Advierten que dependencia y caída en la producción del gas de Camisea exigen nuevas fuentes de energía ante posible crisis

Expertos plantean impulsar la exploración de nuevos yacimientos, especialmente en zonas con alto potencial como la selva

Camisea

La producción de gas natural de Camisea comenzará a disminuir de forma significativa en los próximos años, lo que podría generar un desbalance frente a la creciente demanda energética del país, según informó el exgerente de Promoción de Perupetro, Luis Fernández Pérez para el portal PeruEnergía.

El especialista precisó que, si bien el gas no se terminará en corto plazo, la producción disminuirá drásticamente. “El gas no se va a agotar en Camisea, tiene gas por lo menos para 20 años. El problema es que dentro de 12 o 15 años comenzará a bajar su producción y no alcanzará para atender la demanda”, sostuvo.

Las labores están a cargo de Transportadora de Gas del Perú (TGP), concesionaria del sistema de transporte.

Déficit energético en 2040

De acuerdo con estimaciones del sector citadas por la revista Rumbo Minero, la producción de gas podría reducirse a alrededor de 500 millones de pies cúbicos diarios hacia el año 2040. En contraste, la demanda nacional alcanzaría los 800 millones de pies cúbicos diarios en la próxima década, generando un déficit en el abastecimiento.

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Actualmente, el consumo de gas en el país se sitúa cerca de los 700 millones de pies cúbicos diarios, lo que evidencia una tendencia creciente que podría superar la capacidad de oferta en el mediano plazo. Ante este escenario, Fernández advirtió que el Perú tendría que recurrir a la importación del recurso si no se toman medidas oportunas.

Foto de archivo. La planta de gas natural Las Malvinas, parte del proyecto Camisea, se muestra en la imagen antes de una ceremonia para conmemorar el décimo aniversario de operaciones del proyecto, en Cuzco, en la selva amazónica, el 4 de agosto de 2014. El Consorcio Camisea, liderado por la empresa energética argentina Pluspetrol, anunció el lunes que planea invertir 500 millones de dólares en los próximos dos años para explorar y desarrollar el bloque de gas natural 88 en el sur de Perú. REUTERS/Enrique Castro-Mendivil (PERÚ - Etiquetas: NEGOCIOS ENERGÍA ANIVERSARIO)

Necesidad de nuevas exploraciones

Frente a esta situación, el exfuncionario señaló que el país aún tiene margen para impulsar nuevas exploraciones y evitar depender del mercado internacional. “Hay tiempo para tomar medidas, pero no tiene sentido importar si tenemos potencial para descubrir más gas”, afirmó en declaraciones difundidas por PeruEnergía.

En esa línea, destacó el potencial de zonas como Candamo, en la región Madre de Dios, donde existirían importantes reservas de gas natural. Según explicó, el desarrollo de estos yacimientos podría replicar el modelo aplicado en Camisea, combinando explotación de reservas ya identificadas con exploración adicional en áreas cercanas.

La planta de gas natural Las Malvinas del proyecto Camisea se ve en la selva amazónica en Cuzco el 3 de abril de 2012. Las principales empresas mundiales que operan en los campos de gas natural de Camisea en Perú han acordado con el gobierno vender el combustible de una importante reserva en el mercado local en lugar de exportarlo, dijeron el martes funcionarios de la empresa y del gobierno. El anuncio se produjo tras el impulso del presidente Ollanta Humala, que asumió el cargo en julio, para cambiar la matriz energética del país y hacer que el gas esté disponible a bajo precio para su uso en todo tipo de aplicaciones, desde automóviles a centrales eléctricas y cocinas. REUTERS/Enrique Castro-Mendivil (PERÚ - Tags: POLÍTICA ENERGÍA NEGOCIOS)

Explotación y áreas protegidas

No obstante, el desarrollo de nuevos proyectos gasíferos plantea desafíos en materia ambiental. Fernández indicó que gran parte del potencial energético del país se encuentra en la selva y, en algunos casos, dentro de áreas naturales protegidas. Por ello, consideró necesario coordinar con el Ministerio del Ambiente para evaluar mecanismos que permitan compatibilizar la explotación de recursos con la conservación.

Entre las propuestas, mencionó la posibilidad de modificar la normativa vigente para permitir actividades extractivas bajo compromisos de protección ambiental. Esta postura abre un debate sobre el equilibrio entre seguridad energética y preservación de ecosistemas.

TGP - Camisea

Vulnerabilidad del sistema energético

A este escenario se suma la alta dependencia del país del proyecto Camisea. Según el experto en energía renovable Elmer Arellanos, citado por La República, el 96 % de las reservas de gas natural del Perú se concentra en este yacimiento, lo que representa un riesgo estructural.

Además, el transporte del recurso depende de un solo gasoducto, lo que incrementa la vulnerabilidad ante eventuales fallas técnicas, mantenimientos o conflictos sociales. “La crisis de marzo no fue una excepción; fue la confirmación de una estrategia energética frágil”, advirtió.

La imagen muestra la llama de una estufa de gas en primer plano, con un inserto circular que revela una deflagración en el proyecto Camisea, simbolizando la preocupación por el suministro de gas natural en las viviendas de Lima. (Composición: Infobae Perú)

Finalmente, los especialistas coincidieron en la necesidad de diversificar la matriz energética y fortalecer la resiliencia del sistema. En un contexto internacional donde los países avanzan hacia fuentes múltiples de energía, el Perú enfrenta el reto de reducir su dependencia de un solo recurso y garantizar el suministro a largo plazo.

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