El Colegio de Abogados de Lima (CAL) analiza posibles sanciones, incluida la expulsión, contra el padre de la influencer Francesca Montenegro, señalado por su presunta participación en el encubrimiento de Adrián Villar, quien atropelló y causó la muerte de la deportista Liseth Marzano.
El decano de la institución, Raúl Canelo, explicó este jueves en diálogo con RPP que el caso presenta aspectos delicados tanto en el ámbito penal como en el ético.
Según imágenes difundidas por el programa Magaly TV, la firme, el abogado Juan Montenegro se reunió con familiares de Villar tras el accidente para acordar una posible estrategia legal una vez vencido el tiempo de flagrancia. Incluso, el implicado se refugió en la vivienda de la influencer, su entonces pareja.
“Podría haber un encubrimiento personal. Estuvo en su casa esta persona, este joven, y no puso en conocimiento a la policía, lo cual también es un delito, no informar de la existencia de un delito”, señaló.
Asimismo, advirtió la posibilidad de encubrimiento real si se comprueba que se ocultó el vehículo o se alteraron pruebas, lo que agravaría la situación y podría derivar en cargos por delitos contra la administración de justicia y falsa declaración ante las autoridades.
Canelo indicó que, de confirmarse faltas, los órganos deontológicos y el Consejo de Ética del CAL evaluarán las medidas correspondientes, que van desde una amonestación hasta la expulsión.
“Se analizará esta situación, pero definitivamente, por lo menos, hay indicios serios de: uno, comisión de delito, y dos, indicios también de un comportamiento incorrecto desde el punto de vista ético”, dijo.
Respecto a Villar, quien cumple detención preliminar por 72 horas, precisó que el Ministerio Público podría recalificar el delito debido a la gravedad de los hechos. “Podría incluso haber una imprudencia, negligencia, una conducción peligrosa, pero a ver, un atropello por espalda, un impacto mortal. Pero además, la omisión del socorro, el abandono de la persona en peligro, no se detuvo, no prestó ayuda, huyó del lugar y a eso habría que sumar la fuga”, manifestó.
Canelo señaló que “la víctima estuvo tendida entre veinte a treinta minutos, según la información periodística”, y en ese lapso pudo habérsele salvado la vida, por lo que, añadió, hubo una actitud “indolente, inhumana, contraria a la razón, al derecho y a cualquier sentido común”.
Declaración
A pesar de los señalamientos, el letrado declaró en la víspera que no mantiene ningún vínculo profesional ni personal con Villar y exigió que el responsable “se ponga donde debe estar (...) con todo el peso de la ley”.
Añadió que, al conocer lo ocurrido, exigió al joven —actualmente imputado por homicidio culposo, omisión de socorro y fuga del lugar del accidente— que se entregue a las autoridades y aseguró que no participó en decisiones posteriores.