El gobierno uruguayo anunció que está evaluando alternativas para relocalizar la planta de hidrógeno verde de la empresa Hif Global en Paysandú, tras sostener un proceso de diálogo con autoridades argentinas que manifestaron inquietudes sobre el impacto visual del proyecto en la ciudad de Colón, provincia de Entre Ríos.
El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, detalló en declaraciones a Radio Mitre con Eduardo Feinmann que la gestión bilateral prioriza la transparencia y la cooperación para evitar la repetición de conflictos ambientales como el de las pasteras en los años 2000.
La decisión de incorporar las observaciones argentinas en el análisis ambiental y buscar nuevas ubicaciones para la planta marca un cambio de enfoque en las relaciones entre ambos países, en un contexto de inversión superior a los cinco mil trescientos millones de dólares.
PUBLICIDAD
Uruguay analiza relocalizar la planta de hidrógeno verde tras el reclamo argentino
El canciller uruguayo relató que el proceso de diálogo con Argentina comenzó en agosto del año pasado, cuando una delegación liderada por el canciller argentino Pablo Quirno, el gobernador de Entre Ríos y el intendente de Colón visitaron la Cancillería en Montevideo. Durante ese encuentro, las autoridades argentinas plantearon inquietudes sobre los posibles efectos ambientales y el impacto visual de la planta de hidrógeno verde que la empresa Hif Global proyecta instalar en Paysandú, frente a la costa de Colón.
Lubetkin explicó que Uruguay respondió abriendo un canal de comunicación directa y transparente. “Iniciamos un diálogo muy válido, como modelo para cualquier tipo de desencuentro futuro”, señaló. Entre las primeras medidas, el Ministerio de Ambiente uruguayo solicitó a la delegación argentina que enviara preguntas concretas sobre el proyecto, las cuales fueron incorporadas al cuestionario oficial dirigido a la empresa para su evaluación ambiental.
En la segunda reunión de seguimiento, realizada seis meses después, Uruguay presentó sin reservas el estado de avance del proyecto y las gestiones vinculadas a los cuestionamientos planteados por Argentina. El canciller subrayó que el proceso “va por buen camino” y que ambas partes trabajan para garantizar la mayor claridad posible en cada etapa.
PUBLICIDAD
Evitar un nuevo conflicto como el de las pasteras
Consultado sobre las diferencias con el caso de las pasteras, Lubetkin admitió que el recuerdo de ese conflicto sigue latente y funciona como advertencia para la gestión actual. “Ese trauma es el que no se tiene que repetir”, afirmó, remitiendo al impacto negativo que el litigio por la instalación de plantas papeleras tuvo en la relación bilateral en los años 2000.
Recordó que desde el primer día, tanto el canciller argentino Pablo Quirno como él mismo, y el presidente Yamandú Orsi en su encuentro con el gobernador de Entre Ríos, coincidieron en que “nunca más el tema del puente, nunca más”. Lubetkin reivindicó la capacidad de ambos países para encontrar soluciones consensuadas, evitar daños y dejar atrás los escenarios de enfrentamiento. “Generó heridas profundas que nunca más se tienen que repetir”, enfatizó.
El canciller evocó el clima social de tensión de aquel momento, cuando sectores de ambos países llegaron a temer una escalada mayor. “Algunos querían la guerra entre Argentina y Uruguay. Por suerte, parece el prepaleolítico”, ironizó, y pidió que el pasado sirva como lección aprendida.
PUBLICIDAD
El monto de la inversión y avances en la relocalización
Lubetkin detalló que la inversión estimada para la planta de hidrógeno verde supera los $5.300 millones y que el proceso de análisis contempla varias etapas. Actualmente, las autoridades uruguayas analizan “un par de áreas” alternativas para la relocalización, más allá de la propuesta inicial. Aunque el proceso no está concluido, se comprometió a seguir avanzando de manera coordinada con las autoridades argentinas y a priorizar la “serenidad y garantías” para los habitantes de ambos países.
“Estamos yendo por las etapas que tenemos que ir primero, consolidar y garantizar que en nuestra zona fronteriza va a haber tranquilidad y garantías de que la empresa y su instalación no es para afectar, sino para crecer”, indicó el canciller.
Clima político y cooperación binacional
El funcionario destacó el clima de confianza y madurez que predomina en la relación política actual entre Uruguay y Argentina. En la última reunión bilateral participaron, del lado uruguayo, dos ministros (Industria y Medio Ambiente) y el intendente de Paysandú, quien pertenece a un partido opositor, lo que, según Lubetkin, prueba que el tema se gestiona como política de Estado, no partidaria.
PUBLICIDAD
“Trabajamos para tener las mejores relaciones con Argentina y este tipo de hechos que pone a prueba dificultades, intereses hasta contrapuestos, es la prueba de fuego que nos demuestra cuán cerca estamos y cuán sólida es nuestra relación”, afirmó. Lubetkin insistió en la existencia de una “enorme confianza” entre ambos gobiernos y aseguró que aún ante eventuales desencuentros, “hay voluntad, madurez y confianza” para resolverlos rápidamente.
Consultado sobre un posible encuentro formal entre los presidentes Javier Milei y Yamandú Orsi, Lubetkin detalló que ambos mandatarios ya coincidieron en “tres o cuatro eventos internacionales”, aunque solo por minutos. “La visita formal depende únicamente de cuadrar las agendas”, aclaró, invitando públicamente a las autoridades argentinas a Uruguay.
Impacto internacional: la guerra Estados Unidos-Israel-Irán y el efecto en Uruguay
En la última parte de la entrevista, Lubetkin abordó el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sobre Uruguay y la región. Señaló que el efecto inmediato se percibe en el ámbito económico, especialmente en los costos energéticos y en la preocupación por el abastecimiento de fertilizantes.
PUBLICIDAD
El canciller advirtió que “en el estrecho de Ormuz pasa el veinticinco por ciento de los fertilizantes y entre el veinticinco y el cuarenta por ciento de los productos alimentarios”. Consideró que la situación puede derivar en escenarios de desabastecimiento y suba de precios, aunque también implica una oportunidad para los países productores de alimentos como Argentina y Uruguay.
Lubetkin concluyó que el escenario internacional afecta tanto la estabilidad socioeconómica como la geopolítica, y remarcó la importancia de analizar estos desafíos de manera conjunta para maximizar la capacidad de respuesta de la región.