Antes de iniciar una construcción, la elección de los materiales representa una de las decisiones más importantes para la seguridad de una vivienda. En un país con alta actividad sísmica como el Perú, la resistencia de una edificación no depende únicamente del tipo de material empleado, sino también del sistema constructivo y del cumplimiento de criterios técnicos establecidos para cada proyecto.
El uso de ladrillos en viviendas genera dudas frecuentes entre quienes buscan construir o ampliar sus inmuebles. Una de las consultas más comunes gira en torno a la diferencia entre el ladrillo pandereta y el ladrillo King Kong, especialmente por el papel que cada uno cumple dentro de una estructura.
El material no determina por sí solo la seguridad de una construcción
El arquitecto Luis Rodríguez, investigador del CONURB, explicó a RPP que la seguridad estructural no depende exclusivamente del material utilizado. Según indicó, distintos países ya utilizan alternativas que ofrecen resistencia frente a los sismos siempre que cumplan con los ensayos y protocolos técnicos correspondientes.
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El especialista señaló que incluso existen edificios antisísmicos construidos con madera. También mencionó que es posible desarrollar edificaciones con metal, concreto o sistemas ligeros e innovadores. “Lo importante es que hayan pasado los protocolos para saber que son antisísmicos”, precisó.
Rodríguez añadió que, en el caso de Lima y gran parte del Perú, el sistema predominante para viviendas utiliza concreto junto con muros portantes de ladrillo. En este esquema, el muro soporta principalmente el peso de los techos y permanece confinado mediante vigas y columnas de concreto.
Por qué el ladrillo pandereta no debe utilizarse como muro portante
Durante su explicación, el investigador del CONURB indicó que el ladrillo pandereta no resulta adecuado para construir muros portantes. La razón principal radica en su diseño, ya que presenta los huecos en los laterales.
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Según explicó, durante un sismo las fuerzas actúan principalmente de forma horizontal. Esa característica provoca que las piezas de ladrillo pandereta puedan desplazarse con mayor facilidad, lo que favorece el desprendimiento del muro y la aparición de fracturas en la estructura.
Rodríguez sostuvo que este comportamiento limita el uso del ladrillo pandereta en elementos que deban soportar cargas. Desde su evaluación técnica, este material no ofrece el desempeño necesario para formar parte de los muros principales de una vivienda.
La ventaja estructural del ladrillo King Kong
El especialista explicó que el ladrillo King Kong presenta una configuración distinta, debido a que sus perforaciones se ubican en la parte superior. Esa disposición permite que la mezcla ingrese entre una hilada y otra durante la construcción.
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De acuerdo con Rodríguez, esta unión favorece que el muro responda como un solo elemento frente a un movimiento sísmico. “Cuando viene el sismo se mueve todo en conjunto”, afirmó.
El arquitecto añadió que un muro debe funcionar como un diafragma estructural, es decir, desplazarse de manera uniforme durante un sismo. Esa condición permite una mejor respuesta frente a las fuerzas horizontales que caracterizan la mayor parte de los movimientos telúricos.
En qué casos puede utilizarse el ladrillo pandereta
Aunque descartó el uso del ladrillo pandereta para muros portantes, Rodríguez señaló que sí puede emplearse en algunos elementos que no soportan cargas estructurales.
El especialista indicó que este material puede utilizarse para tabiques, parapetos o muretes pequeños. Sin embargo, recomendó reducir ese uso al mínimo posible, debido a que esas divisiones presentan mayores probabilidades de colapsar durante un sismo.
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“Aun cuando sean tabiques que yo pongo en el baño”, explicó, esos elementos pueden desprenderse. Además, advirtió: “Cada vez que pongo muros de pandereta estoy creando trampas”. Por ese motivo, insistió en reservar este ladrillo únicamente para aplicaciones de dimensiones reducidas.
La cimentación debe responder a un cálculo técnico
Respecto a las bases de una vivienda, Luis Rodríguez señaló que no existe un único material obligatorio para todas las construcciones. Según explicó, la cimentación debe responder al diseño estructural y a las características específicas de cada proyecto.
Como ejemplo, mencionó que una vivienda de adobe en una zona rural puede construirse sobre una cimentación de piedra, siempre que cumpla los requisitos técnicos correspondientes. En consecuencia, descartó la idea de que todas las bases deban ejecutarse necesariamente con concreto.
El investigador del CONURB indicó que esa decisión corresponde al ingeniero responsable del proyecto, quien debe definir el sistema de cimentación mediante cálculos estructurales o con base en planos previamente elaborados. También recordó que existen proyectos tipo, utilizados por diversas organizaciones, cuyos planos incluyen las especificaciones para estructuras y cimentaciones que se replican en distintas construcciones.
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