Amado Boudou y José María Núñez Carmona, amigos y socios -según la Justicia-, no se hablaban al menos desde la madrugada del 3 de noviembre. Ese día ambos fueron detenidos por orden del juez federal Ariel Lijo. Como corresponde por protocolo, desde ese día no tienen contacto entre ellos.

Ayer se volvieron a ver las caras y aprovecharon la previa de una de las audiencias del juicio oral y público por el caso Ciccone para ponerse al día. El contacto fue registrado por un periodista de Infobae.

El reencuentro tuvo un condimento especial: el giro de Alejandro Vandenbroele, otro de los acusados del caso Ciccone que ayer ingresó al programa de protección de testigos e imputados arrepentidos. Se sospecha que el abogado va a hablar y va a apuntar "hacia arriba" para negociar una reducción en su condena. ¿Qué es arriba? Justamente: Boudou y su amigo, Núñez Carmona.

Este martes, Vandenbroele no se presentó ante el tribunal oral. Está "guardado", bajo protección especial, en algún lugar que por ahora las fuerzas de seguridad mantienen en secreto. En su primera y única declaración en el proceso oral, Boudou reiteró que no lo conocía y que lo vio por primera vez en la sala de juicio, pese a que hay pruebas de que le alquiló un departamento en Puerto Madero.

Otros tiempos. Boudou y Núñez Carmona, libres, en Nueva York
Otros tiempos. Boudou y Núñez Carmona, libres, en Nueva York