Una accidentada audiencia ocurrió este miércoles en los tribunales federales de Comodoro Py en la que se trató el pedido de recusación del fiscal federal Guillermo Marijuán de parte del empresario Lázaro Báez en la causa en la que está preso y procesado por lavado de dinero.
El juez federal Sebastián Casanello citó para este miércoles al abogado de Báez, Maximiliano Rusconi, y al fiscal Marijuán para escuchar la postura de ambas partes.
Al inicio de la audiencia, el magistrado le pidió al abogado que lea el escrito de recusación. "Acá no se puede leer nada porque es una audiencia oral", dijo Rusconi muy nervioso. A lo que el juez respondió: "Acá el que dice lo que se hace soy yo, siéntese y prosigamos".
Pasado esa instancia de alta ansiedad por parte del abogado, el fiscal Marijuán dio su parecer sobre el cuestionamiento que cae sobre su persona y consideró que la defensa de Báez no está haciendo otra cosa que mantener al empresario en la situación de detención en la que se encuentra cuando hubiese preferido pasar las fiestas con su familia y no en la cárcel de Ezeiza, donde también están presos el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y el ex secretario de Obras Públicas José López.
En ese momento, los nervios de Rusconi se multiplicaron se levantó enojado y abandonó la sala de una forma tan imprevista que hasta olvidó su celular.
La defensa de Báez había pedido el apartamiento del fiscal por su postura sobre la prisión preventiva del empresario. Báez está preso desde abril pasado en la causa en la que tiene dos procesamientos por lavado de dinero junto a su hijo Martín.
Quienes presenciaron la audiencia entienden que Rusconi, un prestigioso abogado penalista que demostró en otras causas un buen desempeño, en otros momentos, como en éste, se muestra más preocupado por el futuro de la ex presidente Cristina Kirchner que por el de Báez, su defendido.