El presidente José María Balcázar confirmó que la postergación en la compra de los F-16 a Estados Unidos, calculada en USD 3.000 millones, será una decisión exclusiva del próximo gobierno y no se realizará bajo su administración. El mandatario argumentó que el nivel de endeudamiento requerido para la operación resulta demasiado alto y que la medida adoptada semanas atrás se mantiene vigente, a pesar de la presión diplomática y las crecientes especulaciones políticas en Lima.
En declaraciones para Exitosa, Balcázar detalló que la decisión responde exclusivamente a la magnitud del compromiso financiero: “que se sopese el endeudamiento, que es un poco alto, de USD 3.000 millones”. Recalcó además que “esas circunstancias no han cambiado” y enfatizó que no se trata de una cancelación, sino de una postergación irrevocable para el siguiente mandato. El jefe de Estado puntualizó que la naturaleza del contrato exige que la decisión final se tome “terminada las elecciones y con toda tranquilidad”.
Este criterio se reforzó luego de la reunión del lunes 20 de abril entre el premier Luis Arroyo y el embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, después de que Navarro manifestara públicamente su inconformidad con la postergación y anticipara el uso de “todas las herramientas posibles” para proteger los intereses de su país.
No hay crisis entre Perú y Estados Unidos
Consultado sobre el posible efecto en las relaciones bilaterales, Balcázar negó que haya una crisis diplomática o presiones inaceptables. “Sería alarmista decir que por un contrato de compra-venta se tenga que imponer una circunstancia de guerra, subida de aranceles. No, porque es una circunstancia muy tangencial para las relaciones antiguas y permanentes con Estados Unidos”.
El mandatario afirmó que la conversación entre Arroyo y Navarro sirvió para clarificar posturas y mantener el respeto mutuo, y precisó que mientras ninguna de las partes haya entregado el bien ni el pago, los contratos pueden reprogramarse sin que ello genere disputas entre los países.
Respecto a las declaraciones de Navarro sobre presuntos intentos de afectar los intereses de Estados Unidos, Balcázar afirmó en Exitosa que las diferencias “se han limado” y que cualquier expresión inapropiada puede corregirse en el marco de un diálogo, reiterand. “No es para tanto como para llevar a una guerra”, indicó el presidente.
El mandatario también descartó que la compra de los cazas derive en sanciones bilaterales o represalias comerciales que puedan afectar al Perú o a sus ciudadanos.
Balcázar descarta rumores de renuncias en el Gabinete de ministros
De acuerdo con Balcázar, la relación entre Perú y Estados Unidos se fundamenta en “una cooperación en materia de agroexportación y turismo”. El jefe de Estado aseguró que la postergación de la compra no alterará el vínculo estratégico de largo plazo. Además, aclaró que “no hay compra todavía” y que la responsabilidad de analizar el contrato y tomar una decisión definitiva recaerá sobre el gobierno entrante, cuyo mandato se inicia el 28 de julio de 2026.
“Esta compra se tiene que hacer con toda tranquilidad y bien analizado para que todo el país se quede contento cuando uno hace una compra normal (…) No descarto el asunto de la compra, la compra debe mantenerse en el sentido de las mejores relaciones con todos los países que tienen aviones”, indicó Balcázar en conversación con RPP.
Balcázar también rechazó versiones sobre posibles renuncias ministeriales surgidas a raíz de este caso, asegurando que tales rumores “no se ajustan a la realidad” y que tampoco ha sido presionado para realizar la compra de los aviones por parte de ninguno de los integrantes de su gabinete.
“No he notado esa presión, porque si notara alguna presión, el único camino que tendría sería cambiar de ministros, porque los ministros son asesores del presidente y si el presidente toma la decisión, los ministros tienen que respaldarlo, porque si no habría una suerte de autonomía de los ministros para que ellos puedan hacer cosas contrarias al presidente, que dirige la política nacional”, dijo.