“El empleo militante no va a existir más”, advirtió el vocero presidencial al hablar sobre los recortes en la planta estatal

En su primera rueda de prensa, Manuel Adorni aclaró que “la gran mayoría de la gente que trabaja en el Estado es válida y necesaria”, pero advirtió que apuntarán a desplazar a los que “ocupan una silla sin aportar nada y cobran un sueldo que pagamos todos”

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Manuel Adorni: "El empleo militante va a dejar de existir"

En el primer día del nuevo gobierno nacional, el vocero presidencial, Manuel Adorni, respondió cinco preguntas de los periodistas acreditados en Casa Rosada, e hizo una especial reflexión ante las consultas vinculadas a la posible reducción de la planta de empleados estatales.

“Es decisión del presidente (Javier) Milei poner en valor al empleado público. La gran mayoría de la gente que trabaja en el Estado es válida, es necesaria y muchas veces ha sido dejada de lado. Lo que vamos a combatir es lo que se denomina el empleo militante, el que está por una cuestión política y que no aporta nada”, resumió el portavoz en la sala de conferencias del palacio gubernamental.

“No veo ningún tipo de conflicto ni veo que ningún empleado público deba estar preocupado por su puesto de trabajo”, apuntó a modo de introducción, antes de advertir que la inquietud la debe tener “la persona que no trabaja, que está ocupando una silla y cobra un sueldo que pagamos todos, incluso el empleado público y la persona que apenas llega a poner un plato de comida sobre la mesa. En eso hay una decisión firme del presidente Milei, que es terminar con ese empleo político, ese empleo militante. Ese empleo va a dejar de existir”.

El vocero presidencial Manuel Adorni habla ante los periodistas acreditados en su primera conferencia de prensa en Casa Rosada (Foto: Adrián Escándar)
El vocero presidencial Manuel Adorni habla ante los periodistas acreditados en su primera conferencia de prensa en Casa Rosada (Foto: Adrián Escándar)

Adorni remarcó el compromiso del presidente Milei con la puesta en valor del empleado estatal. Y fue enfático al advertir que aquellos individuos que, sin cumplir con su labor e improductivos para la estructura estatal, han obtenido puestos de trabajo, estarían en el punto de mira de las nuevas medidas. Según el vocero, es perjudicial que estos empleados resten recursos y productividad a quienes verdaderamente están comprometidos con el Estado y sus funciones.

Desde la Presidencia se intentó transmitir un mensaje de tranquilidad a la plantilla estatal, remarcando en varias oportunidades que ningún empleado que aporte valor debe preocuparse por la seguridad de su puesto. En ese sentido, Adorni hizo especial hincapié en que habrá una justa distribución de las recompensas laborales, eliminando así el trato preferencial a quienes no contribuyen eficazmente con el Estado y sus organismos.

“Esta lógica de premiar al que no trabaja con los mismos premios que se le dan al que sí trabaja, esa injusticia se va a terminar, no va a seguir ocurriendo en la República Argentina”, remató.

En el tramo final de la rueda de prensa, la pregunta de Infobae apuntó a una parte específica de lo que se publicó en el DNU que habla de reducción de ministerios y de atribuciones para privatizar o disolver empresas púbicas. “En principio no hay ninguna decisión todavía que se pueda comunicar. Eso se hará en virtud del paso de los días y por quien esté a cargo de tomar esas determinaciones, con el análisis correspondiente en cada caso. Cuando tengamos información precisa la iremos transmitiendo”., respondió el portavoz de gobierno antes la consulta de si había una lista de compañías ya apuntadas para modificar su perfil y pertenencia.

El mensaje de la presidencia, tal como fue verbalizado en distintas instancias por Milei, se fundamenta en la promesa de cambio que el presidente planteó en su campaña “y que por eso lo votaron”, recordó Adorni. En este punto, el nuevo gobierno nacional parece decidido a ponerle fin a lo que considera una “injusticia” en la cual se premia de manera igualitaria a los trabajadores que no ejercen una función activa en su empleo, en comparación con aquellos que “dejan todo por el Estado”. Por eso, el panorama para el empleo público se vislumbra como uno de especial transformación, basado en los principios de mérito y contribución real a la administración pública.