Un artefacto explosivo fue detonado por presuntos extorsionadores en la obra de construcción del futuro hospital Enrique Montenegro en el distrito de San Juan de Lurigancho, provocando una onda expansiva que dañó viviendas cercanas y generó alarma entre los vecinos. El ataque, ocurrido a plena luz del día, se vincula con una serie de amenazas ejercidas sobre los trabajadores desde octubre de 2023, cuando inició la edificación, en el marco del cobro de cupos por parte de una organización criminal.
El impacto de la explosión no solo destruyó vidrios y causó daños materiales en las casas vecinas, sino que evidenció la peligrosidad de estos grupos delictivos. De acuerdo con testimonios recogidos por ATV Noticias, el artefacto fue detonado minutos después de la salida de los alumnos de un colegio ubicado frente a la obra, lo que evitó una posible tragedia mayor. Vecinas y vecinos remarcaron: “El impacto ha sido muy fuerte”, y mencionaron que “se ha roto hasta la luna de por allá”, subrayando la magnitud de la onda expansiva.
Según testigos, el autor del atentado no habría utilizado ningún vehículo para aproximarse al lugar. Un vecino puntualizó que vieron “a un hombre de negro pasando por ahí”, desplazándose a pie cerca de la obra, dificultando la identificación y rastreo de los responsables.
Obra del hospital Enrique Montenegro sufre ataque extorsivo
El sitio atacado corresponde a la ampliación de un hospital que llevará el nombre de hospital Enrique Montenegro una vez concluido el proyecto. La construcción, iniciada en octubre de 2023, había recibido amenazas sistemáticas de individuos vinculados a la extorsión. Las advertencias dirigidas a trabajadores y responsables anticipaban un ataque con una granada si no se realizaba el pago exigido por los criminales.
Una vecina afectada relató: “La explosión fue tan fuerte que todos salimos corriendo. Creímos que una máquina había reventado, pero luego nos enteramos que se trataba de un explosivo”. Otro vecino comparó el estallido con “un balón de gas volado total” y precisó que los daños materiales comprendieron puertas y ventanas de los inmuebles cercanos.
El lugar exacto de la detonación se encuentra en un sector de la obra localizado frente a una zona residencial y a un centro educativo, originando alarma generalizada en la comunidad. Minutos antes del incidente, los alumnos del colegio cercano abandonaron el recinto, hecho que, como resaltó ATV Noticias, evitó posibles víctimas.
Onda expansiva de explosión daña viviendas y genera temor en vecinos
La onda expansiva provocó daños en las viviendas ubicadas frente a la construcción, con vidrios rotos y estructuras afectadas. Los residentes relataron que “todas las lunas de allá resultaron destruidas”. El avance de la extorsión hacia el sector construcción expone a los habitantes de San Juan de Lurigancho a nuevos riesgos.
El temor se propagó en cuestión de minutos. Una vecina expresó: “Primero, este, vamos a meter una granada. Si en caso, si no se ponen a derecho, tendrán que morir trabajadores”, reproduciendo las amenazas dirigidas a los operarios antes del atentado.
La coincidencia del estallido con el horario de salida del colegio cercano acentuó la preocupación entre las familias, por el temor ante el incremento de la violencia vinculada al cobro de cupos en la zona.
Serie de atentados en SJL evidencia expansión del crimen organizado
Según información recogida por el medio, los responsables del ataque se identificaron como integrantes de la organización criminal Los Cuaroni, previamente denunciada por hechos similares en el distrito, y que ahora focaliza sus acciones hacia obras de infraestructura pública como hospitales.
La Policía Nacional ha desplazado efectivos en el área para custodiar el perímetro y continuar con las investigaciones. Fuentes policiales informaron que tras el atentado la vigilancia fue reforzada mientras se mantiene el operativo de búsqueda y captura de los culpables.
Este atentado se suma a una serie de ataques recientes atribuidos al crimen organizado en San Juan de Lurigancho, situación que mantiene en alerta tanto a las autoridades como a los ciudadanos por la reiteración de explosiones contra transportes públicos y obras civiles. La expansión de actividades de organizaciones como Los Cuaroni hacia proyectos de infraestructura evidencia la gravedad de la situación de extorsión en sectores que impactan a la comunidad.