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¿Nuevas especies tropicales para la preparación del Ceviche, sudado y pescado frito?: Conoce los peces que podrían llegar a la cocina peruana

Más de 60 puntos de desembarque, observadores a bordo y dos buques científicos reunirán datos sobre los efectos del calentamiento oceánico en peces e invertebrados

Un reporte periodístico muestra la presencia de especies marinas inusuales en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo. Comerciantes del lugar presentan distintos tipos de pescados disponibles al público, como el pescado aguja y otras variedades de carne blanca, asociados a los efectos del fenómeno El Niño.

El Instituto del Mar del Perú (IMARPE) reforzó el monitoreo de los recursos hidrobiológicos ante el avance de El Niño, un fenómeno que eleva la temperatura del mar y modifica la presencia de peces e invertebrados en el litoral peruano. La entidad busca identificar cambios en la disponibilidad de especies, sus desplazamientos y sus períodos de reproducción.

La vigilancia abarca más de 60 puntos de desembarque en la costa peruana, además de zonas de la Amazonía. El despliegue incluye observadores embarcados en distintas pesquerías, muestreos en tierra e investigaciones científicas en el mar para seguir la evolución de los recursos frente a las nuevas condiciones oceanográficas.

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El Imarpe mantiene un crucero científico en ejecución y previó otras tres campañas antes de diciembre. La información reunida permitirá conocer cómo responden las especies a un escenario de mayor temperatura marina y ofrecerá elementos técnicos al Ministerio de la Producción para definir medidas de ordenamiento pesquero.

Pescadores organizan en cajas de madera el desembarque de diversas especies pesqueras tropicales y tradicionales en un muelle de la costa peruana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las especies de aguas frías se alejan de la costa o buscan mayor profundidad

La directora general de Investigaciones en Recursos Demersales y Litorales del Instituto del Mar del Perú, Jaceline Palacios, explicó que el calentamiento cambia la abundancia, la distribución y las características biológicas de los recursos. Según indicó, algunas especies propias del norte pueden avanzar hacia la zona central del país, mientras otras reducen su presencia habitual.

Un puesto pesquero en Lima ofrece diversas especies de peces tropicales y tradicionales con sus precios en soles sobre un mostrador con hielo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El aumento de la temperatura va a traer consigo especies que no son tan comunes y otras especies de la zona norte del Perú se van a desplazar hacia la zona centro del país”, sostuvo Jaceline Palacios. El comportamiento de cada recurso depende de su capacidad de adaptación a la temperatura, la disponibilidad de alimento y las condiciones de oxígeno en el agua.

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Las especies asociadas a la corriente peruana, caracterizada por aguas frías, tienden a alejarse de la franja costera, desplazarse hacia el sur o ubicarse a mayor profundidad. Entre los recursos con menor disponibilidad figuran el pejerrey, el machete y la lorna. En el caso de los invertebrados, el fenómeno afecta al cangrejo, el choro y el calamar común.

Investigadores del Instituto del Mar del Perú operan equipos de muestreo y analizan ejemplares marinos recolectados a bordo de una embarcación científica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pejerrey, machete y lorna podrían reducir sus desembarques hasta marzo

Palacios señaló que los recursos vinculados a aguas frías podrían no aparecer con regularidad en los desembarques hasta febrero o marzo del próximo año. La situación dependerá de la intensidad y duración de El Niño, así como del ritmo con que el mar recupere sus condiciones habituales en cada zona del litoral.

Una comerciante exhibe un ejemplar marino en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo, donde ingresaron nuevas especies debido al fenómeno de El Niño.

La anchoveta también responde a los cambios térmicos y puede modificar su distribución vertical y horizontal. Este recurso tiene un peso central en la actividad pesquera peruana por su uso en la producción de harina de pescado, por lo que su seguimiento forma parte de las evaluaciones permanentes del Imarpe.

Una comerciante sostiene un ejemplar de pescado fresco en un terminal pesquero de Lima durante la llegada de especies marinas vinculadas al fenómeno de El Niño.

