La adaptación de Ioana Baciu en Alianza Lima: cambio de carácter, inicio de familiaridad con Perú y conexión con Sandra Ostos

La realidad de la opuesta rumana ha cambiado desde que se integró a la disciplina aliancista para encarar la Liga Peruana de Vóley. Aunque el inicio fue difícil, se integró muy rápido a la dinámica amparada en la solidaridad de varias referentes

Iona Baciu ha logrado adaptarse a Alianza Lima en un tiempo muy breve. - Crédito: Difusión
Iona Baciu ha logrado adaptarse a Alianza Lima en un tiempo muy breve. - Crédito: Difusión
Guardar

Al momento que Ioana Baciu llegó a Alianza Lima, para ocupar el sitio dejado por la francesa Maeva Orle, se topó con una realidad distinta en cuanto a idiosincrasia y sociedad. Aunque el movimiento hacia la Liga Peruana de Vóley era desafiante, presentaba ciertos inconvenientes, que, con el tiempo, fueron solucionados por la solidaridad de su nuevo grupo.

Varias voleibolistas del club tricampeón se percataron que a la opuesta rumana le costaba integrarse a la dinámica más por personalidad que por juego per se. La primera impresión era su seriedad y ello ocasionaba comentarios distintos en la interna, pero una vez que se ponía manos a la obra exhibía un temperamento muy alejado al europeo.

PUBLICIDAD

Ioana Baciu en su presentación como nueva integrante de Alianza Lima en la Noche Blanquiazul. - Crédito: Difusión
Ioana Baciu en su presentación como nueva integrante de Alianza Lima en la Noche Blanquiazul. - Crédito: Difusión

Así lo reconoció Flavia Montes en un diálogo con Puro Vóley: “Al principio pensamos que Ioana era una persona muy seria, nos equivocamos totalmente. Era tímida, pero ahora de verdad que está más que suelta”.

Al haberse espabilado, Baciu adoptó un modo de ser mucho más afable, que, incluso, permite que los entrenamientos bajo la dirección de Alejandro Schneider sean mucho más sencillos, sobre todo por su rápida familiaridad con el idioma castellano.

Flavia Montes y Maria Alejandra Marin admiten que la opuesta rumana ha cambiado demasiado en poco tiempo. | VIDEO: Puro Vóley

“Habla en español lo que puede, entiende bastante lo que Alejandro habla. Al principio nosotras nos acercábamos y mientras el profesor hablaba, uno se le acercaba [a ella] avisándole lo que Alejandro quería; ahora nos dice ‘ya entendí, ya entendí’. La primera impresión no siempre es la correcta”, amplió Flavia.

PUBLICIDAD

Esa misma lectura también fue compartida por Maria Alejandra Marín, quien en los primeros compases de la pretemporada se preocupó por la adaptación de Ioana Baciu: “En las últimas dos semanas nos ha sorprendido, porque cuando estuvimos en Brasil fue muy callada, no compartía tanto con nosotras”.

De 36 años, Iona Baciu ha caído de pie en las tricampeonas. - Crédito: Alianza Lima
De 36 años, Ioana Baciu ha caído de pie en las tricampeonas. - Crédito: Alianza Lima

En el momento en que las más experimentadas de Alianza Lima se preguntaban cómo unirla más a puertas de la LPV 2026/27, se vieron sorprendidas por el cambio radical de una Baciu que, al parecer, se ha dejado abrazar por el país al punto de querer convertirse una compatriota más.

“Ahora uno dice que es una loca, ella en su idioma [el rumano] es una loca. Poco a poco se ha ido soltando. Ya en dos semanas es peruana”, dijo entre risas ‘Aleja’, mientras Flavia Montes apoyó su postura, a partir de que la opuesta “hasta las jergas también ya se las sabe”.

La opuesta rumana se hizo cargo de una impresionante remontada contra Rebaza Acosta. | VIDEO: Punto y Red

Factor Ostos

Para que Ioana Baciu mostrara su lado más afable y lúdico antes de la nueva temporada de la LPV, tuvo que acercarse a Sandra Ostos, receptora peruana de Alianza Lima.

La buena vibra y energía de Ostos influyeron en la actitud de Baciu, quien comenzó a desenvolverse de una manera distinta en el día a día, lejos de su temperamento habitual.

Sandra Ostos, con su ingreso, cambió la tónica del clásico contra Universitario. - Crédito: Alianza Lima
Sandra Ostos, pilar en La Victoria. - Crédito: Alianza Lima

“La primera con la que se dio [el cambio] fue Sandra, ella es muy loca. Las dos en el cuarto de concentración son una explosión”, reconoció Marin al describir su convivencia.

Aunque tenían personalidades opuestas, ambas encontraron una conexión que fortaleció su vínculo mutuo. “Eran como el yin-yang y ahora son como hermanas”, afirmó sobre la relación entre las jugadoras.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD