Durante el 18 de junio de 2026, Perú experimentó tres sismos que impactaron distintas regiones del país, según registros del Instituto Geofísico del Perú (IGP). Los eventos ocurrieron en Pucallpa, Huacho y San Pedro de Coris, donde la actividad sísmica volvió a manifestarse con magnitudes que oscilaron entre 3.7 y 4.8 grados, sin reportes de daños significativos.
El primer temblor, de 4.8 grados, tuvo su epicentro a 24 kilómetros al este de Pucallpa, en la región Ucayali, con una profundidad de 175 kilómetros. Más tarde, un segundo movimiento de 3.7 grados se registró cerca de Huacho, en la provincia de Huaura, Lima, mientras que el tercer sismo, de 3.8 grados, se localizó al noreste de San Pedro de Coris, en Churcampa, Huancavelica. Estos episodios confirman la constante actividad telúrica en el territorio peruano, situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
Sismo de 3.2 sacudió el Callao
Un sismo de magnitud 3.2 se registró este viernes a las 15:38 horas (hora local) a 10 kilómetros al suroeste del Callao, según informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP) mediante el reporte sísmico IGP/CENSIS/RS 2026-0369.
El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 61 kilómetros y su epicentro se ubicó en las coordenadas -12.12 de latitud y -77.17 de longitud, dentro de la Provincia Constitucional del Callao. El IGP registró una intensidad de grado II en la escala de Mercalli para la zona del Callao, lo que corresponde a una sacudida leve, perceptible solo por personas en reposo o en pisos altos.
Plan de evacuación
Contar con un plan de evacuación ante sismos en Perú resulta fundamental debido a la alta actividad sísmica que caracteriza al país. Perú se ubica en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde se registra un elevado número de terremotos de distinta magnitud. Ante esta realidad geográfica, disponer de un plan de evacuación ayuda a reducir los riesgos, ya que permite a la población identificar rutas seguras, puntos de encuentro y procedimientos claros para actuar de manera rápida y ordenada durante un sismo.
Un plan de evacuación ante sismos también contribuye a disminuir el nivel de pánico y desinformación en momentos críticos. Al conocer previamente las acciones que deben seguirse, las personas pueden reaccionar con mayor serenidad y eficacia, lo que facilita la protección de vidas y la optimización de recursos de emergencia. Además, la implementación de estos planes en instituciones, viviendas y espacios públicos fortalece la cultura de prevención y mejora la capacidad de respuesta colectiva ante posibles desastres naturales.
Zonas sísmicas y antecedentes en Perú
El Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las áreas geológicas más activas del mundo. Esta franja concentra cerca del 85% de la actividad sísmica global y atraviesa la costa peruana de norte a sur. La convergencia entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana genera una acumulación de energía que se libera periódicamente en forma de sismos, algunos de los cuales han provocado daños significativos en el pasado.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) han reiterado en diversas ocasiones la importancia de la preparación ante estos fenómenos. Los registros históricos muestran que ciudades como Lima, Arequipa, Ica, Piura y Trujillo se encuentran en zonas de alta exposición, lo que exige mantener protocolos de seguridad y planes de evacuación actualizados.
Mochila de emergencia
Contar con una mochila de emergencia resulta fundamental ante la ocurrencia de sismos fuertes, ya que permite acceder de inmediato a elementos esenciales para la supervivencia. Entre estos recursos se incluyen agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio portátil, baterías, medicamentos, documentos importantes y elementos de higiene. Tener estos artículos a mano facilita enfrentar las primeras horas posteriores al evento, cuando los servicios básicos pueden verse interrumpidos y la ayuda externa podría tardar en llegar.
Además, la mochila de emergencia ayuda a reducir el estrés y la incertidumbre durante una evacuación o ante réplicas. Al saber que se dispone de lo necesario para cubrir necesidades básicas, las personas pueden concentrarse en mantenerse a salvo y seguir las indicaciones de las autoridades. Preparar y mantener actualizada esta mochila es una medida preventiva que contribuye a salvar vidas y proporciona mayor tranquilidad frente a desastres naturales.
Sismo en Cajamarca
El Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó sobre un sismo de magnitud 3.5 registrado a la 01:58 de la madrugada del 19 de junio de 2026. El evento tuvo una profundidad de 16 kilómetros y su epicentro se localizó a 16 kilómetros al noroeste de la ciudad de Jaén, en la región Cajamarca.
Según el reporte oficial, el movimiento telúrico se percibió con una intensidad de II-III en Jaén, lo que indica que fue sentido levemente por la población sin causar daños materiales ni víctimas. Las autoridades recomendaron mantener la calma y recordar las medidas de prevención ante este tipo de fenómenos.
Recomendaciones de expertos para la población
Especialistas en gestión de riesgo y sismología recomiendan a la ciudadanía informarse exclusivamente por canales oficiales, como el IGP y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), ante cualquier evento sísmico. Según declaraciones recogidas por Associated Press, los expertos insisten en la importancia de la calma y la ejecución de procedimientos previamente ensayados con la familia, en la oficina o en centros educativos.
Los expertos consultados por la agencia afirman: “Antes de un sismo, resulta fundamental identificar zonas seguras dentro y fuera de las viviendas, así como rutas de evacuación libres de obstáculos.” También recomiendan participar en simulacros nacionales y mantener la comunicación constante con familiares y vecinos para actuar en conjunto si ocurre un movimiento fuerte.
¿Qué hacer durante un sismo?
