Y lo que temíamos pasó. Un episodio más de la misma película. El Niño azotará el país y no se hizo nada previamente. Finalmente, tanto la NOAA como la comisión local que monitorea el FEN han señalado que el fenómeno ya empezó y que sus impactos menos gratos empezarán a sentirse en todo el territorio.
Por lo tanto, la etapa de preparación se acabó y ahora “a llorar al rio” quienes no hicieron nada pudiendo hacerlo. Les dejo el manual de preparación para que vayan planificando, no para este FEN, sino para el siguiente ya que la verdadera gestión de riesgos se adopta de forma estructural y no bajo la presión de la emergencia.
Sector Pesquero industrial. Si el riesgo catastrófico radica en no tener temporada de pesca abierta durante todo el año, entonces la alternativa ideal es cubrirse financieramente con un seguro paramétrico vinculado a la temperatura del mar en las zonas de mayor captura. En períodos anómalos, el objetivo no debe ser mantener el nivel de ingresos de un año normal, sino asegurar los costos fijos; de esa manera las empresas podrán disponer recursos para sostener a su personal con un ingreso mínimo durante la emergencia.
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Sector agroexportador. El excesivo calor reduce la productividad de varios cultivos, ante esto, una alternativa es contratar un seguro de rendimiento. Dado que este sector es moderno, tiene la capacidad de registrar mediciones muy precisas del rendimiento normal de cada parcela, y cultivo. En consecuencia, la estrategia clave radica en estructurar con tu bróker de seguros un plan que te cubra situaciones cuando los rendimientos son anormalmente bajos. Otra opción es un seguro paramétrico vinculado a la temperatura sobre las zonas de cultivo. ¡Si ya sabes cuál es tu pata coja, por qué no usar la muleta!
Ministerio de Vivienda. La llegada de El Niño destruirá numerosas viviendas, especialmente aquellas que siguen ubicadas en zonas que no corresponde como márgenes de ríos o quebradas por donde históricamente ya ha pasado un huaico. Pero también inundará ciudades y miles de casas se volverán inhabitables. El actual programa estatal de asistencia para arriendo temporal sólo funciona para situaciones leves. Si el FEN fuera de magnitud catastrófica, los recursos se agotarán con rapidez, ¿por qué no destinar una parte del presupuesto en un seguro paramétrico que garantice muchos más recursos en situaciones catastróficas?
MIDIS. Muchas familias de bajos recursos enfrentarán serios aprietos para sostenerse durante un FEN intenso. Muchas perderán sus activos, otras perderán sus fuentes de ingresos o verán interrumpidos sus ingresos porque deberán priorizar la atención de la emergencia. Ante este escenario, ¿tiene el MIDIS una manera de expandir su presupuesto en proporción con el tamaño de la emergencia? La entidad podría blindarse con un seguro paramétrico frente a anomalías extremas de la temperatura del mar, indicadores que sabemos anticipan con certeza un Niño costero destructor.
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En resumen, la prevención financiera es viable y necesaria para tener al sector público y privado con mayores recursos para atender la emergencia. Empecemos pensando en situaciones realmente catastróficas, para así siempre estar debidamente protegidos y más seguros. Esta estructuración no se hace cuando el ENFEN emite su comunicado anunciando que el FEN ya empezó. Se debería hacer todos los años, simplemente como cuestión de precaución. Esto es gestionar los riesgos de la naturaleza correctamente. Lo demás es simple improvisación.