El asado en Marina Chica, San Fernando, fue largo y muy hablado. Arrancó pasadas las 20 y se extendió hasta las 2 de la madrugada. El protagonista de la velada fue Sergio Massa. Junto a él estuvieron los integrantes de la Liga de Intendentes, un grupo que se armó en el medio de la interna del peronismo bonaerense con el fin de convertirse en un eje de unidad.
Las muestras de ese objetivo se terminaron de materializar ayer. El líder del Frente Renovador fue la última parada en el espinel que están recorriendo un grupo de intendentes bonaerenses, mayoritariamente del conurbano. Antes habían estado con Axel Kicillof y con Máximo Kirchner. Anoche fue el turno de Massa, que dejó sobre la mesa definiciones importantes para el futuro de la discusión justicialista.
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En la cena estuvieron los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón “Gato” Granados (Ezeiza), Mariel Fernández (Moreno), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Gustavo “Tano” Menéndez (Merlo), Juan de Jesús (Partido de la Costa), Hernán Arranz (Monte Hermoso), Esteban Sanzio (BaradroMarisa Fassi (Cañuelas) y Nicolás Mantegazza (San Vicente).
El mensaje más contundente de Massa fue sobre la necesidad de la unidad del peronismo. Ahí reside la clave para poder ser competitivos frente a Javier Milei. Sin unidad de todos los sectores, no hay mañana. Por eso el ex ministro fue contundente en esa mirada. Se deben hacer todas las negociaciones y discusiones que haya que hacer para lograr un acuerdo.
En ese sentido, dejó una puerta abierta a una eventual candidatura nacional, pero les remarcó que quiere jugar un rol central en la construcción de consensos internos y con otros sectores. Ser, como les suele decir a algunos dirigentes que lo visitan con frecuencia, el arquitecto de la unidad. Es decir, un articulador de voluntades e intereses que ayude a converger a todos los sectores en un bloque uniforme.
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Evitó ser explícito en esa definición. No dijo que será candidato. Tampoco dijo que no lo será. El eje de su discurso fue la necesidad de que todas las vertientes del peronismo entiendan que es determinante la unidad política y electoral. Si hay unidad, el triunfo es posible. Si no hay unidad, la derrota es asegurada. Esa fue la línea del mensaje.
Varios de los intendentes presentes se fueron del encuentro con la sensación de que puede terminar siendo, nuevamente, candidato a presidente. Lo ven muy metido en las discusiones internas del peronismo para acercar posiciones. Y, además, advierten los movimientos de muchos dirigentes del Frente Renovador que durante la última semana dijeron en público que el ex ministro tiene condiciones para volver a ser candidato a presidente en el 2027.
Massa empezó a darle más visibilidad a sus movimientos políticos y acumula millas en la provincia de Buenos Aires. Lentamente está saliendo del perfil bajo que tuvo durante toda la gestión de Milei. En la reunión de anoche quedó en claro que la posibilidad de ser candidato a presidente no está cerrada. Su vocación está, al igual que las encuestas que lo llevan a pensar que puede ser posible un nuevo duelo con Milei.
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En ese trabajo para construir la unidad está la defensa de las PASO a nivel nacional. Tal como se había acordado en el hotel Emperador entre los principales dirigentes del peronismo, Massa les dijo que las elecciones primarias pueden ser la herramienta clave para limar las diferencias, pero que siempre tienen que ser en el marco de un acuerdo. Que haya internas en las elecciones a gobernador bonaerense y en las presidenciales. Competencia con reglas claras. Ese fue el mensaje.
Sobre ese tema, impulsó la candidatura del intendente de San Fernando, Juan Andreotti, que fue el anfitrión de la velada, aunque aclaró que va a respaldar a cualquier de los integrantes de la Liga que quiera meterse en la competencia. Andreotti es el dirigente del Frente Renovador señalado para ir a unas PASO, aunque llegado el momento, habrá un acuerdo entre todos los sectores para que haya dos o tres candidatos en la disputa.
Otro tema importante que se trató fue la rereelección de los intendentes bonaerenses. Históricamente Massa está en contra de esa ley. Sin embargo, ahora les dio una señal importante a quienes promocionan ese reclamo. “Mantengo mi posición, pero no voy a hacer un obstáculo en ese tema”, les dijo durante la comida. Una muestra de que no entorpecerá la rosca política para buscar el número necesario en la Legislatura.
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Después durante el encuentro se trataron varios temas de la agenda nacional como el creciente endeudamiento de las familias. Cada intendente contó cómo se reflejan los datos de la morosidad en sus distritos. Las caras más visibles de la deuda, el préstamo y la necesidad.
Se habló de los cambios en la macroeconomía que hizo Milei y del impacto de su política económica en la microeconomía. Los datos sobre la construcción, la industria metalúrgica y el comercio que no levantan. Sumado a los cierres de empresas y locales, que se ven con claridad en el conurbano bonaerense.
En ese contexto, Massa planteó la necesidad de que el peronismo reconstruya el vínculo con sus votantes a través de temas que antes no estaban en esa relación. En ese sentido destacó la importancia de la capacitación laboral para el ciudadano, como tema importante de un nuevo programa político del justicialismo.
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La reunión de anoche dejó varios mensajes. El primero, y más repetido, fue la importancia de blindar la unidad pese a las diferencias y las internas. El segundo es la posibilidad de que Massa, finalmente, pueda ser candidato a presidente por tercera vez. La tercera es que hay un diagnóstico similar respecto de la situación económica y laboral en el conurbano. El peronismo debe trabajar, a toda velocidad, para representar con mayor claridad los intereses y las necesidades de las personas que se ven afectadas por el modelo libertario.
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