El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) estima que el Niño Global alcanzará su pico hacia fin de año y recortará lluvias en el centro y sur, el mismo proceso puede convivir con exceso de precipitaciones en el norte y con nuevas depresión aislada en niveles altos (DANA) que, sobre un mar cálido, se vuelvan más intensas de lo habitual.
En conversación con Exitosa, el meteorólogo Nelson Quispe advirtió que, además de las dos depresiones aisladas en niveles altos ya registradas, el país podría enfrentar entre 5 y 6 incursiones cercanas en los próximos meses.
“Climáticamente, se esperan entre cinco y seis DANAs (Depresiones Aisladas en Niveles Altos) en incursiones cercanas. Hasta el momento, recién hemos tenido dos, y es muy posible que tengamos más”, indicó el experto al medio radial.
La alerta no se limita a la lluvia. Quispe sostuvo que el calentamiento del mar ya se refleja en temperaturas anómalas en la costa: en Lima se llegó a 28,8 °C cuando lo normal, según indicó, es alrededor de 19 °C, y en Tumbes se reportaron 37°C días atrás.
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El especialista describió un patrón de doble impacto para el territorio peruano. “Justamente para nosotros es menos agua en la zona central y sur del país”, afirmó al ser consultado por el efecto del Niño Global, y precisó que esa deficiencia suele sentirse con más intensidad en el sur.
Exceso de lluvias al norte y déficit hídrico al sur
Quispe señaló que el calentamiento en la franja ecuatorial central del Pacífico, base de lo que definió como Niño Global, sigue en aumento y tendría su máximo a finales de año. Según explicó, ese evento océano-atmosférico afecta al planeta entero, pero en Perú su manifestación principal sería la inhibición de precipitaciones en la zona central y sur.
“¿Qué significa? Que El Niño costero, su actividad específica es más local. En la zona norte, el exceso de lluvias y en la parte central y sur hay inhibición de lluvias, es decir, deficiencia. En algunos casos más sequía. Entonces, vamos a tener dos situaciones importantes que ver, destacó el vocero del Senamhi.
Esa configuración lo diferencia, de acuerdo con su relato, de otros episodios recientes. Recordó que en 2017 predominó el Niño costero, con más lluvias en el norte y precipitaciones dentro de lo normal o ligeramente superiores en el centro y sur, y que en 2023 el impacto también estuvo enfocado en la vertiente costera.
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Mar cálido vuelve más graves para las DANA
En paralelo al avance del Niño, Quispe explicó que las DANA son fenómenos de escala más corta que suelen formarse en una zona subtropical alejada del Pacífico y desplazarse hacia el norte. Indicó que las dos últimas, Aníbal y Berta, ya se disiparon por completo, pero dejaron efectos visibles en territorio peruano.
Según detalló, esas incursiones provocaron lloviznas a lo largo de la costa desde Tacna hasta Lima, deslizamientos en el sur, exceso de agua en la zona central, intensificación de vientos y nieve en áreas altoandinas durante un lapso de entre tres y cinco días. Añadió que el norte de Chile también fue afectado con fuerza.
La advertencia principal surgió al proyectar lo que viene. “Climáticamente, se esperan entre 5 y 6 DANAs en incursiones cercanas. O sea, recién hemos tenido dos, es muy posible que tengamos más”, señaló.
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Quispe remarcó que el problema no es solo la llegada de esas depresiones, sino el estado del océano que encuentran al aproximarse. “Son independientes de fenómenos. Cuando se acerca la DANA, encuentra mar caliente, se repotencia”, afirmó. Luego agregó que, mientras el mar siga cálido hasta el otoño, “cualquier DANA que pueda venir va a ser más severa de lo normal”.
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