Con el regreso formal de la actividad en el Senado bonaerense, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, giró la semana pasada tres proyectos de ley impulsados por el Poder Ejecutivo y buscará esquivar la interna reinante en el peronismo para avanzar con las iniciativas, una de las cuales ya es la tercera vez que se presenta ante la falta de acuerdos. El avance de los proyectos —uno para impulsar el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense; otro que crea el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y un tercero que crea un registro de trabajadores de plataformas digitales— está atravesado, por un lado, por la discusión interna del peronismo y, por el otro, por los distintos pedidos de la oposición en el plano legislativo: tanto en Diputados como en el Senado. En Gobernación, creen que las iniciativas podrán esquivar la interna.
Así lo dejó entrever el ministro de Salud, Nicolás Kreplak. El funcionario que forma parte del esquema cristinista, pero toma distancia de los pronunciamientos que se dan en el marco de la interna que rodea el peronismo, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, describió en las últimas horas que las iniciativas que corresponden a su órbita fueron giradas al Senado donde Fuerza Patria tiene mayoría. También dijo que habló tanto con la vicegobernadora, Verónica Magario, como con el jefe del bloque peronista, Sergio Berni, y que ambos dirigentes “dijeron que van a trabajar para poder sacar este proyecto”.
“Son proyectos muy importantes, estructurales, así que esperemos el acompañamiento de todos. Y también podemos darle todas las explicaciones y charlas a la oposición, si quieren, si tienen alguna duda o quieren hacer algún tipo de aporte a estos proyectos para mejorar algo: siempre se puede”, manifestó Kreplak en las últimas horas. Ante la consulta de Infobae, Berni dijo estar “profundamente a favor” de los proyectos.
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El proyecto para crear el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense tiene como objetivo garantizar el suministro de medicamentos, vacunas, insumos, productos médicos, ingredientes farmacéuticos activos, así como establecer estándares primarios y secundarios para el control de calidad de la producción. Para ello, propone una Sociedad Anónima con participación estatal. El Estado sería el accionista mayoritario. Se plantea que la producción de los medicamentos, en cualquiera de sus presentaciones y especialidades, se destinará, prioritariamente, al abastecimiento de servicios de salud públicos provinciales y municipales. Según contó Kreplak, las provincias de San Luis, Córdoba y Santa Fe están a la vanguardia de esta política estatal.
La iniciativa había sido aprobada en la Cámara de Diputados bonaerense. Para conseguir el respaldo de un sector de la oposición, el peronismo había concedido crear una comisión bicameral de seguimiento del funcionamiento del Centro de Industria Farmacéutica. Sin embargo, el año pasado, el proyecto con media sanción perdió estado parlamentario al no avanzar en el Senado. En ese momento, desde el kirchnerismo responsabilizaron a Magario de que el proyecto no avanzara. En rigor, había una disputa por las vicepresidencias del Senado en el marco del recambio de legisladores producto de la elección del año pasado. El cristinismo buscaba retener la vicepresidencia que hasta ese momento ocupaba Luis Vivona, un aliado del eje CFK. Desde ese sector se propuso que el lugar fuera para el intendente en uso de licencia de José C.Paz, Mario Ishii. Kicillof y Magario se resistieron. Pugnaron por alguien propio. En principio había salido el nombre de la senadora Ayelén Durán, del espacio del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque. La negociación terminó cerrándose con Ishii como, efectivamente, vicepresidente I; Durán, vicepresidenta II y se creó una sexta vicepresidencia que fue para Germán Lago del MDF que hasta ese momento se desempeñaba como intendente de Alberti.
Sobre el proyecto en sí, desde el Ejecutivo planteaban, ante los cuestionamientos del cristinismo, que los legisladores tuvieron “todo el año para votarlo”, y que en este período legislativo —2026— insistirían de nuevo. La semana pasada se giró el proyecto.
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“La salud es un tema muy complejo, difícil de comprender, pero creo que nosotros, lo digo más de una vez y lo quiero reiterar ahora: no es arena para las rencillas políticas. La salud es demasiado seria, compleja, difícil y sensible como para que sea un espacio para la especulación y la manipulación política. Esto genera solamente sufrimiento y malestar en la población. Así que les pido a todos que podamos dar todas las discusiones que sean necesarias, pero démoslas con seriedad", planteó Kreplak en el marco de las conferencias de prensa que encabeza el ministro de Gobierno, Carlos Bianco. En una consideración que también alcanza a las demandas que la oposición desliza sobre el funcionamiento del IOMA.
Los proyectos llegaron al Senado en un momento de ruido. En la última sesión en la Cámara alta provincial, la interna se expuso a través de senadores de alto perfil c omo Berni e Ishii, quienes cuestionaron tanto a Kicillof como a Magario. El paceño le endilgó al gobernador que no habilitaba el tratamiento de sus proyectos de ley para declarar la emergencia social y sanitaria en la Provincia. Berni se refirió a la situación que atraviesa la expresidenta Cristina Kirchner y planteó que tanto Kicillof como Magario fueron aceptados como candidatos dentro del peronismo gracias a la decisión de la líder justicialista.
Además del proyecto para crear un laboratorio de producción propia de medicamentos, Kicillof también giró días atrás al Senado una iniciativa que crea el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA). Es una histórica agenda que el peronismo, puntualmente Cristina Kirchner, buscó trazar: la integración del sistema de salud. Desde hace años que en la provincia de Buenos Aires se trabaja en la Red Bonaerense de Servicios de Salud. Allí se sistematiza la información, en el marco de una reforma estructural del funcionamiento de los hospitales y centros de salud de la provincia. Se incluyen todos los estamentos del sistema de salud: municipal, provincial, de carácter público, así como obras sociales y prepagas. Con el proyecto de ley, lo que se busca es darle un marco normativo.
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Además, el punto que será materia de discusión es que se priorizará la pertenencia a la Red Bonaerense de Atención y Cuidados en Salud para recibir fondos o bienes provenientes de programas nacionales y provinciales.
Una tercera iniciativa que tiempo atrás expuso el rechazo de La Libertad Avanza fue la regulación de los trabajadores de plataformas. Una discusión de concepción filosófica, si se quiere. Como contó este medio, Kicillof buscará que las empresas como Rappi, PedidosYa, Uber, Cabify, entre otras, brinden información para generar un registro de trabajadores, que las mismas cubran los seguros y coberturas médicas de sus trabajadores en caso de siniestralidad. También propone dotar de botones antipánico a los trabajadores para utilizar en situaciones de emergencia, ya sea en caso de accidente o de inseguridad. Se contempla que esos dispositivos den alerta inmediata tanto al Ministerio de Salud como al de Seguridad. El proyecto, al igual que los que tienen incumbencia en la gestión de salud, fue girado al Senado a la espera de su discusión en comisiones.