El incremento en el precio del balón de gas empieza a sentirse entre los pequeños comerciantes que dependen de este insumo para preparar alimentos. En mercados y puestos de comida de Lima, vendedores reconocen que el costo del GLP ha subido en los últimos días, lo que incrementa sus gastos diarios de operación.
En algunos casos, comerciantes que compraron recientemente un balón de gas reportan que el precio ya no es el mismo que pagaban semanas atrás. El balón que antes podía adquirirse por alrededor de 50 soles ha registrado aumentos de varios soles en las últimas compras. Esta variación se produce en medio de la crisis energética que afecta el abastecimiento de combustibles y genera incertidumbre en el mercado.
El gas es un recurso indispensable para la preparación de desayunos, almuerzos y otros alimentos que se venden en mercados populares. Por ello, cualquier incremento en su precio tiene un impacto inmediato en los costos de quienes trabajan en pequeños puestos de comida o juguerías.
Comerciantes absorben el aumento para mantener sus ventas
A pesar del encarecimiento del gas, muchos comerciantes han optado por mantener los precios de los alimentos que ofrecen. La principal razón es evitar que los clientes habituales dejen de consumir si los costos suben de manera repentina.
En el mercado Campo Ferial Huáscar, en el distrito de Surquillo, varios puestos de comida continúan ofreciendo desayunos al mismo precio que tenían antes de que se registrara el aumento del combustible. Los vendedores explican que su prioridad es conservar a la clientela que acude diariamente a estos espacios.
Los puestos funcionan desde las primeras horas de la mañana y preparan alimentos al momento utilizando cocinas conectadas a balones de gas. Entre los productos más solicitados figuran sándwiches de chicharrón, salchicha o lomo, además de jugos naturales.
Algunos comerciantes señalan que seguirán manteniendo los precios mientras sea posible, aunque reconocen que la situación podría cambiar si el costo del gas continúa aumentando en las próximas semanas.
La situación es diferente en el mercado de Magdalena, donde se registró un incremento en el costo del menú. La razón es simple: ante la escasez de GNV y GLP, aumenta el precio del combustible.
Impacto en el precio de los alimentos
El aumento del gas no es el único factor que preocupa a comerciantes y consumidores. El encarecimiento de los combustibles también está generando un efecto en la cadena de abastecimiento de alimentos.
Productores y transportistas advierten que el mayor costo del combustible eleva los gastos de traslado de productos hacia los mercados mayoristas y distritales. Este incremento en los costos logísticos podría terminar reflejándose en el precio final de distintos alimentos.
Entre los productos que podrían verse afectados se encuentran el pollo, la carne, las frutas y las verduras, que dependen del transporte desde distintas regiones del país hasta los centros de venta en Lima.
Si los costos de traslado continúan aumentando, los comerciantes podrían verse obligados a ajustar los precios de los alimentos para compensar el mayor gasto, lo que impactaría directamente en el bolsillo de los consumidores.