“Misi”, un robot con forma de gatito, ha sido desarrollado como una herramienta educativa y terapéutica orientada a niños de entre 5 y 11 años con Trastorno del Espectro Autista. Este dispositivo busca fortalecer habilidades sociales y comunicativas a través de actividades lúdicas como juegos, escritura, dibujo y simulaciones de conversación, integrando tecnología y acompañamiento emocional en un solo sistema.
El proyecto combina robótica educativa, inteligencia artificial y componentes electrónicos que permiten la interacción directa con los usuarios. Su diseño incluye una arquitectura basada en Arduino Mega, una pantalla táctil TFT y módulos de estimulación auditiva y visual, lo que facilita la participación activa de los niños en diversas dinámicas diseñadas para su desarrollo.
Tecnología y apoyo en procesos terapéuticos
Una de las principales características de “Misi” es su capacidad de adaptación. Gracias al uso de algoritmos, el robot aprende de las preferencias del niño conforme interactúa con él, ajustando las actividades y estímulos según sus necesidades y respuestas. Este enfoque permite personalizar la experiencia, lo que resulta clave en el tratamiento del TEA.
El robot incorpora una pantalla LED en el torso que permite realizar ejercicios interactivos como dibujo, escritura y juegos cognitivos. Además, incluye simulaciones conversacionales y un diario emocional digital, herramientas que buscan promover la autorregulación y la expresión de emociones, aspectos fundamentales en el desarrollo de habilidades sociales.
Proyecto y validación con especialistas
La iniciativa fue impulsada por la ingeniera Yadhira Valenzuela, investigadora de la Universidad Continental, quien señaló que la idea surgió en el aula junto a sus estudiantes, tras identificar la necesidad de desarrollar soluciones dirigidas a niños con TEA. A partir de ese diagnóstico, se planteó la creación de un robot que funcione como herramienta de asistencia educativa.
Durante su desarrollo, el proyecto contó con la asesoría de médicos y psicólogos, quienes contribuyeron a validar su funcionalidad en entornos terapéuticos. Asimismo, “Misi” fue probado por niños entre 5 y 7 años, evidenciando mejoras en la interacción social y en el fortalecimiento de habilidades comunicativas, según los resultados observados en estas primeras aplicaciones.
Trayectoria de la creadora
“Misi” forma parte de una línea de investigación centrada en robótica, inteligencia artificial y tecnologías inclusivas que viene desarrollando Yadhira Valenzuela. La ingeniera también ha participado en la creación de sistemas automatizados para la agroindustria, traductores de audio a sistema Braille en tiempo real y robots sociales orientados al acompañamiento emocional en poblaciones vulnerables.
Su trabajo ha sido reconocido en publicaciones como “Inventoras peruanas: historias de mujeres creadoras y transformadoras del mañana”, impulsada por Indecopi, donde se destacan aportes en innovación tecnológica con impacto social. Actualmente, la investigadora participa en la School on Applied AI for Sustainable Development, evento organizado por el Centro Internacional de Física Teórica, donde presenta avances en inteligencia artificial aplicada al desarrollo sostenible.