La vorágine de las turbulencias económicas no se limitaron a la crisis cambiaria y el gobierno de Mauricio Macri enfrenta por estos días al menos ochos frentes de conflicto, importantes para el horizonte político de los cuales ninguno de ellos tuvo resolución hasta ahora.

El jueves por la noche Presidente se reunió con el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el titular de la cartera de Defensa, Oscar Aguad, para tratar de resolver el entuerto jurídico-laboral de una resolución que emitió el propio Poder Ejecutivo el martes sobre un magro aumento salarial a los militares, que desató un vendaval en las Fuerzas Armadas. Esto es apenas una muestra de que en muchos casos el frente de tormenta no es necesariamente externo sino que es producto de las mismas contradicciones o pasos en falso del mismo Gobierno.

"Este es de los pocos Gobiernos que admite errores y los corrige. Pero es cierto que no se puede vivir gobernando de marchas y contramarchas", se sinceró ayer ante Infobae un encumbrado funcionario allegado a Macri.

En el escenario político inmediato al Gobierno le surgieron o generó ochos frentes de conflicto bien diferenciados que aún no logra resolver. Algunos son de largo aliento y no tendrán respuesta ni siquiera este año. Otros ejes de tormenta están en camino a resolverse por pedido expreso de Macri. Son Los siguientes focos de tensión:

1-La CGT. Después del paro nacional que le hizo la central obrera a Macri se cortaron los canales de diálogo -al menos formales- con la CGT. El ministro de Trabajo Jorge Triaca optó por una estrategia de negociaciones por separado con los gremios. "Lo que se viene ahora son adecuaciones de las paritarias y cada gremio va a negociar de manera libre", dijo un allegado a Triaca. En el horizonte inmediato del ministro de Trabajo no aparece una reapertura al diálogo formal con la CGT y se niega además un pedido de la Central obrera a convocar al Consejo del Salario Mínimo. A la vez, Triaca seguirá limando el poder a Moyano. En este sentido, el gobierno acaba de emitir una resolución en la que le quita a Camioneros la exigencia de un libre deuda que le pedía ese gremio a las empresas y que constituyó un gran negocio para ese gremio durante muchos años. También el Gobierno seguirá intimando a Moyano a rectificar la paritaria del 23,2% como estaba escrita y no la del 25% como dijo el camionero ante los medios. El núcleo de conflicto con Moyano implicará un enfrentamiento seguro y permanente con la CGT.

2- Las Fuerzas Armadas. La resolución 2/2018 que emitieron el martes Dujovne y Aguad -donde se le dio apenas un 8% de incremento salarial a los militares de rango menor y una suma fija no remunerativa durante dos meses a los jerárquicos- encendió un fuerte malestar en las Fuerzas Armadas que sólo podría ser amainado levemente por una contra-resolución. En esto trabajaban anoche Macri, Aguad y Dujovne: equiparar el aumento del 15% más 6% que se le dio a las fuerzas de seguridad con los militares. Quizás esto pueda apaciguar los caldeados ánimos castrenses que señalan coincidentemente: "Macri nos pide esfuerzos para acompañar con apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en las fronteras pero nos quita o escatima recursos", según dijeron varios militares encumbrados a Infobae.

3-Los gobernadores. El ministro del Interior Rogelio Frigerio está haciendo malabares para calmar las quejas de los gobernadores por los recortes que planteará el presupuesto 2019 y los fondos que se llevan Vidal y Rodríguez Larreta. Los mandatarios del PJ sólo respaldarán un proyecto de presupuesto con mayor recorte del déficit fiscal si le aseguran una continuidad de la obra pública. En esto trabaja Frigerio y su equipo aunque no resulta nada fácil. Ejemplos: el moderado gobernador de Misiones, Passalacqua, por ejemplo, advirtió ante Infobae: "Estamos cansados de que las provincias sustentemos a los porteños y a los bonaerenses" y advirtió que no aceptará seguir sustentado este arcaico esquema. Y es el mandatario más moderado. Los peronistas están en pie de guerra y amañados por ahora con las promesas de Frigerio. Pero no se sabe hasta cuando.

