Los bloques de la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda terminaron con la ronda de preguntas. La interpelación pasó a un nuevo cuarto intermedio.
Durante la interpelación a Guillermo Francos, el presidente del bloque Democracia para Siempre, Pablo Juliano, realizó un comentario sarcástico que causó malestar entre los legisladores. En tono irónico, Juliano le preguntó a Francos: “¿Le gusta el mar o la montaña? Capaz tiene ganas de responder otra cosa porque no contestó nada de lo que se le preguntó”. Aclaró que no lo hacía para faltarle el respeto, pero señaló que “al pueblo argentino ya se le faltó el respeto”.
El cuestionamiento de Juliano se centró en la falta de respuestas concretas por parte de Francos sobre varios temas clave, en especial las ausencias de ministros y la responsabilidad del Ejecutivo en la situación.
La intervención generó un fuerte enojo y malestar en la Cámara, particularmente en Martín Menem, quien, visiblemente molesto, pidió a Juliano que fuera "respetuoso" y que mantuviera el orden durante la sesión.
Durante la interpelación, Manuel Aguirre, del bloque Democracia para Siempre, planteó una pregunta sobre los antecedentes que debió investigar presidente respecto a las actividades financieras del holding vinculado a la "estafa piramidal". Aguirre cuestionó: “¿Qué antecedente tenía el Presidente sobre las actividades financieras del holding vinculado a la estafa piramidal?”.
En su respuesta, Guillermo Francos explicó que el presidente recibió la iniciación del proyecto y, a partir de ese momento, se reunió con personas vinculadas al mismo, quienes le comentaron sobre el proyecto. Francos añadió que, tras escuchar la información, al presidente le pareció interesante el proyecto, sin ofrecer mayores detalles sobre el conocimiento previo o la implicación directa del mandatario en las actividades del holding.
Al comenzar su intervención en la interpelación, Nicolás Massot de Encuentro Federal destacó que no había intención de “montar nada” en el debate, pero criticó la falta de explicaciones claras por parte del presidente y el jefe de Gabinete sobre el caso $LIBRA. “Creo que si en la entrevista tuvo el Presidente, en vez de explicar que él mismo fue engañado. Nuestro bloque dijo que se merece el beneficio de la duda. Ahora, no existió una explicación. Hubo una culpabilidad al otro gobierno y se cortó todo tipo de explicación”, afirmó.
Además, Massot realizó un contundente pedido de explicaciones. Sostuvo que Karina Milei y Manuel Adorni deben presentarse ante el Congreso para dar cuentas sobre su rol en el caso. Según Massot, fueron ellos quienes “firmaron los ingresos recurrentes de los estafadores en Olivos y en la Casa Rosada”. Este reclamo acentuó la acusación de que funcionarios cercanos al presidente no solo fueron conscientes de los hechos, sino que también tuvieron participación directa en las situaciones cuestionadas.
Al retomar la interpelación a Guillermo Francos, el bloque de Unión por la Patria volvió a centrar sus preguntas en el escándalo relacionado con las criptomonedas, haciendo referencia a las advertencias de un experto en criptomonedas. La insistencia en este tema generó nuevas tensiones en la sesión.
Guillermo Francos respondió brevemente a las acusaciones, sin entrar en detalles profundos sobre el asunto. Su respuesta, que buscó cerrar el tema rápidamente, no evitó que el clima en el recinto se tornara aún más tenso.
La sesión, que ya estaba marcada por las ausencias de ministros y las discrepancias en torno a la metodología de la interpelación, se vio caracterizada por un desorden generalizado. Hubo gritos y protestas de todos los bloques, lo que reflejó la falta de acuerdo y la creciente frustración entre los legisladores. La confusión sobre los tiempos y el ambiente de confrontación impidieron que se llevara a cabo un debate ordenado, haciendo que la jornada fuera especialmente caótica.
Durante la interpelación, se vivió un tenso intercambio entre Guillermo Francos y el diputado Juan Marino de Unión por la Patria. Marino presentó acusaciones y recortes de prensa en los que se mencionaba a Karina Milei, señalando supuestos pagos para acceder a candidaturas o reuniones con el presidente.
En su respuesta, Francos rechazó las acusaciones, afirmando: “Me presenta noticias periodísticas, comentarios de chats que nunca aparecieron, comentarios del ex ingeniero Blumberg. Llévalos a la Justicia, qué le puedo decir yo. Si son verdad, que vaya a la Justicia”.
La interpelación a Guillermo Francos en la Cámara de Diputados se desarrolló con la siguiente distribución de tiempo entre los bloques legislativos:
Durante su interpelación, Guillermo Francos dejó en claro la postura del Gobierno respecto al proyecto $LIBRA y al movimiento “Viva la Libertad”. En sus declaraciones, el jefe de Gabinete afirmó: “Las cuestiones a LIBRA no versan sobre acto de Gobierno”, y agregó que “el presidente no mantuvo ni mantiene un vínculo con el proyecto ‘Viva la Libertad’ o la moneda $LIBRA”.
