El Ministerio de Educación (Minedu) puso en consulta pública una propuesta para establecer nuevas reglas de disciplina en colegios públicos y privados de Educación Básica.
El régimen clasifica las infracciones como leves, graves y muy graves, y contempla medidas que van desde una amonestación hasta la separación definitiva del estudiante.
PUBLICIDAD
También incluye disposiciones sobre uso de celulares, violencia, acoso digital, retos virales, presentación personal y responsabilidades de las familias.
La iniciativa, presentada por el ministro de Educación, José Antonio Chang, fue difundida mediante la Resolución Ministerial N.° 613-2026-MINEDU.
El documento estará disponible durante 15 días calendario para recibir aportes de entidades públicas, privadas y ciudadanos. Según la información difundida, el plazo concluirá el 27 de octubre de 2026.
PUBLICIDAD
Los lineamientos abarcan colegios públicos, privados, de gestión privada por convenio y aquellos administrados por los ministerios de Defensa e Interior, además del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Cabe remarcar que algunas disposiciones sobre apariencia personal se limitarán solo a las instituciones estatales.
Las faltas
Las faltas leves serán incumplimientos que no afecten de forma seria la integridad física, psicológica, emocional o moral de otras personas y que no sean reiterados. Ante estas conductas, el docente podrá aplicar una amonestación verbal o escrita, ordenar la reparación del daño, restringir temporalmente determinados espacios o actividades, o separar al alumno del aula por un periodo definido, aunque deberá permanecer en el colegio.
PUBLICIDAD
Las medidas no podrán afectar la alimentación, el descanso, los servicios higiénicos, la atención de salud, la actividad física esencial ni los ajustes razonables para estudiantes con discapacidad. Tampoco se podrá impedir el ingreso al plantel por tardanzas o inasistencias.
Las faltas graves incluirán daños a la propiedad escolar, agresiones físicas sin lesión, violencia psicológica, adulteración de justificativos, posesión o consumo de sustancias prohibidas y acciones que vulneren la intimidad, dignidad o integridad de integrantes de la comunidad educativa.
También se considerará grave el uso no autorizado de celulares, relojes inteligentes, lentes con cámara, tabletas, audífonos u otros dispositivos electrónicos durante la jornada. Los retos virales, las apuestas y las incitaciones a conductas peligrosas o humillantes estarán en esta categoría.
PUBLICIDAD
El proyecto presenta una diferencia sobre las tardanzas: mientras una disposición considera falta grave acumular más de tres tardanzas injustificadas en un bimestre, otra las clasifica como faltas leves. El texto final deberá precisar la regla aplicable.
Amenazas, armas y ciberbullying
Las faltas muy graves comprenderán hechos que pongan en riesgo o afecten de manera seria a estudiantes, docentes, trabajadores, instalaciones o bienes del colegio. Entre ellas están el acoso escolar, el ciberbullying, la violencia sexual, la discriminación, los actos de odio, las amenazas, la extorsión, la coacción, el cobro de cupos y la alteración violenta del orden.
La lista incluye el porte o utilización de armas y objetos punzocortantes, la difusión de información privada, las grabaciones que vulneren la intimidad, el fraude en evaluaciones, la suplantación de identidad, la falsificación de documentos, el robo y la promoción o venta de sustancias prohibidas.
PUBLICIDAD
Cornelio Gonzáles Torres, director de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM), vinculó la propuesta con casos detectados en colegios, como venta de pastillas y cigarrillos electrónicos, portación de armas, amenazas a docentes a través de redes sociales y grupos organizados para actividades delictivas fuera de los planteles.
El funcionario relató que directores de colegios cercanos a la sede regional recibieron amenazas de un grupo de 15 estudiantes identificados. “Te vamos a matar si sigues con lo mismo, si sigues poniendo orden en la escuela”, señaló sobre los mensajes difundidos en internet.
La expulsión
Las faltas leves quedarán bajo intervención de los docentes. La dirección del colegio evaluará las sanciones por casos graves y muy graves, con criterios como la edad del estudiante, los antecedentes, las circunstancias, el daño causado y la disposición para repararlo.
PUBLICIDAD
La suspensión podrá durar hasta tres días hábiles por cada ocasión y no podrá imponerse más de cuatro veces durante el año escolar. La matrícula condicional se aplicará ante faltas reiteradas, dos o más suspensiones, falta de apoyo familiar o una calificación desaprobatoria en conducta.
La propuesta plantea restablecer una nota de 0 a 20 para conducta. Una calificación menor a 11 será desaprobatoria.
La separación definitiva o expulsión procederá ante tres suspensiones durante el año, una falta muy grave o una reiteración sistemática de conductas que impida la permanencia del alumno en el colegio. La familia contará con tres días hábiles para pedir reconsideración y el plantel tendrá cinco días hábiles para responder.
PUBLICIDAD
La expulsión no eliminará el derecho a la educación. Si la familia no consigue una vacante en otro centro, la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) deberá garantizarla en Educación Básica Regular o Educación Básica Alternativa.
Las reglas de apariencia
En los colegios públicos, los estudiantes deberán mantener higiene y aseo adecuados y usar correctamente el uniforme o la vestimenta definida por la institución. El proyecto restringe el maquillaje, aretes, piercings, anillos, cadenas, pulseras, tatuajes, faldas por encima de la rodilla y cabello pintado. El incumplimiento será una falta leve.
El documento no prohíbe de forma expresa el cabello largo ni establece un corte determinado. Chang afirmó que los escolares de planteles públicos no podrán asistir con el cabello o las uñas pintadas, tatuajes, aretes u otros accesorios.
“Si un joven de la escuela pública quisiera pintarse el pelo, puede hacerlo y puede buscar en la escuela privada, de repente alguna que le acepte esa condición, pero en la pública no está permitido”, declaró.
En los colegios privados, las restricciones sobre presentación personal, higiene y aseo deberán incluirse expresamente en el Reglamento Interno y comunicarse a estudiantes y familias.
Padres deberán asistir
Para una falta leve, la institución deberá informar formalmente a la familia. En los casos graves o muy graves, deberá citar al padre, madre o apoderado para fijar acuerdos y compromisos verificables.
Gonzáles Torres sostuvo que los padres deberán involucrarse cuando sean convocados por los colegios. “Si el padre de familia no asiste a la institución educativa para velar por su hijo, va a ser denunciado en el Ministerio Público, en la Defensoría del Niño y del adolescente”, afirmó.
Las faltas deberán registrarse con fecha e identificación del docente y del estudiante. Cuando el caso sea grave o muy grave, se deberá informar al director de inmediato y, como máximo, dentro de las 24 horas.
El Sistema Especializado en Reporte de Casos sobre Violencia Escolar (SíseVe) registró 50.633 reportes de violencia escolar entre enero de 2024 y el 31 de agosto de 2026. De ese total, 21.425 fueron por violencia física, 19.801 por violencia psicológica y 9.407 por violencia sexual.
Si el decreto supremo entra en vigencia tras la consulta pública, los colegios tendrán hasta 30 días para adecuar sus documentos de gestión al nuevo régimen disciplinario.
PUBLICIDAD