4- La prensa. El despido de 354 trabajadores de la agencia estatal Télam desató un malhumor generalizado en la prensa y un nuevo foco de conflicto con el Gobierno. El jueves hubo una masiva marcha en las calles porteñas en reclamo de la incorporación de los empleados despedidos. El secretario del Sistema de Medios Públicos Hernán Lombardi trató de justificar ese masivo despido pero no logró contener el malestar generalizado no sólo de los periodistas de Télam sino de otros sectores y medios de la prensa. Nelson Castro, que no se le puede reprochar de tener un alineamiento con el kirchnerismo, mantuvo un entredicho con Lombardi expresó que "buena parte de la plantilla de Télam también la engrosó el propio gobierno de Macri". El conflicto seguirá latente porque la agencia estatal está paralizada y nadie sabe cómo terminará esa puja. Es probable que a este eje de conflicto abierto el Gobierno le sume una pelea con las universidades públicas ya que el decreto que preparan en la Secretaría Legal y Técnica restringe fuertemente los gastos para esas casas de altos estudios.

5-Los empresarios. En el sector empresarial esperan con ansiedad el anunciado proyecto de ley que anunció Macri sobre cambios en el esquema regulatorio para las pymes. Se prevén allí posibilidades de acceso al crédito, bajas impositivas y una redefinición del esquema de las ART. Este es un sector crucial que da trabajo a más de 70.000 empleados y que el Gobierno había desatendido. El ministro de Producción Dante Sica prometió tener en cuenta a estos empresarios pero las promesas hasta ahora no pasaron a los hechos concretos y ello sigue generando malestar. A todo ello se añade la crisis cambiaria que genera un desequilibrio en muchos sectores de la economía y que nadie sabe si Caputo la logró frenar desde el Banco Central o sólo le puso remaches. Otro dato: ayer circuló en la Casa Rosada una encuesta de Gustavo Córdoba & Asociados en la que el tema inflación se ubica por encima de las mayores preocupaciones de los argentinos y un 65% de los encuestados cree que la situación económica va a empeorar.

6-El Congreso. La reaparición de Sergio Massa con su plan económico alternativo es apenas una muestra de lo que será la puja por el presupuesto 2019 en el Congreso. Allí hay un frente de conflicto latente que el Gobierno no logra cerrar. Las espadas parlamentarias como Mario Negri, Emilio Monzó o Federico Pinedo están desgastadas. Llevan mucho tiempo respondiendo los ataques de la oposición y el gobierno no los escucha a la hora de tomar definiciones. "Nosotros ponemos el pecho y las balas pero después en la Casa Rosada no nos escuchan", dijo a Infobae un destacado diputado de Cambiemos. La batalla por el presupuesto 2019 será dura y, se sabe, el oficialismo está en una inferioridad numérica que le puede hacer pasar una mala jugada ante la oposición. Ayer, un resignado referente de Cambiemos en el Parlamento advirtió sin ruborizarse: "Si no sacamos el presupuesto el mundo no se va a caer. Ya hay antecedentes de otros gobiernos que se manejaron con el presupuesto del año anterior". La idea no le gusta nada a Dujovne que debe mostrar ante los inversores una Argentina previsible y ordenada en sus cuentas. A todo ello, se le agregan las diatribas de Lilita Carrió que desató una dura pelea con la UCR. Otro frente de conflicto generado por los mismos socios de Cambiemos.

7-La Iglesia. El debate por el aborto ya abrió un foco de conflicto fuerte con la Iglesia y el Papa Francisco ante un gobierno que habilitó esa discusión. En la Iglesia aseguran que hay una suerte de laissez faire ("dejen hacer, dejen pasar") del oficialismo que operó a favor de la ley del aborto. El Gobierno hizo un intento por modificar su vínculo con el Vaticano pero las respuestas del Papa no son favorables. En la Casa Rosada esperan que este frente de conflicto se apacigue cuando se debata el proyecto de ley de culto que elaboró la Cancillería. Allí se regulará por primera vez en el país la objeción de conciencia. Se la podrá invocar ante una hipotética convocatoria al servicio militar, la realización de tratamientos médicos, como la práctica del aborto, y el trabajo en días festivos o de descanso religioso.

8-Los piqueteros. La ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley no logró frenar el malestar del bloque piquetero nacional que nuclea a los movimientos sociales más grandes con Barrios de Pie, Movimiento Evita y la Corriente Clasista y Combativa. Stanley llevó a la mesa de negociación la idea de dar un aumento de $650 millones para los planes de empleo pero no incluyó un reclamo de un bono de $3.000 para los beneficiarios de planes sociales. No hubo acuerdo y hay un impasse hasta el martes que viene. Hay sectores duros en esa negociación como la CCC y Barrios de Pie que amenazan con nuevos cortes y manifestaciones. La calle no es un lugar que el Gobierno logre contener.

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