La llegada de la inteligencia artificial a las aulas no garantiza por sí sola una mejora educativa. El desafío será modificar cómo aprenden los estudiantes, cómo enseñan los docentes y cómo se evalúa el impacto de estas herramientas, sostuvo la exministra de Educación Marilú Martens.
“En un contexto donde la inteligencia artificial va a revolucionar nuestro quehacer, el reto es rediseñar la experiencia del aprendizaje y medir bien el impacto de la tecnología en los escolares”, afirmó durante el sexto Encuentro de Líderes Educativos, organizado por la Universidad Continental.
Martens advirtió que la incorporación de herramientas digitales debe ir acompañada de una revisión más amplia del modelo educativo. Esto incluye fortalecer la formación docente y preparar a los alumnos para comprender, analizar y cuestionar los contenidos producidos por sistemas de inteligencia artificial.
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El pensamiento crítico y los valores serán especialmente importantes ante herramientas capaces de generar respuestas, imágenes y textos en pocos segundos, explicó.
“Será indispensable actualizar permanentemente el currículo e impulsar una cultura de innovación en las instituciones educativas”, agregó.
La brecha digital condiciona el uso de IA en las aulas
El avance de estas herramientas también enfrenta diferencias marcadas de conectividad. En 2025, el acceso a internet alcanzó al 80,3% de la población de Lima, pero llegó solo al 20,5% en las zonas rurales, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre la educación y las competencias en el Perú.
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La distancia de casi 60 puntos porcentuales muestra que la discusión sobre inteligencia artificial no parte de las mismas condiciones en todos los colegios. El acceso a internet, los equipos disponibles y la capacitación de los docentes pueden determinar qué estudiantes aprovechan estas herramientas y cuáles quedan al margen.
El uso de IA, sin embargo, ya empieza a aparecer en algunas iniciativas educativas. UNICEF informó que durante 2025 unos 88.000 estudiantes y miles de docentes accedieron a metodologías de inclusión escolar apoyadas en inteligencia artificial, como parte del Servicio de Apoyo Educativo implementado a nivel nacional.
La OCDE advierte que el acceso a una educación de calidad en el Perú todavía está condicionado por el lugar de residencia y la situación socioeconómica de las familias, por lo que la incorporación de nuevas tecnologías deberá considerar esas desigualdades para no ampliarlas.
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Cómo cambia el papel de los docentes
Érika Cedeño, coordinadora de Educación Ejecutiva del Tecnológico de Monterrey, sostuvo que la inteligencia artificial puede ayudar a los directivos escolares a automatizar labores administrativas, identificar patrones y liberar tiempo para otras funciones.
Sin embargo, remarcó que su implementación deberá sostenerse en criterios pedagógicos y éticos, especialmente cuando las decisiones involucren información sobre estudiantes o procesos de aprendizaje.
“El liderazgo escolar debe aplicar la inteligencia artificial para automatizar tareas, revelar patrones y liberar tiempo de trabajo, sosteniendo ese proceso con decisiones éticas como competencia irremplazable”, señaló.
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Según Cedeño, mientras estas herramientas pueden acelerar el procesamiento de información, los docentes conservarán un papel central en el desarrollo de habilidades como la creatividad, la originalidad, la inteligencia emocional y la autoestima.
Marilú Martens y Érika Cedeño participaron en el sexto Encuentro de Líderes Educativos que organizó la Universidad Continental. La jornada reunió a más de 1.000 directores, docentes y representantes de instituciones educativas de 18 ciudades del país para discutir sobre inteligencia artificial, transformación digital, liderazgo e innovación escolar.
Los asistentes procedieron de ciudades como Lima, Ica, Ayacucho, Huánuco, Cusco, Arequipa, Huancayo, Moquegua, Puno, Sicuani, Pichanaki e Ilo.