La reciente aparición de Reimond Manco en el programa Magaly TV La Firme marcó un punto de quiebre en la polémica que lo rodea desde la difusión de conversaciones privadas y contenido íntimo que evidenciarían conductas inapropiadas durante su relación de pareja.
Frente a Magaly Medina, el exfutbolista optó por un tono distinto al de sus primeras reacciones públicas: dejó de lado la negación inicial y asumió un discurso de mea culpa, responsabilidad y reconocimiento de errores, en un intento por enfrentar las consecuencias personales y mediáticas de sus actos.
Desde el inicio de la entrevista, Manco fue directo al definir el propósito de su presencia en el set. “Yo estoy acá para hacer mea culpa y pedirle perdón a mi esposa”, expresó, evidenciando que su prioridad no era defenderse ni confrontar la exposición mediática, sino asumir el impacto que sus decisiones tuvieron en su entorno más cercano.
No hay retorno en su relación
La conversación avanzó hacia los detalles de su comportamiento, donde el exjugador reconoció haber cruzado límites en su interacción con otras personas. “Yo hablé con muchas personas de una manera que no debí hacerlo, el error es mío, yo hablé con muchas mujeres, nunca llegué a concretar, es que en realidad no sé por qué lo hacía… por eso Magaly estoy acá dando la cara”, afirmó.
Uno de los momentos más sensibles de la entrevista se produjo cuando Manco reconoció un episodio previo de infidelidad que ya había impactado su relación. Según explicó, este hecho ocurrió el año pasado y fue determinante en la dinámica de su hogar. “Cometí una infidelidad el año pasado”, admitió, señalando que su esposa, al enterarse, tomó la decisión de alejarse.
“Estoy acá simplemente para pedirle perdón a mi esposa y a mis hijos. Tengo que aceptar las consecuencias de mis actos, pero también tengo que pedirle perdón públicamente a ella por la vergüenza que le he hecho pasar”, sentenció.
En esa misma línea, el exfutbolista profundizó en el deterioro del vínculo sentimental, reconociendo que sus acciones no fueron hechos aislados, sino parte de un patrón de comportamiento. La acumulación de errores, tanto públicos como privados, habría erosionado la confianza dentro de la relación, generando un escenario en el que la exposición mediática terminó por detonar una ruptura más profunda.
Durante el diálogo, también se abordó un aspecto particularmente delicado: la percepción de que Manco habría manipulado emocionalmente a su esposa en distintos momentos. Aunque no utilizó constantemente ese término de forma explícita, sus declaraciones dejaron entrever una autocrítica en esa dirección. El exjugador insistió en que su intención actual es detener ese daño. “No quiero dañar más”, expresó.