Al momento de percibir un temblor, los especialistas sugieren mantener la serenidad y aplicar la técnica de “agacharse, cubrirse y sujetarse” bajo una mesa resistente o escritorio. Es preferible evitar correr, utilizar ascensores o permanecer cerca de ventanas y objetos que puedan caer. Si la persona se encuentra en la calle, debe alejarse de postes, cables eléctricos y edificaciones antiguas o con daños estructurales.
En situaciones donde el temblor ocurre mientras se conduce, la recomendación es detener el vehículo en una zona segura lejos de puentes o túneles, y permanecer dentro hasta que el movimiento finalice. Posteriormente, se debe encender la radio para recibir información oficial y evitar el uso de líneas telefónicas, reservando estas para emergencias.
¿Qué debo tener en casa para estar prevenido ante un terremoto en Perú?
La preparación ante un terremoto comienza con la elaboración de una mochila de emergencia. El INDECI recomienda incluir en la mochila agua potable para al menos tres días, alimentos no perecibles, linterna, radio a pilas, pilas de repuesto, botiquín de primeros auxilios, documentos personales, dinero en efectivo y mascarillas. Además, se aconseja guardar copia de llaves, ropa de abrigo, una manta ligera y cargadores portátiles para dispositivos móviles.
La agencia Reuters detalla en sus reportes sobre prevención: “Las familias deben revisar periódicamente el contenido de la mochila y ubicarla en un lugar accesible para todos los integrantes del hogar.” De igual modo, mantener una lista de contactos de emergencia y tener un plan de encuentro familiar resulta esencial si las comunicaciones se ven interrumpidas por el evento.
La importancia de la cultura preventiva
La recurrencia de sismos en el territorio peruano ha impulsado campañas educativas en escuelas, empresas y organismos públicos para fortalecer la cultura preventiva. Organismos internacionales como la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) han colaborado en el diseño de materiales didácticos y programas de capacitación dirigidos a la población vulnerable.
Desde el sector académico, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y el IGP han desarrollado estudios sobre el comportamiento de las construcciones ante eventos sísmicos. Estos informes concluyen que la adecuada supervisión de las obras y el respeto a los códigos técnicos de edificación reducen el riesgo de colapso y permiten una respuesta más eficiente ante emergencias.
Sismo en Cajamarca
Un sismo de magnitud 3.5 se registró el 19 de junio de 2026 a la 1:58 de la madrugada, con una profundidad de 16 kilómetros. El epicentro se ubicó a 16 kilómetros al noroeste de Jaén, en la región Cajamarca.
Según los reportes, el movimiento telúrico alcanzó una intensidad entre II y III en Jaén, lo que indica que fue percibido levemente por la población, sin reportarse daños materiales ni víctimas.
Reporte actualizado y monitoreo constante
El monitoreo en tiempo real permite a las autoridades emitir alertas tempranas y coordinar la respuesta ante posibles emergencias. El IGP mantiene estaciones sismológicas distribuidas en todo el país, lo que facilita la detección rápida de movimientos telúricos y la difusión inmediata de información oficial a través de canales digitales y medios de comunicación nacionales e internacionales.
La coordinación entre entidades como el CENEPRED, INDECI y los gobiernos regionales resulta clave para evaluar daños, canalizar ayuda y restablecer servicios básicos tras un evento mayor. La activación de protocolos de emergencia y la movilización de brigadas de rescate forman parte del esquema nacional de respuesta ante desastres.
Perspectivas y próximos pasos
El Instituto Geofísico del Perú continuará evaluando la secuencia sísmica registrada el 17 de junio y actualizando los reportes para mantener informada a la ciudadanía. Se mantiene la recomendación de revisar las condiciones estructurales de viviendas y edificios, así como de participar en actividades de sensibilización promovidas por las autoridades locales.
Las entidades responsables recuerdan que la prevención y la preparación son las herramientas más efectivas frente a la amenaza sísmica que caracteriza al territorio peruano. La participación activa de la población y el acceso a información confiable constituyen factores determinantes para reducir riesgos y proteger vidas ante futuros eventos.
Perú, zona de constante movimiento telúrico
Durante el 18 de junio de 2026 se registraron tres sismos de baja a moderada magnitud en diversas regiones de Perú, según reportes oficiales del Instituto Geofísico del Perú (IGP). Los eventos, que impactaron áreas como San Pedro de Coris, Huacho y Pucallpa, no han causado daños materiales de relevancia hasta el momento, de acuerdo con la información difundida por el organismo.
El primer movimiento telúrico se produjo a las 00:12, con una magnitud de 4.8 y una profundidad de 175 kilómetros. El epicentro se localizó a 24 kilómetros al este de Pucallpa, en la región Ucayali. La intensidad percibida fue de nivel III en Pucallpa, según el reporte IGP/CENSIS/RS 2026-0365. Más tarde, a las 06:29, se detectó un segundo sismo de 3.7 grados, a 58 kilómetros de profundidad, con epicentro a 39 kilómetros al oeste de Huacho, en la provincia de Huaura, Lima. Este evento fue sentido con intensidad II-III en Huacho, conforme al informe IGP/CENSIS/RS 2026-0366.
El tercer sismo ocurrió a las 08:49, alcanzando una magnitud de 3.8 y una profundidad de 14 kilómetros, con epicentro a 85 kilómetros al noreste de San Pedro de Coris, provincia de Churcampa, Huancavelica. La intensidad reportada fue II-III en San Pedro de Coris, según el documento IGP/CENSIS/RS 2026-0367. Estos episodios confirman la constante actividad sísmica que caracteriza al territorio peruano, ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas más activas del planeta.