El calentamiento, a la vez, favorece la llegada de peces de aguas cálidas y especies oceánicas. Hasta septiembre, el instituto había registrado una mayor presencia de bonito, algunos tiburones y aguja. También advirtió un adelanto en la temporada del perico, una especie cuya disponibilidad suele aumentar cuando se modifican las condiciones del mar.

Una comerciante ofrece pescado aguja en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo durante un reporte sobre el fenómeno de El Niño.

La mayor oferta de bonito y aguja puede modificar los precios en los mercados

La aparición de peces menos frecuentes en determinados puntos de venta puede repercutir en los precios, aunque el efecto varía según la región, el volumen disponible y la capacidad de la flota artesanal para acceder a los nuevos recursos. “Cuando hay mucha oferta, tiende a bajar el precio”, explicó Palacios.

Un trabajador sostiene un pez en un punto de venta donde la variación en la oferta de la captura artesanal influye en los precios al consumidor.

En el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo aparecieron especies que no suelen tener presencia constante en los puestos, entre ellas pescado espejo, aguja, San Pedro, cherlo, robalito, pintadilla, jerguía y pez loro. El espejo se ofrecía a S/ 10 por kilo y la aguja, a S/ 12.

Una comerciante sostiene un pescado sobre un mostrador con hielo en el terminal pesquero de Villa María del Triunfo.

El bonito llegó a cotizar S/ 7 por kilo debido al aumento de los ingresos, luego de ubicarse entre S/ 9 y S/ 10 durante la jornada anterior. El San Pedro se vendía a S/ 20 por kilo; el cherlo, a S/ 22, con ofertas de S/ 20; mientras que el pez loro alcanzaba los S/ 25.

Una comerciante muestra un pez sobre hielo en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo, donde ingresaron nuevas especies marinas debido al fenómeno El Niño.

Imarpe prepara sus dos buques científicos para ampliar las campañas

El cambio en la composición de los desembarques no elimina la necesidad de proteger los recursos. El Imarpe estudia el tamaño de madurez sexual y los períodos de desove de las especies para establecer tallas mínimas de captura y medidas de protección durante la reproducción.

El monitoreo se reforzó con el traslado de más observadores a bordo de embarcaciones pesqueras y la preparación de los dos buques científicos del organismo, el José Olaya Balandra y el BIC Humboldt. El personal quedó disponible para participar en las campañas previstas en distintos sectores del mar peruano.

La red de observadores comunica la presencia de especies indicadoras o poco habituales en cada zona, lo que permite emitir alertas y recomendaciones. El instituto también usa ecosondas científicas de distintas frecuencias para localizar peces pelágicos, que viven cerca de la superficie, y especies demersales, ubicadas a mayor profundidad o en la columna de agua.

Ampliación del calentamiento anómalo del mar frente a la costa peruana.

La información científica definirá las medidas de ordenamiento pesquero

Los datos recogidos por el Imarpe sirven de sustento para que el Ministerio de la Producción adopte decisiones vinculadas con vedas, tallas mínimas, cuotas y otras reglas para la actividad extractiva. Estas medidas tienen efectos sobre el empleo en la pesca, la actividad de los puertos y el abastecimiento de alimentos marinos.

La pesca artesanal cumple un papel central en la provisión de productos hidrobiológicos para la población peruana. Por ese motivo, el seguimiento de los recursos busca anticipar escenarios de menor disponibilidad de especies tradicionales y orientar a los pescadores sobre los cambios que pueden presentarse en cada área de captura.

Una comerciante del Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo muestra un pez de escamas rojizas tras el ingreso de especies poco habituales a causa del fenómeno El Niño.

Las proyecciones apuntaban a un Niño fuerte y de alta intensidad, aunque Palacios pidió cautela sobre los efectos concretos en cada especie. “Tenemos la historia, pero tenemos que ir también con prudencia para no alarmar y no generar falsas expectativas”, afirmó. Las campañas previstas hasta diciembre permitirán actualizar el diagnóstico sobre la evolución del fenómeno y sus consecuencias para la pesca peruana.

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