Paciente recupera la sonrisa tras reconstrucción mandibular con hueso de su propia pierna

Especialistas reconstruyeron la mandíbula afectada por un fibroma osificante mediante un injerto de hueso y vasos sanguíneos extraídos de la propia pierna de la paciente

Google icon
La intervención utilizó una microcirugía con peroné libre vascularizado, considerada una técnica de referencia mundial para reconstrucciones mandibulares complejas - Créditos: Essalud.

Inés Valladolid Vega, una paciente de 54 años natural de Piura, recuperó la sonrisa y la funcionalidad de su mandíbula luego de una compleja cirugía reconstructiva realizada por especialistas del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren de EsSalud. El equipo médico logró reconstruir la zona afectada mediante un injerto de hueso y vasos sanguíneos extraídos de su propia pierna, en una intervención que se prolongó por cerca de ocho horas.

La paciente presentaba un severo defecto óseo provocado por un fibroma osificante, un tumor benigno que había comprometido gran parte de su mandíbula. Esta condición afectó su capacidad para hablar y masticar adecuadamente, debido al deterioro progresivo del tejido de su rostro.

El doctor Luis Castañeda Peralta, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Sabogal, explicó que Valladolid Vega llegó al establecimiento con un cuadro clínico complejo a causa de esta enfermedad. Según detalló, aunque se trata de un tumor benigno, su comportamiento puede generar una destrucción importante del hueso afectado.

PUBLICIDAD

Para recuperar la estructura mandibular, los especialistas realizaron una microcirugía con peroné libre vascularizado, procedimiento considerado el estándar de oro a nivel mundial para este tipo de reconstrucciones. La técnica consistió en retirar un segmento del peroné de una de las piernas de la paciente junto con su arteria y una isla de piel, para posteriormente unirlo mediante microcirugía vascular a los vasos sanguíneos del cuello.

La planificación con modelos impresos en 3D permitió realizar cortes precisos y adaptar el injerto óseo para recuperar la estructura facial de la paciente - Créditos: Essalud.

De esta manera, el tejido extraído permitió reemplazar la parte de la mandíbula que había sido afectada por el tumor. Luego de un periodo de osteointegración aproximado de tres meses, la paciente podrá acceder a sus implantes dentales definitivos.

La intervención requirió la participación coordinada de tres especialidades quirúrgicas del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren. El Servicio de Cirugía Plástica estuvo integrado por el microcirujano Walter Ayala Torres y los doctores Fernando Pucutay Vásquez y María Torres Peña, quienes realizaron la extracción del peroné y la reconstrucción mediante técnicas de microcirugía.

PUBLICIDAD

De forma simultánea, los especialistas del Servicio de Cabeza y Cuello, Ronald Sotelo Ortiz y Allan Arteaga Hernández, realizaron la preparación de los vasos sanguíneos receptores necesarios para completar la conexión del injerto.

Asimismo, el equipo de cirugía maxilofacial tuvo una participación clave durante el procedimiento. Los cirujanos asistentes Hiroshi Concha Cusihuallpa y Renzo Paredes Vílchez, junto con el cirujano dentista residente Albert Olivera Herrera, elaboraron previamente las guías quirúrgicas con modelos impresos en 3D.

El procedimiento duró cerca de ocho horas y contó con la participación coordinada de equipos de cirugía plástica, cabeza y cuello, y cirugía maxilofacial - Créditos: Essalud.

Estas herramientas permitieron planificar los cortes de precisión, moldear el hueso trasplantado y fijarlo con placas y tornillos de titanio para reconstruir la mandíbula de la paciente.

Para Inés Valladolid, esta operación representa una nueva oportunidad para mejorar su calidad de vida. Durante más de 30 años, trabajó en la atención de pacientes en el centro de salud de Los Órganos, en Piura, donde desarrolló una labor de servicio a favor de su comunidad.

Su compromiso con la salud de sus vecinos incluso la llevó a habilitar un pequeño tópico en su domicilio, donde brindaba atención básica, dentro de sus competencias como técnica de enfermería, a personas que no podían trasladarse hasta el establecimiento médico.