La jornada escolar avanzaba con normalidad en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero cuando un ruido seco interrumpió la rutina en la cuna jardín Simón Bolívar. En cuestión de segundos, docentes y personal auxiliar activaron protocolos básicos de seguridad y guiaron a los menores hacia espacios abiertos. El incidente generó alarma entre padres y autoridades, que acudieron al centro educativo para verificar lo ocurrido.
En medio de la incertidumbre, los primeros reportes confirmaron que no se registraron heridos. Sin embargo, el desprendimiento de parte del techo en un pabellón antiguo dejó en evidencia el estado de la infraestructura. Las familias, reunidas en los exteriores del plantel, exigieron medidas inmediatas para evitar nuevos riesgos.
La escena, marcada por la evacuación de niños de entre 3 y 5 años, volvió a poner en agenda la situación de los colegios públicos en el país. La antigüedad de las instalaciones y los efectos de las lluvias figuran entre las causas señaladas por representantes de los padres.
Evacuación inmediata tras desprendimiento
Al menos 42 niños salieron de sus aulas luego que parte del techo cediera en uno de los pabellones del plantel. El área comprometida corresponde a la enfermería, donde se reportaron daños en camillas, sillas y otros implementos de uso diario.
Cinthia Puma, presidenta de la Asociación de Padres de Familia (Apafa), explicó que el deterioro del inmueble responde al paso del tiempo. “Todo ese pabellón tiene si quiera unos 55 o 60 años de antigüedad. Ya por la antigüedad y más las lluvias se ha podido desprender”, señaló.
El estruendo alertó al personal educativo, que inspeccionó el lugar poco después. “Se ha sentido un ruido fuerte y cuando fuimos a ver era el área de enfermería. [...] No tenemos daños humanos, todos son daños materiales”, agregó Puma. La evacuación se ejecutó sin incidentes adicionales, según indicaron los padres.
Medidas de seguridad y cierre del pabellón
Tras el incidente, la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero intervino mediante la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres. Las autoridades dispusieron el cierre del pabellón afectado como medida preventiva y ordenaron la clausura de dos aulas contiguas.
La decisión buscó evitar la exposición de los menores a posibles desprendimientos adicionales. Mientras tanto, el personal del colegio reorganizó los espacios disponibles para garantizar la continuidad de las clases. Los estudiantes fueron reubicados en ambientes como el comedor y el aula de psicomotricidad.
Ante la situación, los padres de familia solicitaron la instalación de módulos prefabricados que permitan reemplazar las aulas inhabilitadas. El pedido fue dirigido tanto al Gobierno Regional de Arequipa como a la municipalidad distrital.
La demanda responde a la necesidad de contar con espacios seguros en el corto plazo. Según los padres, las condiciones actuales no garantizan un entorno adecuado para el desarrollo de las actividades escolares. La comunidad educativa espera una respuesta rápida de las autoridades competentes.
Infraestructura escolar en riesgo a nivel nacional
El caso de la cuna jardín Simón Bolívar se enmarca en un problema más amplio. Una investigación del programa Punto Final reveló que más de 26 mil colegios públicos en el país presentan daños estructurales, de acuerdo con datos de la Dirección General de Infraestructura Educativa del Ministerio de Educación.
Manuel Farfán, director de Infraestructura del Minedu, precisó la magnitud del problema: “el 48% de los colegios públicos del país —equivalente a 26 mil 692 instituciones— presentan daños en su infraestructura”. Las cifras reflejan una situación que afecta a cientos de miles de estudiantes.
Entre los casos reportados figura el colegio Julio C. Tello, también en Arequipa, donde la directora Johana Carpio describió condiciones críticas en las instalaciones, con techos deteriorados, vidrios rotos y sistemas de desagüe colapsados.
La problemática se intensifica en zonas de pobreza y pobreza extrema. Según la Contraloría, más de medio millón de alumnos en estas condiciones no recibió a tiempo los materiales educativos previstos para el inicio del año escolar, debido a retrasos logísticos del Ministerio de Educación.