El 21 de enero de 2013 en el marco de un programa de radio, un oyente (al que nunca identificaron ni indagaron) deja un mensaje al aire que afirma que a su hijo lo mató el gobernador de Formosa Gildo Insfrán a quién en los días previos Nora Cortiñas había calificado de asesino por la muerte de aborígenes en la provincia.
El programa radial se llamaba "Mano a Mano" y lo conducía Gabriel Hernández junto a su mujer Paola Cóspito quien ese día estaba en Buenos Aires. Sobre la cuestión no hubo comentario alguno del periodista.
Sin embargo, el gobernador Insfrán los llevó a la justicia por sentirse calumniado e injuriado y logró que la justicia en primera y segunda instancia le dé la razón obligando a los periodistas (pese a que ella no estaba ese día) a pagarle una indemnización por daños y perjuicios de $1,2 millones de pesos.
Asimismo, los fallos ampliaron las condenas a todo aquellos periodistas que replicaron de algún modo la polémica. Ese es el caso de Carlos Julián Gonzalez que también fue condenado por publicar lo ocurrido 7 días después de haber sucedido contando todas las repercusiones del caso a modo de relato.
Es ente contexto, Hernández y Gonzalez confirmaron a Infobae que apelarán primero ante el Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa y luego a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la que confían para revertir el fallo porque según ellos "la justicia provincial es la Triple A de Insfrán".
Para Hernández "todo estuvo armado porque quieren amordazar a la prensa independiente" e incluso Gonzalez dijo que "todo fue hecho con testigos truchos que ni siquiera fueron llamados a ratificar sus declaraciones que en nada condicen con lo sucedido en el programa de radio que la propia provincia mando a grabar ante escribano público dos días antes".
Ahora deberán esperar la resolución del Superior Tribunal de la provincia y luego evaluar la eventual apelación ante la mismísima Corte Suprema de Justicia de la Nación.