La sesión especial convocada para que el ministro de Producción de Chaco, Oscar Dudik, explique en la Legislatura provincial las modificaciones al fondo estímulo que cobran los empleados de su cartera terminó en un escándalo. En medio de gritos, recriminaciones e insultos cruzados, la sesión se levantó después de casi dos horas.
El punto de quiebre comenzó cuando Dudik daba lectura a los dictámenes de distintos organismos que sostenían la decisión del Ejecutivo chaqueño de recalcular el beneficio. El bloque opositor buscó interrumpir la exposición con expresiones desde las bancas. El ministro siguió hablando.
Las quejas de la parcialidad justicialista fueron escalando y el griterío hacía imposible seguir el hilo del expositor. En ese momento, la Presidencia de la Cámara, a cargo de la vice 1°, Susana Maggio (UCR), indicó que no había cuórum para continuar la sesión y le pidió al ministro que suspenda su alocución. Dudik, sin embargo, siguió leyendo el dictamen que tenía a la vista.
El único momento en el que el funcionario cortó el relato fue cuando su asesora legal, Carla Zimmerman, le tocó el hombro y le marcó lo que había definido la Presidencia.
Fue entonces que Santiago Pérez Ponce, ex ministro de Economía de Jorge Capitanich, se paró, se acercó al estrado y colocó sobre el pie del micrófono un cartel. La leyenda decía “Devuelvan el fondo estímulo”. El funcionario no podía leerlo porque el mensaje estaba de frente a las cámaras. Pero Iván Gyoker, del bloque LLA + UCR, sí. Entonces, se paró, lo retiró y lo lanzó con fuerza hacia el lugar donde estaba la bancada del PJ.
El episodio encendió aún más los ánimos. “Es un irrespetuoso”, le dijo Maggio a Pérez Ponce. Mientras, Gyoker, de pie, les recriminaba a los peronistas que las ausencias en el bloque opositor eran las que hacían caer una sesión que ellos habían pedido.
La Legislatura chaqueña está empatada. Hay 16 opositores y otros tantos oficialistas, entre los que se cuentan radicales y libertarios. Al momento del incidente, testigos presenciales indicaron que al menos 5 representantes del PJ no estaban en sus bancas. Entre ellos Atlanto Honcheruk, Magda Ayala, Elda Insaurralde y Analía Flores. Del oficialismo había 2, los justos a fin de alcanzar el número mínimo para sesionar si la oposición iba completa.
En medio de los entredichos, la presidenta del cuerpo, Carmen Delgado, recuperó su lugar. “Nosotros (por el oficialismo) no dejamos sin cuórum. ¿Dónde están los 16 (opositores)?”, reprochó. Luego, les reclamó: “Sienten los 16. No mientan. Ustedes pidieron la interpelación. Nosotros no necesitamos interpelar a nuestros ministros”, añadió. Acto seguido, dio por concluida la sesión.
“Bochornoso”
El gobernador Leandro Zdero cuestionó lo ocurrido en la Legislatura. “Quienes habían convocada a una explicación que debía dar el ministro no tuvieron la capacidad de quedarse sentados a escuchar lo que ellos mismos preguntaron”, señaló.
Sentenció: “Fue bochornoso”.
“Si se convoca a la Legislatura, al menos hay que garantizar el cuórum”, agregó. “Lo que ha pasado me parece hasta una falta de respeto”, expresó.
Sin embargo, el gobernador señaló: “No me extraña. Entendemos de quién viene. Tenemos que hacer una democracia más madura”.
La razón de la convocatoria
El PJ citó a declarar a Dudik para que explicara el recálculo del fondo de incentivo. Se trata de un extra que perciben los empleados del Ministerio de Producción. Fue establecido por una ley dictada en 2015, en los últimos días de aquella gestión de Capitanich.
La normativa les permitía recibir un plus de lo que la cartera recauda en concepto de percepciones y permisos. La cuestión es que, con el paso de los años, el fondo terminó absorbiendo una gran parte de los recursos. Había empleados que percibían un millón de pesos de sueldo y $1,5 millones por el incentivo. Este monto era el mismo para los 650 trabajadores de la cartera.
Por el cálculo que estaba vigente, el nivel de la retribución debería haber superado los dos millones de pesos. Pero se optó por crear un fondo de reserva y mantener más baja la percepción. El problema se planteaba con el ingreso de 700 agentes más a la órbita del ministerio debido a la unificación con Ambiente. Pasados dos años de aquella fusión, esa nueva masa de gente tendría que comenzar a cobrar el estímulo.
La decisión de la gestión Zdero fue modificar el criterio de cálculo. Eso incluía la exclusión de algunas percepciones. De esta manera, el fondo se redujo a menos de $200 mil por persona.