Francos también rechazó cualquier implicación del Ejecutivo en el proyecto, señalando: “No existió coordinación o intervención en el proyecto mencionado. Tampoco se impartieron directivas a funcionarios del Gobierno para difundir el proyecto”. De manera tajante, subrayó que “el Estado no ha tenido injerencia ni beneficio” del mismo.
Finalmente, el jefe de Gabinete concluyó destacando que “muchos de los pormenores del proyecto son ajenos al conocimiento del Poder Ejecutivo”, reiterando que no existe ninguna relación o involucramiento gubernamental con el mencionado proyecto.
La sesión en la Cámara de Diputados finalmente dio inicio a la interpelación a Guillermo Francos, luego de una larga espera debido a la ausencia de Luis Caputo y Mariano Cúneo Libarona, quienes enviaron notas excusándose por no asistir.
El clima en el recinto se tensó cuando Francos, visiblemente molesto, expresó: “Llevo muchos años en la actividad pública y privada, nunca he hecho esperar dos horas para una reunión. Es una falta de respeto”. El jefe de Gabinete, que había sido convocado para responder preguntas sobre su gestión, dejó claro su descontento con la demora.
En medio de las discusiones, Francos lanzó una advertencia: “Si me dejan hablar, hablo; si no me dejan hablar, me voy”. Este comentario reflejó la tensión que se había generado por las ausencias de ministros clave y el clima de incertidumbre respecto al formato de la interpelación.
Tras recibir las notas enviadas por Luis Caputo, ministro de Economía, y Mariano Cúneo Libarona, titular de Justicia, ambos excusándose formalmente de asistir, los bloques opositores reclamaron que la Cámara vote un cuarto intermedio para continuar la sesión el martes 13 de mayo.
La propuesta fue impulsada por Cecilia Moreau, de Unión por la Patria, y contó con el respaldo de Fernando Carbajal, de Democracia para Siempre.
Durante la sesión en la Cámara de Diputados, Adrián Pagano, secretario parlamentario, leyó una carta enviada por el ministro de Economía, Luis Caputo, en la que notificó formalmente su ausencia. En la misiva, Caputo también negó cualquier vinculación con el caso $LIBRA, despegándose de las acusaciones surgidas en las últimas semanas.
Paula Penacca afirmó que la única vía para resolver la disputa sobre el formato de preguntas y respuestas con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, es someter la decisión al voto del pleno. Criticó que se pretenda imponer la voluntad individual de un legislador, incluso si preside la Cámara, por encima de la mayoría. “La solución es ponerlo a consideración del pleno”, señaló al respaldar la moción presentada por Carreño.
Por su parte, Fernando Carbajal denunció que los ministros convocados mantuvieron apenas una “comunicación informal” para justificar su ausencia y recordó que su obligación de comparecer ante el Congreso “no es una materia discutible”. Consideró que la negativa de los funcionarios a presentarse configura un “problema de enorme repercusión” y apuntó contra Francos, al sostener que “el jefe de Gabinete no tiene la autoridad política suficiente para obligar a los ministros a que cumplan la Constitución”.
Pasadas las 11.30, finalizó la Labor Parlamentaria para definir el formato de la interpelación a Francos. Lo que se acordó es que el interpelado tendrá un tiempo de 60 minutos, extensible por otros 30 minutos para exponer. Esa misma cantidad de tiempo tendrán los bloques interpelantes que se lo deberán repartir entre UxP, Encuentro Federal, Democracia y la Izquierda.
No se realizarán cuestiones de privilegio y el ministro Francos responderá preguntas primero de los bloques que citaron la sesión y luego del resto.
El Gobierno decidió que sólo se presente uno de los tres funcionarios citados para la interpelación prevista en la Cámara de Diputados. Y así reavivó las tensiones con la oposición.El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, será quien asistirá en representación del Poder Ejecutivo, mientras que los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Justicia, Marino Cúneo Libarona, responderán por escrito. Francos afirmó que estos ministros “no tienen ninguna vinculación con el tema en particular” y aseguró que llevará las explicaciones ya ofrecidas por el jefe de Estado, sin aportar novedades significativas.
En la previa de la interpelación, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aseguró: “Creo que va a haber mucho show político. Se da dentro de un proceso electoral y es parte de la campaña”.
Francos, en diálogo con Radio La Red, señaló: “Ante la interpelación del Congreso, llevo todas las explicaciones que ya el presidente dio. No hay mucho nuevo para aportar”. Y amplió: “Asistiré yo en representación de todo el Poder Ejecutivo. Los ministros de Economía (Luis Caputo) y Justicia (Mariano Cuneo Libarona) se ponen a disposición para responder por escrito, advirtiendo que no tiene ninguna vinculación con el tema en particular”.
Entre los acuerdos alcanzados, se estableció que el itinerario comenzará con una exposición inicial de Francos, que dispondrá de 60 minutos, ampliables a 90, para presentar sus argumentos
La Cámara de Diputados recibirá hoy al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quienes serán interpelados sobre la participación del Poder Ejecutivo en la difusión de la criptomoneda $Libra.