La desaparición de un teléfono institucional y otros equipos de dos despachos parlamentarios ha puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad y control de acceso en el nuevo edificio del Congreso. Los hechos se registraron a pocos días de la instalación del nuevo período parlamentario, en un contexto de mudanza e instalaciones incompletas que afectan a varios legisladores.
Denuncia de Raúl Jesús Camargo Porta por pérdida de un celular institucional
El diputado Raúl Jesús Camargo Porta, integrante del Partido Cívico OBRAS, formalizó una denuncia ante el oficial mayor del Congreso tras constatar la falta de un teléfono celular institucional y su cargador, que permanecían en una caja sobre un estante del despacho ubicado en el sótano uno del nuevo edificio parlamentario. Según los documentos presentados, el equipo fue visto por última vez al cierre de la oficina el 31 de julio. El despacho, según el legislador, quedó asegurado por su personal.
Durante los días 1 y 2 de agosto, personal encargado de trabajos de instalación y acondicionamiento entró a distintos ambientes del piso. Camargo Porta sostiene que no autorizó ni recibió información sobre el ingreso de terceros a su despacho y que, al regresar, observó la desaparición del celular y el cargador, mientras otros objetos permanecían en su lugar.
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El caso fue reportado a la policía el 3 de agosto, solicitando que se preserven las grabaciones de las cámaras de seguridad, así como los registros de ingreso y salida y cualquier evidencia vinculada con los movimientos en el edificio entre el 31 de julio y el 3 de agosto. El diputado también pidió determinar responsabilidades administrativas, civiles o penales y reforzar los protocolos de seguridad.
Víctor Eduardo Piñán Mamani, otro despacho afectado
La denuncia de Víctor Eduardo Piñán Mamani, también diputado por el Partido Cívico OBRAS, describe la desaparición de una extensión eléctrica, adaptadores y una caja de vitaminas de su oficina, ubicada en el mismo edificio. En su caso, la oficina fue entregada el 31 de julio sin infraestructura eléctrica suficiente, por lo cual su equipo adquirió con recursos propios los accesorios ahora extraviados.
El 3 de agosto, el personal del despacho encontró la puerta abierta pese a haberla dejado cerrada con llave. La ausencia de la extensión y los adaptadores quedó registrada en la denuncia presentada ante el oficial mayor. El 4 de agosto, mientras una empresa contratista realizaba trabajos de infraestructura eléctrica, desapareció también una caja de vitaminas del escritorio de un asesor.
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Piñán Mamani solicitó una investigación administrativa para esclarecer los hechos, mejorar los controles de ingreso de contratistas y terceros, y evaluar la labor de la empresa encargada de las obras en el Congreso.
Cuestionamiento a la seguridad y situación de los despachos parlamentarios
Los incidentes han generado inquietud respecto de los mecanismos de seguridad implementados en los despachos del Congreso, así como del control de acceso y vigilancia en las nuevas instalaciones parlamentarias. Ambos legisladores solicitaron reformas en los protocolos de ingreso, preservación de registros y refuerzo de la vigilancia interna.
El Congreso bicameral, compuesto por la Cámara de Diputados y la de Senadores, inició funciones el 27 de julio. Durante las primeras semanas, los miembros de ambas cámaras han estado instalándose en sus nuevos despachos, muchos de los cuales han sido entregados sin equipamiento completo o con deficiencias en la infraestructura. El proceso de acomodo ha implicado la entrada y salida de personal contratado para labores de acondicionamiento y conectividad, lo que, según los denunciantes, ha dificultado el control efectivo de los bienes y la seguridad dentro de los recintos parlamentarios.
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