La junta médica dispuesta por la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini en el marco de la investigación de la muerte de Alberto Nisman no pudo concretar la pericia psicológica ordenada por la magistrada, pero consideró que no hay indicios de que el fiscal hubiera tenido una "conducta destructiva" al momento de su fallecimiento.
La medida había sido pedida por los abogados querellantes que representan a las hijas de la víctima y recomendada por la propia Gendarmería. El objetivo era establecer, en un contexto histórico, cómo era Nisman y cómo se encontraba en los tiempos mediatos e inmediatos anteriores a su muerte.
Los especialistas le entregaron sus conclusiones a la magistrada. "No se ha arribado a diagnóstico de personalidad, habida cuenta de no haber contado, por inexistencia de documentación específica (historia clínica, antecedentes de tratamiento psicológico y/o psiquiátrico, informantes calificados y objetivos), que solo en parte podrían sustituir la evaluación directo del sujeto de estudio", señaló la junta médica.
De todas formas, en el documento, los médicos oficiales y de parte que se abocaron a la tarea coincidieron en que "del grupo de personas entrevistadas y de las constancias de autos que se analizaron no es posible inferir elementos de valor psicopatológico que permitan deducir que el occiso cursaba -al momento de su muerte- un síndrome o trastorno psíquico asociado a conducta autodestructiva".