El escenario político peruano afronta un nuevo actor inesperado: Carlos Álvarez, reconocido por su trayectoria como comediante, ha irrumpido como outsider en la campaña presidencial, presentando un plan económico que apuesta por la “estabilidad macroeconómica” y una “reforma profunda” del aparato productivo.
Todas las encuestas coinciden en un alto porcentaje de indecisos y votos blancos o nulos, así como en la presencia de 35 candidatos presidenciales, lo que anticipa una segunda vuelta y subraya el impacto de los debates televisados en el movimiento de las preferencias. Sin embargo, el crecimiento de País para Todos ya es una tendencia reconocible:
- Ipsos: Keiko Fujimori 18,6 %, Carlos Álvarez 12,1 %, Rafael López Aliaga 10,9 %.
- Datum: Keiko Fujimori 14,5 %, Carlos Álvarez 10,9 %, Rafael López Aliaga 9,9 %.
- CPI: Keiko Fujimori 11,8 %, Rafael López Aliaga 9,2 %, Carlos Álvarez 8,5 %.
Un outsider emerge: Carlos Álvarez y el nuevo mapa político
El Plan de Gobierno 2026–2031 de la candidatura “País para Todos” detalla 10 ejes económicos con énfasis en el fortalecimiento fiscal y la formalización de la economía.
El primer eje busca blindar la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), limitar el déficit fiscal y fijar la deuda pública por debajo del 30 % del PBI. El programa también aboga por la creación de un marco macrofiscal vinculante y el fortalecimiento del Consejo Fiscal.
Según el documento, la disciplina fiscal incluye la eliminación de rescates automáticos para empresas públicas y la publicación de información financiera auditada externamente.
Ejes centrales del plan económico de País para Todos
En el ámbito tributario, Álvarez propone una ampliación de la base impositiva sin elevar las tasas, la digitalización integral de la facturación y la integración de información entre SUNAT, municipalidades y entidades públicas para combatir la evasión fiscal.
Entre las metas figura elevar la presión tributaria desde el actual 14,4 % hasta 17 % del PBI y eliminar exoneraciones ineficientes, con medición de resultados y plazos definidos.
El documento plantea un ciclo de inversión pública enfocado en la eficiencia, priorizando proyectos con análisis costo-beneficio y cartera limitada a lo que realmente pueda ejecutarse.
Para destrabar la inversión privada, el plan sugiere mesas ejecutivas sectoriales, una ventanilla única territorial y la revisión de sobrecostos regulatorios. Se subraya la necesidad de modernizar la contratación pública y digitalizar todos los procesos, con énfasis en la transparencia.
¿Autonomía fiscal, disciplina y transparencia en la gestión pública?
La estrategia de transformación productiva resalta el “Plan Crecer Productivo”, que fija como objetivo la formalización y el aumento de la productividad en sectores de alto empleo, como la agricultura, la pesca artesanal, el comercio y la economía amazónica.
País para todos apunta al apoyo a la innovación tecnológica, reducción de barreras regulatorias, la promoción de la minería sostenible y la articulación de cadenas productivas con proveedores locales.
También se menciona la intervención territorial para reducir la economía ilegal mediante alternativas productivas legales.
Reforma tributaria y ampliación de la base impositiva
Sobre comercio exterior, la propuesta incluye la diversificación exportadora, la modernización de aduanas y logística, la integración de micro y pequeñas empresas (MYPE) a corredores logísticos y cadenas de valor, y el aprovechamiento de acuerdos comerciales para atraer inversión extranjera.
El plan incorpora la digitalización estatal a través de una plataforma única de trámites, identidad digital y firma electrónica. Además, impulsa la digitalización bancaria, el desarrollo de fintech y el acceso al crédito como herramientas para la formalización y la trazabilidad financiera.
Álvarez también busca reformar el sistema previsional... de nuevo
En pensiones, se propone un sistema universal con un pilar básico no contributivo financiado por el Estado y competencia entre ONP y AFP en el pilar contributivo, además de incentivos para el micro-ahorro y la cobertura con microseguros.
En materia de empleo, el plan plantea una formalización escalonada, reducción temporal de cargas tributarias y laborales para las MYPE y una plataforma digital laboral para simplificar la contratación formal. Incluye incentivos para la contratación formal de mujeres y jóvenes, así como el fortalecimiento de la oferta pública de cuidados para incrementar la participación femenina.
El documento también aborda la formación técnica y superior alineada con la demanda productiva territorial, la articulación con los CITEs, la formación dual y la cooperación internacional.
En la agenda de descentralización, se promueve la modernización del sistema de transferencias, la reforma del canon y el fortalecimiento de los gobiernos subnacionales.
Desafíos de financiamiento y limitaciones del plan económico
A pesar del enfoque tecnocrático y la presentación de metas precisas, el plan no detalla cómo se financiarían los incentivos para la formalización laboral ni cómo se abordaría el impacto fiscal de una mayor cobertura previsional.
Tampoco se apoya en cifras recientes sobre el estancamiento del crecimiento económico, la precarización laboral o el déficit estructural en infraestructura, factores que condicionan la viabilidad de sus propuestas.
El contexto económico peruano, marcado por un crecimiento en torno al 3% anual en los últimos años y un mercado laboral donde más del 70 % de los trabajadores son informales, exige medidas específicas y sustentadas en datos actualizados para enfrentar estos desafíos.
Así, el programa de Carlos Álvarez se presenta como una alternativa de centro-derecha tecnocrática con sensibilidad social, pero enfrenta el reto de precisar mecanismos y fuentes de financiamiento en un contexto de alta fragmentación política y desconfianza ciudadana.