Debate presidencial 2026: hoy se desarrolla la segunda jornada tras un inicio con más críticas que propuestas

Según el excongresista Richard Arce, Keiko Fujimori fue la principal perdedora del primer debate; no obstante, la nueva jornada genera expectativa, sobre todo entre los votantes indecisos

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Imágenes de los candidatos presidenciales momentos antes de iniciar el debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. Los aspirantes se saludan y posan para la foto oficial en el escenario | Canal N

Hoy se inicia la segunda jornada del debate presidencial y, conforme se acerca la fecha de las elecciones, este espacio aparece como una oportunidad clave para que los candidatos den a conocer sus propuestas a la ciudadanía o, en algunos casos, salgan del anonimato. Para el excongresista Richard Arce, Keiko Fujimori fue la principal perdedora de las confrontaciones de la semana pasada; sin embargo, esta nueva jornada genera mayor expectativa, especialmente entre el sector de la población que aún no define su voto.

No obstante, el político advierte una observación central: el último encuentro dejó más dudas que certezas sobre la calidad del intercambio en plena campaña electoral. El principal problema, sostiene, radica en el formato, que terminó reduciendo el espacio para una confrontación real de propuestas y favoreciendo, en cambio, los ataques entre candidatos.

De izquierda a derecha, los candidatos presidenciales Keiko Fujimori, Rafael Belaunde, Enrique Valderrama, Jorge Nieto, Mesías Guevara, Herbert Caller, Mario Vizcarra, Paul Jaimes, Antonio Ortiz, Rosario Fernández, Roberto Chiabra y Ronald Atencio saludan a los periodistas al llegar a un debate presidencial antes de las elecciones del 12 de abril en Lima, Perú, el miércoles 25 de marzo de 2026. (Foto AP/Martín Mejía)
De izquierda a derecha, los candidatos presidenciales Keiko Fujimori, Rafael Belaunde, Enrique Valderrama, Jorge Nieto, Mesías Guevara, Herbert Caller, Mario Vizcarra, Paul Jaimes, Antonio Ortiz, Rosario Fernández, Roberto Chiabra y Ronald Atencio saludan a los periodistas al llegar a un debate presidencial antes de las elecciones del 12 de abril en Lima, Perú, el miércoles 25 de marzo de 2026. (Foto AP/Martín Mejía)

Un formato que impide el verdadero debate

Arce cuestionó directamente la estructura del encuentro. “Más que un debate, yo podría mencionar que es una exposición de ideas”, señaló, al advertir que el tiempo asignado no permitió desarrollar ni contrastar propuestas.

El esquema, basado en intervenciones breves dentro de grupos, redujo al mínimo la posibilidad de réplica y dúplica. En ese contexto, los candidatos apenas pudieron responder preguntas sin margen para discutir o refutar los argumentos de sus adversarios.

“El espacio para confrontar propuestas es muy poco”, explicó. En un debate, lo esperado es que las ideas puedan ser contrastadas y sostenidas con argumentos sólidos. Sin embargo, la dinámica aplicada terminó limitando el intercambio a exposiciones generales.

Candidatos que participan en el debate presidencial de este lunes 30 de marzo
Candidatos que participan en el debate presidencial de este lunes 30 de marzo

Este modelo, condicionado por la presencia de 35 candidatos en carrera, derivó en una presentación fragmentada de ideas, con énfasis en diagnósticos y descripciones, pero con escasa profundidad en las soluciones planteadas.

Más diagnóstico que propuestas

Otro de los aspectos que marcó el debate fue la falta de propuestas ténicas y reales. Según Arce, predominó la descripción de problemas antes que la presentación de alternativas concretas.

“Hay mucho de diagnóstico, hay mucho de descripción de la problemática, pero hay muy poco de propuesta”, sostuvo.

Esta situación responde, en parte, a la limitación de tiempo, que obliga a los candidatos a priorizar mensajes generales en lugar de desarrollar políticas públicas. El resultado fue un intercambio superficial, sin mayor sustento técnico ni político.

En ese escenario, la posibilidad de convencer al electorado a partir de propuestas quedó relegada frente a recursos más inmediatos, como los ataques o las frases de impacto.

Este lunes empieza la segunda edición del debate presidencial 2026. | Andina
Este lunes empieza la segunda edición del debate presidencial 2026. | Andina

Ataques y descalificaciones como estrategia

La consecuencia directa de este formato fue el predominio de las descalificaciones. Arce identificó que las “diatribas” y ataques personales se convirtieron en una estrategia recurrente entre los candidatos.

“Evidentemente, lo que ha resaltado son las diatribas, las descalificaciones”, afirmó.

Este tipo de intervenciones no solo responde a la dinámica del debate, sino también al contexto electoral. Con un alto porcentaje de votantes indecisos, los candidatos buscan captar atención mediante confrontaciones directas.

Asimismo, explicó que estos momentos generan mayor impacto, especialmente en redes sociales, donde tienden a viralizarse y captar la atención del público. “Son los momentos donde la gente presta mayor atención”, indicó.

La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, participa en el Debate Presidencial 2026, donde critica los 25 años de gobiernos 'antifujimoristas'. A pesar de las difamaciones y la prisión, asegura estar fortalecida y sin rencores, lista para traer orden al país.

El riesgo de priorizar el espectáculo sobre el contenido

Aunque los ataques pueden resultar efectivos en términos mediáticos, Arce advirtió que su uso excesivo puede desvirtuar el objetivo del debate.

“El asunto es que hay que saber dosificarlo. Yo no he visto esa capacidad en los diferentes expositores”, señaló.

Fernando 'Popy' Olivera narra los detalles inéditos de su recordado debate presidencial del 2016 contra Alan García. Descubre cómo se enteró de la noticia, la historia detrás de su contundente frase inicial y cómo lidió con los 'búfalos' apristas durante el encuentro.| Popy Olivera (TikTok)/Carlos Leon Moya

En su análisis, la falta de equilibrio entre contenido y confrontación terminó afectando la calidad del intercambio. En lugar de profundizar en propuestas, los candidatos optaron por el enfrentamiento directo, lo que dejó un debate marcado más por el conflicto que por las ideas.