El sector transporte en Perú enfrenta una crisis marcada por el anuncio de un paro nacional indefinido a partir del martes 2 de junio, luego de que diversos gremios de transporte terrestre solicitaran al Ejecutivo la emisión de decretos de urgencia para mitigar el impacto del aumento sostenido en los precios de los combustibles. Según informó RPP Noticias, las organizaciones dirigieron una carta al presidente de la República, José María Balcázar, en la que advirtieron sobre la necesidad inmediata de subsidios para el sector de carga y pasajeros.
La misiva entregada a Balcázar detalla la inquietud de los sindicatos del transporte interprovincial, urbano de provincias y urbano de Lima y Callao ante el incremento de los precios. Los dirigentes pidieron “la aprobación inmediata de los decretos de urgencia” que permitan adoptar subsidios y otras medidas económicas, como resultado de un consenso alcanzado en una reunión del 14 de abril con las autoridades.
El texto remarca que la dilación en la aplicación de estos instrumentos pone en riesgo la continuidad del servicio de transporte público, afecta la distribución de bienes esenciales y compromete la estabilidad económica de miles de familias vinculadas al sector. De esta manera, le dan un plazo al presidente para que evalúe la situación.
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Impacto del alza de combustibles en el transporte y la economía familiar
El precio de los combustibles ha experimentado una tendencia de alza en los últimos meses y afectó a los conductores. Datos recientes indican que el diésel, esencial para el transporte de carga pesada, se comercializa a 23,85 soles por galón, mientras que el GLP supera los 7,82 soles. La gasolina regular llega a los 20,39 soles y la premium sobrepasa los 21,50 soles. Estos valores han provocado que los transportistas de colectivos evalúen elevar la tarifa hasta 10 soles por pasajero para sostener la rentabilidad de sus operaciones.
La situación afecta directamente a los conductores de colectivos y taxis, quienes deben modificar sus rutas de abastecimiento buscando alternativas más económicas. Caso contrario, el pasaje aumenta, pero los usuarios se resisten a pagar.
Asimimo, la falta de Gas Natural Vehicular (GNV) a comienzos de año agravó la situación, obligando a los trabajadores a optimizar sus gastos. Un transportista consultado podría superar el gasto diario en GLP de 35-40 soles a más de 60 soles.
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El encarecimiento del combustible no solo repercute en el transporte público, sino que también incrementa los precios de productos básicos, afectando la economía familiar. El alza de los pasajes influye en la canasta básica, ya que los costos de traslado se ven reflejados en el precio final de los bienes. Representantes de diversos gremios han advertido que el escenario resulta insostenible para quienes dependen del trabajo diario, dado que los gastos fijos se incrementan mientras las ganancias disminuyen.
En el último año, se han llevado a cabo diversos paros de transportistas con la finalidad de que se tomen medidas por la inseguridad ciudadana, debido a que los choferes son amenazados por cobro de cupos. Este pedido ahora se mantiene y se aumenta el de medidas ante el alza de precios.