Luego de los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) respaldó la posición oficial del gobierno argentino que, en las horas previas, rememoró que la Justicia comprobó que los altos mandos iraníes habían ordenado la ejecución del atentado a la AMIA el 18 de julio de 1994.
Por medio de un comunicado oficial, que también fue firmado por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y el Congreso Judío Latinoamericano, valoraron la postura adoptada por el Poder Ejecutivo. Asimismo, hicieron hincapié en que las amenazas del régimen contra la población judía argentina habían iniciado en 1992 con el atentado a la Embajada de Israel en Argentina.
“La comunidad judía de la Argentina valora y agradece la posición de la gran mayoría de nuestros conciudadanos y la postura firme de nuestro Gobierno de defender lo resuelto por la justicia de nuestro país en cuanto a la responsabilidad de la República de Irán como responsable de sendos atentados”, apuntaron desde la DAIA.
En medio de la escalada de violencia en el Medio Oriente, las organizaciones manifestaron: “Abogamos porque esta guerra termine pronto, de manera favorable y con la mínima cantidad de muertos y heridos”. Además, llamaron a la paz y a la convivencia pacífica al señalar: “Que estos momentos de tanto dolor den lugar a alcanzar una convivencia pacífica en el mundo”.
En las horas previas, la Oficina del Presidente celebró “la operación conjunta llevada adelante por los Estados Unidos e Israel en el día de hoy”. Luego de que se confirmara la muerte de Alí Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán, las autoridades nacionales lo definieron como “una de las personas más malvadas, violentas y crueles que ha visto la historia de la humanidad”.
“Sus atrocidades no solo han sido sufridas por el pueblo iraní, sino que han impactado a lo largo de todo el globo”, remarcaron en el comunicado, tras hacer referencia a las 85 víctimas y centenares de heridos que dejó el atentado a la AMIA.
En línea con esto, el Gobierno nacional remarcó que “según determinó la Justicia argentina, se trató de un acto de terrorismo internacional planificado desde las más altas esferas del régimen iraní de la época y ejecutado por Hezbolá, el principal grupo terrorista financiado por Irán”.
Pese a que este año se cumplirán 32 años desde el ataque terrorista, sostuvieron que “la búsqueda de justicia por las 85 víctimas es una política de Estado y continuará hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen”.
Como cierre del mensaje, manifestaron: “La República Argentina espera que esta acción militar conjunta de nuestros países aliados ponga un fin definitivo a lo que fueron más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos en Irán, y que por fin el pueblo iraní tenga paz y recupere su democracia”.
Durante la jornada del sábado, Estados Unidos e Israel ejecutaron un ataque conjunto de gran envergadura contra Irán, provocando explosiones en Teherán y diversas ciudades, luego de semanas de intensas amenazas de intervención militar.
El presidente estadounidense, Donald Trump, comunicó mediante un mensaje en video que el objetivo de la operación incluía el derrocamiento del régimen instaurado en 1979. “Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles por completo. Será totalmente—de nuevo—aniquilada. Vamos a destruir su armada”, expresó.
Por este motivo, solicitó al pueblo iraní: “Permanezcan resguardados. No salgan de sus hogares. Es muy peligroso afuera. Caerán bombas por todos lados. Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Les pertenecerá a ustedes”.
Minutos más tarde, la oficina del ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró el estado de emergencia especial en el país tras los ataques. Al mismo tiempo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó la cooperación militar de ambas naciones y sostuvo que la operación busca “eliminar la amenaza existencial” que representa Irán. Según Netanyahu, esta acción conjunta pretende generar un escenario donde “el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”.
La reacción de las fuerzas iraníes no se hizo esperar, debido a que la Guardia Revolucionaria de Irán informó sobre el inicio de una oleada de misiles y drones en dirección a territorio israelí. En respuesta a estos bombardeos, tanto diplomáticos estadounidenses en la región del Golfo como civiles israelíes recibieron la instrucción de buscar refugio inmediato.
Horas después de los primeros bombardeos, Israel detectó misiles provenientes de Teherán y reiteró a su población la orden de mantener refugio.