se rieran más.
— ¿Hay un antes y un después de estar con Paula o hay un antes y un después de trabajar con Tinelli?
— Pau me hizo cambiar en todo lo que tiene que ver en mi vida cotidiana. Seguimos teniendo algunos problemas con mi orden, o mejor dicho, mi desorden. Fue la relación más larga que tuve. Yo quería familia, hijos. Siempre era algo que pensaba.
— Te gusta que digan que sos el marido de Paula.
— Para mí es un orgullo, sí. Y en algún momento vamos a ser los papás de Olivia. La admiro mucho como madre, todo lo que hace en la tele, la apoyo. Nos apoyamos muchísimo. Creo que encontramos como compensarnos, ella es todo. Ella vive como si en media hora se fuera el avión. ¿Te ha pasado alguna vez que tenés que ir a las corridas? Así vivimos para ella, todo es a las corridas. Yo soy muy tranquilo, muy quedado. Entonces yo subo un poco y trato que ella baje. Si fuese por mí, camino despacio, soy más lento, más tranquilo, ella es un terremoto.
— ¿Eso es lo que finalmente los enganchó? ¿Ser uno complemento del otro?
— Sí, el complemento. Y lo descubrimos mucho como padres, como equipo, para con nuestros hijos, nos entendemos muy bien, ese complemento fue muy bueno.
—¿Cómo fue vivir encerrados durante la cuarentena estricta?
— La pasamos bastante bien dentro de todo. No sé todavía cómo afectaron a nuestros hijos todos esos días. Siempre tratamos de sacar las cosas positivas. Como padre siempre estuve generando juegos a los chicos e inventando. No era una fiesta, obviamente. Es muy difícil saber cómo les afectó a los chicos. Sufría más por mis hijos que por mí. Yo soy re casero además, me encanta estar en casa.
— Pasaron más de 10 años desde que están juntos como pareja y la gente los sigue y quiere saber cómo están, cómo es la intimidad, estén o no estén en la tele. ¿Te sorprende?
— Sí, es muy loco. El acompañamiento es muy lindo. Me pasa ahora que vamos por todas las provincias, es una especie de acompañamiento ¿no? Es mucho más genuino que los primeros años, es muy emocionante porque siguen pasando los años. A Carlos Paz que vienen de todo el país.
— ¿No hay ninguna estrategia para que eso pase?
— No, cero.
— ¿En tu casa sos de los que ayudan o de los que realmente hacen el 50% de la tarea?
— Hago lo que puedo, trato de ayudar. Ponerlo en porcentajes es difícil…Recibo órdenes también y las cumplo muy bien (risas).
— ¿Pero te quedas a cargo de la casa?
— Con los chicos me llevo muy bien y puedo quedarme a cargo un mes. Pero con las cosas organizativas y las cuentas es más Paula que yo. La logística va más por Paula, yo la ayudo a Paula digamos.
— ¿Cocinar?
— Intento. (Risas). Estamos buscando…

— Sos el gran entretenedor de los chicos, en definitiva.
— En eso soy el mejor. Ayer Paula me dijo “vos los divertís y yo tengo la parte más difícil”. En eso soy muy bueno, con los chicos estoy muy presente en casa.
— ¿Quién banca la casa económicamente?
— Los dos, hay momentos y momentos. Pau estuvo el año pasado en Bake Off y demandaba mucho tiempo fuera de casa, lo mismo yo que ahora estoy de gira o en Carlos Paz. Tratamos en lo posible que no coincidan esos trabajos que nos demandan todo, para que uno por lo menos esté más tiempo en casa,
— ¿Es verdad que cuando se separan solamente tres días sufren como locos?
— La pasamos muy bien juntos, realmente. Y sí, si hay gira nos extrañamos. No tiene nada de malo cuando subimos algo en Instagram, nos sale genuinamente.…
— ¿Por qué decís “no tiene nada de malo”?
— Porque por ahí te dicen “decíselo por privado”. Pero se lo digo por privado. También es lindo recibir un posteo, expresar el amor. Es genuino y nacimos así, expresándonos el amor a través de las cámaras y que todo el mundo estuviera mirando, es algo común para nosotros.

— ¿Vos querías ser jugador de fútbol?
— Nunca me lo tomé en serio así que no sé cómo me hubiese ido. Era muy vago de chico, muy vago. Me fue muy mal en el colegio, repetí muchas veces. Entonces cuando me quise dar cuenta ya no tenía la edad, ya había pasado mi tiempo porque era más grande.
— Yo no sé la cantidad de veces que has dicho que sos vago.
— Para remarcarlo, para que quede claro.
— “Para que no esperen otra cosa de mí”.
— Pero ahora cambié un montón. Con el teatro soy muy responsable. Encontré lo que me motiva. Era vago con lo que no sentía que me apasionaba.
— Lo seguro seguro es Carlos Paz.
— En eso no tengo dudas, sí. Es que más allá de que nos vaya bien la pasamos muy bien en Carlos Paz. Visite Carlos Paz. (Risas) Me gustaría hacer algo que tenga que ver con lo deportivo y con el entretenimiento además, soy muy lúdico. Todo el tiempo estoy tratando de organizar jueguitos. Mis amigos lo saben, tengo juegos inventados. me gusta entretener.

— Los influencers o actores con muchos seguidores como vos suelen tener estrategias: qué se postea, que días, como lo monetizan. Vos fluis sin cálculo alguno, es inusual.
— Sí, tiene su lado positivo y negativo.
— ¿El positivo? Sos muy feliz.
— Sí, sí, sí. No me vuelven loco las visualizaciones de las historias. El otro día me dijeron “mandame las métricas de la gente que te sigue”. No sabía ni dónde estaban. No sé quién me sigue o el rango de edad, mujeres, varones, no sé. Ahora, si agarro una publicidad le pongo la mejor. Yo subo mucho de mi familia, de mis hijos. No puedo estar viendo qué repercusión tiene eso con mis hijos, con mi familia, con Pau. Yo sé que si subo un video con Paula puede tener una repercusión, si es algo lindo, nuestras vacaciones. Pero lo subo porque me nace. Antiguamente yo tenía Facebook cuando era “el de Mármol”. Y subía vacaciones, algunas cosas. Sigo tratando de que sea así, no “esto lo voy a subir a ver cuántas reproducciones o me gusta tiene”. Estoy tranquilo así, sí.
— Si mañana viene tu hijo Baltazar y te dice “me voy a otro lado el próximo verano papá, estoy podrido de Carlos Paz”. ¿Qué hacemos?
— La pregunta sería difícil. Igual es todo un año tras año. Digamos, este año calculo que voy a volver. pero siempre todos los años anteriores era como bueno, vamos a Carlos Paz vamos. En un momento habíamos pensado por qué no comprar una casita o algo si vamos todos los años.
— Da la impresión de que no disimulás nada, que te mostras como sos, que no te importa lo que digan.
— No, me importa. Los comentarios en las redes afectan.
— Pollerudo te dicen, no te importa.
— No, eso cero. Orgulloso. No me molesta para nada. No, no, no. Me parece hasta gracioso. Yo hago mucho el personaje de antihéroe, es algo que me divierte mucho, me gusta reírme de mí. Soy muy seguro. Estoy muy seguro de cómo soy, de cómo es mi familia, de cómo trabajo. Como tengo tanta seguridad, lo que digan mucho no me interesa.

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