La ex presidente Cristina Kirchner fue procesada con prisión preventiva por el juez federal Claudio Bonadio. El auto de procesamiento de 558 páginas al que accedió Infobae permite acceder a declaraciones que hasta hoy eran secretas. Una de esas es la de Ángelo Calcaterra, ex dueño de la constructora IECSA, uno de los primeros empresarios en declarar como arrepentido en el expediente que se inició a raíz de las revelaciones del chofer Oscar Centeno.

La confesión en carácter de "imputado colaborador" fue determinante para Calcaterra. Es que si bien Bonadio lo procesó por múltiples delitos y ordenó su prisión preventiva, el acuerdo que firmó con el fiscal Carlos Stornelli lo salvó de ir inmediatamente a prisión.

Lo que no pudo evitar el empresario que estuvo ligado durante años a una de las principales constructoras del país es el embargo: al igual que CFK y otros procesados, le trabaron una interdicción judicial por $4 mil millones -alrededor de 100 millones de dólares-.

En esta nota, sus principales confesiones.

"Fui accionista desde el año 2007 y hasta marzo de 2017, es una compañía constructora de mucha trayectoria especializada obras de ingeniería civil de grandes dimensiones. Participa en el mercado de la obra pública desde hace décadas (…) La época que aquí se investiga (2008/2015) no fue especialmente beneficiosa para la compañía en términos de encomienda de trabajos. Se presentó –en forma independiente o integrando UTEs- en unas 200 licitaciones de obra pública, de las cuales ganó no más de treinta y de esas treinta, incluso, algunas no llegaron a ejecutarse porque esos contratos no entraron en vigencia".

"En una ocasión, el Lic. Roberto Baratta me llamó por teléfono y me insinuó que tenía que empezar a aportar dinero para las campañas electorales. Después comenzó a presionarme para eso y fue así que terminamos poniendo plata en momentos de campaña electoral, porque la presión de Baratta era mucha. Las entregas de dinero que se me identificaron durante los años 2013 y 2015, corresponde justamente a lo que estoy mencionando. Esos fueron años electorales. Dichas entregas de dinero efectivamente ocurrieron en los lugares que se mencionan en la imputación y quien las entregó fue Javier Sanchez Caballero, a mi pedido, ya que éramos los que manejábamos eso. No recuerdo con exactitud los montos, pero rondaban aproximadamente los cien mil o doscientos mil dólares, a veces en entregas parcializadas por no contar con esa cantidad en el momento. Puede haber ocurrido aunque no lo recuerdo con precisión dado el tiempo transcurrido que algunas de las entregas hayan sido en pesos. Desconozco cuál era el circuito interno que recorría ese dinero una vez que era entregado".