La CGT ya definió cómo será el esquema del plan de lucha “a la francesa”, con eje en movilizaciones callejeras, que comenzará el 22 de este mes con una marcha ante el Congreso para acompañar el reclamo de los jubilados.
La resolución se adoptó en la primera reunión de la comisión organizativa de las protestas, que se hizo en la sede de Azopardo 802, con participación de dirigentes de la CGT, de las dos CTA y de representantes de las confederaciones sindicales de la industria, del transporte, la energía, la alimentación y las comunicaciones.
Según la agenda acordada, luego de la marcha del 22 se realizará el 7 de agosto una marcha de San Cayetano y se seguirá, en fechas por definir, una concentración ante el Ministerio de Economía en rechazo del endeudamiento familiar, la participación en la Semana Social de la Iglesia, una movilización por el Día de la Industria (el 2 de septiembre), una acción para acompañar la visita del papa León XIV a la Argentina, en noviembre próximo y otra marcha cuando se realice la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
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Esta agenda de medidas, se acordó en la reunión, será el “camino” que llevará a una gran protesta nacional, como un paro general de actividades, con la incorporación de otros sectores de la sociedad para darle más fuerza.
En la reunión, se coincidió en no esperar a que termine el Mundial de Fútbol para comenzar con el plan de lucha y buscar la solidaridad de otros sectores sociales a los reclamos sindicales. El que lo planteó fue Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT): “Vayamos a lo práctico. Empecemos con los jubilados y no puede pasar de julio -dijo- La segunda movida tiene que ser la de Economía y la tercera tiene que ser al Ministerio de Desarrollo por la salud. Ahí ya tenemos la agenda de protesta social de los próximos 20 o 30 días y después nos volvemos a juntar”.
Por eso el 22 de julio se hará una marcha en favor de los jubilados, que se movilizan todos los miércoles ante el Congreso, y una concentración ante el Ministerio de Economía en adhesión a los trabajadores y dueños de pymes que se endeudaron para mantenerse. Como se enfatizó en el encuentro de la CGT, “tenemos que denunciar el plan económico de Milei y la política de endeudamiento que sostiene este gobierno”.
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De la misma forma, más de algunos paros que se dispongan en determinadas actividades, se priorizará la presencia en la calle, la realización de asambleas en los lugares de trabajo y “acciones disruptivas” como la entrega de folletos explicativos de los reclamos en estaciones de trenes y aeropuertos en todo el país.
Será una manera, además, de eludir los límites que impone la Ley de Modernización Laboral a las huelgas en los servicios esenciales y el descuento del día no trabajado a quienes acaten el cese de actividades.
El cotitular de la CGT Jorge Sola (seguros) propuso, entre otros puntos, la presencia de 15 a 20 dirigentes por gremio para acompañar conflictos o temas puntuales, tanto en el AMBA como en el interior, y reuniones con las delegaciones regionales de la central obrera.
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En ese sentido, distintos sindicalistas plantearon acciones en todo el país y en forma conjunta con entidades empresariales provinciales. Allí fue cuando Rodolfo Daer (Alimentación) propuso hacer una movilización el 2 de septiembre, día en que se celebra el Día de la Industria, con el fin de visibilizar los problemas que atraviesan empresas y trabajadores del sector.
Por su parte, Hugo “Cachorro” Godoy, líder de la CTA Autónoma, sumó una propuesta: pensar en cómo “capitalizar” la visita del Papa a nuestro país en noviembre, para lo cual planteó realizar “una gran marcha y paro antes de la llegada” del Sumo Pontífice.
Otra idea aprobada por las 3 centrales obreras fue una movilización con los movimientos sociales el próximo 7 de agosto, en el Día de San Cayetano, que será organizada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que lidera Alejandro Gramajo.
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Además, según la CTA Autónoma, “se reafirmó a importancia de fortalecer la solidaridad con cada conflicto que se está llevando adelante en todo el país y alentar las movilizaciones conjuntas que vienen realizando las centrales en las provincias, promoviendo plenarios, asambleas y acciones coordinadas que amplíen la participación, fortalezcan la organización y consoliden el plan de lucha de alcance nacional”.
A este esquema de protestas se sumará el paro nacional docente que se impulsa desde la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT, conducida por Sergio Romero (UDA), que se concretaría en agosto próximo y al que se sumarán CTERA y otros sindicatos del sector.