Un equipo de ingenieros peruanos logró transformar botellas y tapas de plástico descartadas en un material con propiedades antimicrobianas capaz de eliminar bacterias, mediante la incorporación de nanopartículas de óxido de zinc. El desarrollo, conocido como Smart Circular Plastics, es obra de investigadores de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de Perú.
El proyecto llegó a la final del concurso internacional Bach Khoa Innovation 2026, que se celebra este 12 de septiembre en Vietnam, tras superar un estricto proceso de selección entre cientos de propuestas de todo el mundo, según informó la agencia Andina.
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Cuatro tecnologías para transformar el plástico
La transformación de los plásticos no degradables, principalmente PET y polipropileno (PP), requiere la integración de cuatro tecnologías. En primer lugar se emplea inteligencia artificial junto con internet de las cosas (IoT) para clasificar de forma automática los distintos tipos de residuos plásticos, lo que permite un procesamiento diferenciado y más eficiente.
Posteriormente, el material se somete a calentamiento por inducción electromagnética a temperaturas de hasta 315 grados Celsius (599 grados Fahrenheit). En esa etapa se incorporan nanopartículas de óxido de zinc (ZnO) al plástico fundido, un componente que después se activa mediante luz en un proceso de fotocatálisis. “Hemos conseguido darle un valor adicional a estos plásticos, un valor práctico y útil”, explicó la doctora en Química de la UNI, María Quintana, en declaraciones a Andina.
Plástico reciclado combate microorganismos
El resultado final es un plástico capaz de generar especies reactivas de oxígeno en su superficie, lo que le otorga propiedades bactericidas y contribuye a la limpieza de zonas contaminadas con microorganismos. Según detalló Quintana, el uso de energía renovable a través de la inducción electromagnética reduce, además, el consumo de combustibles fósiles y las emisiones típicas asociadas al reciclaje convencional de plásticos.
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El material puede moldearse en distintas formas y colores. La ingeniera Pierina Pérez, integrante del equipo, precisó que sus aplicaciones principales se concentran en entornos donde la higiene resulta prioritaria, como el sector salud y el educativo. “Se puede utilizar en mobiliarios escolares, pasamanos de escaleras, barandas en zonas comunes y superficies de contacto frecuente”, detalló Pérez a la agencia peruana.
Perú es el único representante latinoamericano
Smart Circular Plastics superó múltiples etapas eliminatorias hasta convertirse en uno de los nueve finalistas internacionales del concurso, organizado por la Universidad Tecnológica de Ciudad Ho Chi Minh (HCMUT). El equipo peruano es el único representante de Perú y de Latinoamérica en esta instancia y competirá en la categoría Universidad-Empresa, un formato orientado a que las innovaciones tecnológicas puedan ser adoptadas a escala masiva por corporaciones del sector.
La delegación está integrada por Quintana junto a los ingenieros Pérez y Harry Anderson Rivera Tito. El viaje a Vietnam fue posible gracias al respaldo de la Sociedad Minera Cerro Verde, que cubrió los costos de traslado del equipo luego de que la organización del concurso no ofreciera cobertura inicial de viáticos. El patronato de la UNI facilitó el contacto con la empresa privada.
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Con el prototipo ya desarrollado, el equipo apunta ahora a captar el interés de empresas dispuestas a llevar el material al mercado de forma masiva. “Es un proyecto que tiene un impacto social y como tal nos gustaría masificarlo”, señaló Quintana a Andina. La investigadora agregó que buscan la acogida de alguna compañía peruana que permita comercializar el producto “para que este plástico sirva para algo y no quede contaminando”.
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