El intento de fuga de un interno sentenciado por un crimen violento activó las alertas de seguridad en el penal de Chiclayo. La intervención rápida del personal penitenciario evitó que el recluso abandonara el recinto, en un episodio que puso a prueba los protocolos de vigilancia del establecimiento.
El incidente ocurrió cuando agentes del Instituto Nacional Penitenciario detectaron movimientos sospechosos cerca de uno de los sectores de seguridad del penal. En pocos minutos, los custodios confirmaron que un interno trepaba la malla de contención en una zona cercana a uno de los torreones. La acción desencadenó la activación inmediata de los procedimientos establecidos para prevenir fugas.
La intervención del personal permitió controlar la situación sin que el interno lograra abandonar el establecimiento. Tras la reducción del recluso, las autoridades penitenciarias iniciaron un proceso disciplinario que podría derivar en su traslado a otro penal con mayores medidas de seguridad.
Intento de fuga en el penal de Chiclayo
Agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) frustraron el intento de fuga del interno Luis Antony Asalde Chávez, de 27 años, quien cumple una condena de 35 años de pena privativa de libertad por el delito de robo agravado con muerte subsecuente.
El hecho se registró en el penal de Chiclayo, cuando el personal de seguridad detectó al interno en la zona conocida como “tierra de nadie”, un sector que colinda con el torreón N.° 08 del establecimiento penitenciario.
Según el reporte del INPE, el recluso ya había trepado la malla de contención del recinto cuando fue observado por los agentes penitenciarios. En ese momento, el personal activó los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones.
La rápida reacción permitió intervenir antes de que el interno lograra avanzar hacia el exterior del penal. Los agentes lograron reducirlo y neutralizarlo dentro del área de seguridad.
Tras la intervención, Asalde Chávez fue trasladado al ambiente de meditación del establecimiento penitenciario. Además, la administración del penal inició un proceso disciplinario en su contra por vulnerar la seguridad del recinto.
El INPE indicó que este procedimiento podría derivar en el traslado del interno a un establecimiento penitenciario con mayor nivel de contención.
La institución también informó que se intensifican las medidas de seguridad y control en los establecimientos penitenciarios del país. Estas acciones responden a disposiciones emitidas por la autoridad penitenciaria. En ese contexto, el INPE precisó que el fortalecimiento de los controles se realiza por disposición del jefe de la entidad, Jorge Cotos Ochoa.
Condena por robo agravado con muerte subsecuente
Luis Antony Asalde Chávez cumple una condena de 35 años de prisión impuesta por la Corte Superior de Justicia de Lambayeque por el delito de robo agravado con muerte subsecuente.
La sentencia se dictó por un hecho ocurrido el 17 de enero de 2019 en el distrito de José Leonardo Ortiz, en la región Lambayeque.
De acuerdo con la investigación fiscal, el ataque ocurrió entre las calles Despensa y Panamá cerca de las 5:10 de la tarde. En ese lugar, la víctima Roberto Antonio Rojas Chauca se desplazaba en una motocicleta con placa 859-KM.
Según las indagaciones, Asalde Chávez interceptó a la víctima junto con otros dos sujetos. Los tres individuos intentaron despojarlo de sus pertenencias.
Durante el asalto, la víctima opuso resistencia. En ese momento, el ahora sentenciado disparó tres veces contra el cuerpo de Rojas Chauca. El joven perdió la vida después del ataque.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Juana Vásquez Serrano, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de José Leonardo Ortiz, quien presentó los elementos que vincularon al acusado con el crimen.
Durante la audiencia judicial, el Ministerio Público sustentó la acusación con la declaración de un testigo presencial protegido por la Unidad Distrital de Víctimas y Testigos (UDAVIT). Este testigo declaró bajo código de reserva.
La Fiscalía también presentó información elaborada por peritos de la División de Investigación Criminal (DIVINCRI) de la Policía, así como reportes del grupo de inteligencia operativa especializado en robos.