"Lo que sucedió en Caballito es un claro caso de legítima defensa"

El fiscal de La Plata, Marcelo Romero, analizó desde el punto de vista jurídico la reacción del constructor que fue atacado en plena Ciudad de Buenos Aires

Pedro González, un empresario santafesino dedicado a la construcción, se transformó el sábado en el protagonista de una triste historia. Eran las 7:29 cuando un delincuente armado quiso abrir su Ranger blanca para robarle. El desenlace quedó registrado por las cámaras de seguridad: la víctima del asalto, de 62 años, abrió fuego desde el interior del vehículo e hirió al atacante.

González, de 62 años, estuvo demorado durante algunas horas por lesiones y disparos de arma de fuego hasta que finalmente la jueza Fabiana Palmaghini -la misma que actuó en el caso Nisman- decidió excarcelarlo porque consideró que actuó en legítima defensa.

En el derecho penal, la legítima defensa es un instituto que justifica la realización de una conducta que está sancionada por las leyes eximiendo de responsabilidad al autor de la misma si se cumplen una serie de requisitos. En otras oportunidades puede reducir la pena aplicable (ver más sobre legítima defensa).

Read more!

El fiscal platense Marcelo Romero analizó el caso para Infobae. Dijo que en el caso de Caballito está claro que se dieron los requisitos para encuadrar la conducta de la víctima en la legítima defensa y por lo tanto eximirlo de responsabilidad.

"Es clara la agresión ilegítima por parte del delincuente, con un arma de fuego. Es claro que tampoco hay una provocación por parte del chofer de la camioneta. Y evidentemente la proporcionalidad del medio empleado también es meridiana: un arma de fuego contra un arma de fuego. La persona efectúa disparos para evitar un mal grave e inminente. Es un ejemplo casi de facultad de legítima defensa", detalló el especialista en derecho penal.

– ¿Cuál sería un exceso?

Vamos a suponer que la persona se arrepiente después de la agresión o intento de agresión y el conductor lo persigue y le efectúa disparos a una cuadra lugar. O que la víctima se mete en su casa, busca un arma y sale a perseguir al ladrón. Ahí ya estaríamos en un exceso de la legítima defensa o de un homicidio simple; sería un acto de venganza. También sería distinto si el ladrón ataca con sus puños y el ataque se repele con tres tiros.

Fuente: @igonzalezprieto
Fuente: @igonzalezprieto
Fuente: @igonzalezprieto
Fuente: @igonzalezprieto

El ladrón fue identificado como Ricardo Palazzo. Recibió tres impactos. Está internado en el Hospital Durand. Si bien su pronóstico es reservado, los médicos que lo atienden informaron a Infobae que evoluciona favorablemente.

Este 2016 hubo varios casos similares. Quizás el más trascendente fue el del médico cirujano Lino Villar Cataldo, quien mató a un ladrón en la puerta de su casa de San Martín. Esa misma semana un joven de 18 años apuñaló a un delincuente que quiso entrar a su vivienda de La Matanza. Y a principios de septiembre, el carninero Daniel Oyarzún persiguió, atropelló y mató a un motochorro. Sobre este último caso el presidente Mauricio Macri se expresó en público y pidió la liberación del comerciante víctima del delito.

Read more!