La seguridad en el Establecimiento Penitenciario de Chiclayo volvió a quedar en primer plano tras un nuevo intento de fuga registrado durante la jornada. La intervención del personal de custodia evitó la salida de un interno que intentó superar los límites del recinto en medio de la rutina diaria de control de la población penitenciaria.
El episodio se produjo en un momento clave de vigilancia, cuando los agentes realizaban la cuenta general de internos. En ese contexto, un recluso aprovechó la dinámica del procedimiento para dirigirse hacia una zona cercana al perímetro, lo que activó la respuesta inmediata del personal de seguridad.
Fuentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) indicaron que la actuación de los agentes permitió contener la situación sin que se registraran mayores consecuencias. El caso se suma a otros eventos recientes que también pusieron a prueba los protocolos de control dentro del penal.
Intento de fuga durante conteo de internos
El interno identificado como José Alfredo Reyes Jiménez, de 25 años y de nacionalidad venezolana, cumple una condena de 10 años por el delito de robo agravado. Según el reporte oficial, el recluso corrió hacia el muro perimétrico, en el tramo ubicado entre los torreones 4 y 5.
En ese punto, logró escalar la estructura y descender hacia la pista vehicular exterior. Durante su desplazamiento, ignoró la orden de alto emitida por los agentes de seguridad, quienes realizaron un disparo disuasivo como parte de los protocolos establecidos.
La intervención del personal permitió reducirlo en el exterior inmediato del perímetro. Tras su captura, fue trasladado al área de salud del penal para su evaluación. Actualmente permanece en el ambiente de meditación, bajo custodia.
El INPE informó que se inició un proceso disciplinario sancionador en su contra. Este procedimiento contempla la posibilidad de traslado a un establecimiento con mayor nivel de seguridad.
Episodios recientes refuerzan alertas
El incidente ocurre pocos días después de otro intento de fuga en el mismo penal. En aquella ocasión, un interno sentenciado por un delito violento también intentó abandonar el recinto, lo que activó los protocolos de emergencia.
De acuerdo con la información oficial, agentes detectaron movimientos inusuales en un sector cercano a uno de los torreones. Minutos después confirmaron que un recluso trepaba la malla de contención, lo que generó una respuesta inmediata.
La acción del personal permitió controlar la situación antes de que el interno lograra avanzar hacia el exterior. Tras su reducción, las autoridades iniciaron un proceso disciplinario similar, con la posibilidad de traslado a otro penal.
Otro caso bajo investigación disciplinaria
En una intervención adicional, el INPE reportó el intento de fuga de Luis Antony Asalde Chávez, de 27 años, quien cumple una condena de 35 años por robo agravado con muerte subsecuente.
El hecho se registró en la zona conocida como “tierra de nadie”, un espacio cercano al torreón número 08 del penal. Según el informe, el interno ya había escalado la malla de contención cuando fue detectado por los agentes.
“Se activaron los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones”, precisó el INPE en su reporte. La reacción permitió interceptarlo antes de que lograra salir del recinto.
Luego de su captura, Asalde Chávez fue trasladado al ambiente de meditación. La administración penitenciaria inició un proceso disciplinario por la vulneración de las normas internas.
Medidas de control en evaluación
El INPE señaló que estos eventos motivaron el refuerzo de las medidas de seguridad en los establecimientos penitenciarios del país. La institución indicó que se ejecutan acciones de control por disposición de la jefatura nacional.
En ese marco, el organismo precisó que “se intensifican las medidas de seguridad y control en los establecimientos penitenciarios del país”. Además, confirmó que estas acciones responden a directivas emitidas por el jefe del INPE, Jorge Cotos Ochoa.
Las autoridades continúan con la evaluación de los procedimientos aplicados en cada incidente, mientras se desarrollan los procesos disciplinarios correspondientes para los internos involucrados.